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Crisis energética

Las empresas se revuelven contra la bajada de la luz por insuficiente: exigen más ayudas y menos impuestos

Califican de decepcionante que las altas temperaturas y las compensaciones se hayan comido la reducción y advierten de que están al límite

Empresa textil de la comarca de l'Alcoià, uno de los sectores intensivos en consumo de energía. JUANI RUIZ

Ha pasado como con la bonificación de los carburantes, pero prácticamente antes de empezar. Y es que el mecanismo diseñado por España y Portugal para abaratar el precio de la luz se ha estrenado en medio de la tormenta perfecta provocada por las altas temperaturas y la compensación a las centrales de ciclo combinado, lo que ha propiciado que los consumidores no hayan notado rebaja alguna en sus facturas. De ahí que la decepción haya cundido entre las empresas de la provincia, las cuales, tras advertir de que se encuentran en una situación límite, reclaman otro tipo de medidas como las reducciones de impuestos o las ayudas. Entre ellas, las prometidas hace ya más de dos meses por la Generalitat para las firmas gasointensivas, que siguen sin llegar.

La tan anhelada rebaja en las tarifas eléctricas está pasando desapercibida. Pese a que el mercado eléctrico tiene el precio del gas limitado a 40 euros el megavatio hora, este jueves la cotización total ha vuelto a subir hasta los 258 euros, un 15% más que el día anterior, después de que la subasta eléctrica se quedase en 170 euros y la compensación se disparase hasta los 88. Esta contrapartida para las centrales de ciclo combinado varía cada día en función del precio que marque la cotización del gas y del volumen que sea necesario para la generación eléctrica, que aumenta, especialmente, en los días de mayor calor por el incremento del consumo. El resultado es que, al menos por el momento, estos factores se están comiendo la rebaja anunciada por el Gobierno.

Y lo cierto es que este estreno tan decepcionante ha sido recibido con contrariedad por los diferentes sectores económicos alicantinos, empezando por la industria. Uno de los más decepcionados es el metal, gran consumidor de energía, que ve cómo todas las esperanzas que tenía depositadas en esta medida se están diluyendo como el azúcar en el agua. El presidente de la patronal provincial destaca que no estaban informados acerca de la compensación que tenían que recibir las centrales de ciclo combinado, y que el resultado es una rebaja que va a tener un impacto mucho menor que el esperado. En este sentido, aboga por acometer cambios en la composición del mix energético y por habilitar ayudas para unas empresas "que no sabemos hasta cuándo podrán resistir".

En parecidos términos se expresa el presidente de la Asociación de Empresarios Textiles de la Comunidad Valenciana (Ateval), Pepe Serna, otro sector sumamente afectado por el encarecimiento de la energía, quien tras reconocer que no tenían muchas esperanzas depositadas en la medida, reclama a la Generalitat que agilice la concesión de las ayudas para las empresas gasointensivas. "Han pasado ya más de dos meses desde el anuncio, y eso desencanta a las empresas", lamenta.

Por su parte, Marián Cano, presidenta de la patronal valenciana del calzado (Avecal), indica que cualquier iniciativa que tienda a abaratar costes es bienvenida, pero, añade, "lo que pedimos es que sean de calado, y esta, de momento, no lo está siendo". Así, pide medidas como las implementadas por otros países, consistentes en una reducción de la fiscalidad eléctrica. José Antonio Pastor, director general de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (Aefj), también advierte de la delicada situación en la que se encuentran las firmas del sector, recordando que un tercio del coste de sus artículos está relacionado con la electricidad.

La patronal hotelera Hosbec, por otro lado, señala que es pronto para hacer valoraciones. Con todo, su secretaria general, Nuria Montes, indica que, por mucho que se abarate el precio de la luz, "en ningún caso va a compensar la impresionante subida que hemos sufrido". También la federación alicantina de comercio (Facpyme), a través de su presidente, Carlos Baño, recuerda que desde febrero están soportando incrementos de tarifa de hasta el 60%, por lo que, destaca, "necesitamos ayudas. No nos cansaremos de decirlo".

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