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Agricultura

Proyecto piloto con drones agrícolas para ‘muscular’ cítricos y hortalizas

La organización Coag y la empresa murciana RMDrones ensayarán el uso de estimulantes nutricionales ecológicos en cultivos con el fin de abrir las puertas de esta tecnología en el sector agrícola

Pruebas con drones en arrozales realizados por la empresa murciana.

Los drones agrícolas llegan para quedarse. Una férrea legislación en España somete a esta tecnología a un uso restringido en el campo con prohibiciones y autorizaciones muy específicas, pero el sector agrícola regional está decidido a que estos aparatos complementen el trabajo de los agricultores en sus parcelas. La organización agraria Coag Murcia, junto con la empresa murciana RMDrones, llevarán a cabo un proyecto piloto donde ensayaran el uso de estimulantes nutricionales sobre varias fincas ubicadas en Molina de Segura y el Valle del Guadalentín.

Los bioestimulantes no son fitosanitarios, pues no pretenden combatir de forma directa plagas u hongos, sino aumentar la resistencia de la planta frente a estos patógenos. Otro punto que los diferencia es que el uso de pesticidas o fungicidas está prohibido mediante drones, ya que esta tecnología está considerada como medio de aplicación aéreo y los productos fitosanitarios no están catalogados para aplicarse con un aparato volador. Frente a esto, un "tratamiento natural con productos ecológicos" sí puede llevarse a cabo por ser "nutrientes que le pueden generar una defensa a las plantas", señala Francisco Gil, secretario de Coag Murcia.

El proyecto comenzará con la aplicación de tres productos categorizados como ‘bioestimulantes, nutrientes a base de microorganismos o algas, sobre hortalizas y cítricos para mejorar el vigor del cultivo, el rendimiento y calidad de la cosecha. La intención de usar un dron es para optimizar la concentración del producto que se echa sobre las plantas. "El dron permite una aplicación selectiva, queremos demostrar a las administraciones que emplean estos aparatos para usar, en su caso, plaguicidas en los cultivos, es menos contaminante que el tractor o un avión de dispersión, así logramos una concentración del producto que permite reducir un 30% la cantidad de fitosanitarios", explica Leopoldo Hernández, socio de la empresa RMDrones junto a su hijo Carlos Hernández.

Las pruebas comenzarán con una ‘radiografía’ del cultivo para tener una primera imagen de su estado. Tras esto se aplicarán los tres productos en media hectárea para cada uno, mientras que en una superficie de la finca no se aplicará nada para que, en 15 días, se pueda apreciar la evolución que ha tenido la planta. El equipo que van a emplear será un dron que admite diez kilos de carga, capaz de rociar diez litros por hectárea en siete minutos. "Hemos llevado a cabo ensayos con éxito en 2020 en los arrozales de Sevilla" detalla Hernández. En una jornada de trabajo de ocho horas, el dron podría ‘fumigar’ hasta 50 hectáreas.

Resistencia

Coag sabe de antemano que el empleo de estos productos, mientras no se diera una autorización genérica para aplicar fitosanitarios, permite garantizar la resistencia de la planta frente a "hongos u otros patógenos". El secretario de la organización se muestra tajante en un aspecto que ha suscitado dudas entre los productores en los últimos días: "Los agricultores no podemos aplicar productos fitosanitarios o nutritivos con drones, se necesita a una empresa autorizada con personal cualificado que haya cursado el título de ‘piloto aplicador de producto fitosanitario’".

Por otro lado, Pedro Gomáriz, responsable del sector de cítricos de Coag, señala que se necesitaría un plan de aplicación o plan de vuelo y pide que los agricultores "no tomen decisiones arbitrarias" a la hora de intentar comprar un dron, para el que se necesitaría una autorización especial dependiendo del peso del aparato.

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