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Entidades y profesionales reclaman acelerar la transición hacia las energías renovables en Canarias

Instalación eólica en Tenerife.

Cerca de 200 entidades y profesionales de diversos ámbitos económicos y sociales han lanzado un manifiesto en el que solicitan al Gobierno de Canarias y a los cabildos que aceleren la transición energética desde las energías fósiles a las renovables, pues aseguran que los plazos para la descarbonización de las islas no se están respetando “ni de lejos” y advierten de que la crisis climática obliga a cumplir los objetivos año a año con las energías limpias ya disponibles.

“En Canarias, y en lo que a emisión de gases de efecto invernadero se refiere, hay dos puntos negros para la transición energética que hay que abordar; éstos son las centrales térmicas de fuel oíl y el enorme parque automovilístico actual alimentado con derivados del petróleo, y ambas cuestiones están interrelacionadas”, sostiene el manifiesto, firmado por entidades relacionadas con la energía, como Aeolican, la Asociación para la Transición Energética, la Asociación Medioambiental Barrios Verdes, Salto a la Transición Ecológica, Juventud por el Clima de Tenerife, Fridays For Future Gran Canaria, Aglayma Ecológica o Los Tarahales Reacciona.

A título personal firman unos 170 profesionales de distintos campos, entre ellos el empresario Antonio Bonny Miranda, el experto en transportes Elías Castro Feliciano, el profesor Jesús Torrent, los arquitectos Elsa Guerra y Miguel Cabrera, o el economista Javier Santacruz.

Manifiesto por una transición acelerada a las renovables en Canarias

La sociedad vive el conflicto entre los mensajes contundentes que nos llegan desde la ciencia y organismos internacionales que nos advierten de la necesidad de tomar medidas radicales para acabar con los gases de efecto invernadero si queremos, nada menos, que sobrevivir como especie, y la posición tibia de los gobiernos que no se atreven a tomarlas.

La ciudadanía canaria quiere estar a la altura que demanda esta situación. Lo que nos mueve a intentar lograr la descarbonización completa de las islas, en un breve espacio de tiempo, como se nos reclama desde el mundo científico, es el compromiso ético con la vida presente y futura en la tierra.

Consideramos que el ritmo de la transición energética a las renovables a nivel internacional (y Canarias no es una excepción), es muy lento de cara a afrontar con éxito la emergencia climática. Algunos opinan que nuestro esfuerzo en las Islas poco influye en un problema de dimensión mundial, pero en todo el planeta surgen esperanzadoras iniciativas como la nuestra.

En Canarias, y en lo que a emisión de gases de efecto invernadero se refiere, hay dos puntos negros para la Transición energética que hay que abordar, estos son las centrales térmicas de fuel oíl y el enorme parque automovilístico actual alimentado con derivados del petróleo, y ambas cuestiones están interrelacionadas.

Como dice el investigador Mauricio Misquero: “No hay tiempo para soñar con mágicas soluciones tecnológicas”. A lo que añadimos “El camino a recorrer tenemos que hacerlo con las energías renovables disponibles”.

El Gobierno de Canarias ha establecido el horizonte de 2040 para la total descarbonización de las islas. Esta fecha nos resulta tardía si pretendemos con ello hacer frente a la emergencia climática. Pero incluso si se aceptara este horizonte, no es admisible establecer ahora objetivos de descarbonización y dejar para más adelante su cumplimiento. Por lo que exigimos el cumplimiento de objetivos anuales de instalación de renovables para todas las islas.

Estudiemos, por ejemplo, el caso de las islas más pobladas:

  • En Gran Canaria, dada la intermitencia de las renovables, se debería tener instalado alrededor de 4000 MW en renovables en dicho año. Para lo cual se tendría que estar instalando 225 MW anuales.
  • En Tenerife, tendría que instalarse alrededor de 5.000 MW también en 2040. Para lo cual se tendrían que estar instalando 280 MW anuales.
  • Estas cifras no se están cumpliendo, ni de lejos.
  • Por tanto, las organizaciones y personas a título individual abajo firmantes trasladamos al Gobierno canario y a las demás administraciones competentes y a la sociedad canaria en general las siguientes propuestas:
  • Resulta prioritario el desmantelamiento de las centrales térmicas en las islas. Para evitar que se retrase este objetivo, no podemos prorrogar por décadas su actividad con otros combustibles fósiles como el gas. Mientras más rápida sea la transición energética, más probable será que no tengamos que plantearnos esta eventualidad.
  • Agilizar la implantación de todo tipo de energías renovables: aerogeneradores off shore, on shore, paneles fotovoltaicos, instalaciones de almacenamiento y mayor fomento que el actual en la instalación de autoconsumo en viviendas, edificios públicos y comunidades energéticas. No podemos perder de vista que el efecto que estas nuevas infraestructuras pueden tener sobre la biodiversidad, que queremos preservar, será notoriamente menor que el producido por el calentamiento global que se trata de combatir con la Transición acelerada a las renovables.
  • De todas las medidas anteriores, los aerogeneradores en el mar, los off shore, por su potencia y eficiencia y las comunidades energéticas industriales por situar la generación en los lugares de alto consumo, resultan ser de mayor importancia, por lo que su implantación resulta prioritaria.
  • Que en el Presupuesto anual de la Comunidad Autónoma Canaria y cabildos insulares se tenga en cuenta el esfuerzo en la implantación de energías renovables de las islas y los municipios como criterio determinante en el reparto de las inversiones, penalizando a aquellas administraciones más renuentes en la implantación de energías limpias.
  • Uno de los cuellos de botella de los sistemas eléctricos canarios y que explican que nos encontremos con un retraso importante en la penetración de renovables, es el aislamiento de los sistemas eléctricos insulares, por lo que proponemos la aceleración de los proyectos de conexión eléctrica previstos entre las islas, pues sólo con este factor lograremos un aumento significativo en la penetración de renovables.
  • Desarrollo de medidas para la agilización de la eficiencia y el ahorro energético en viviendas, Administraciones y todas las actividades económicas.
  • Establecer normativas y crear departamentos especializados dotados de personal suficiente en las distintas administraciones para conseguir una agilización en la tramitación administrativa de proyectos de renovables y en la planificación territorial para que las nuevas instalaciones tengan el menor efecto posible en la biodiversidad y el paisaje.
  • Para aquellas actividades como las industriales, el transporte terrestre pesado, el aéreo y el marítimo, en las que todavía no disponemos de tecnologías disponibles que no emitan CO2, mientras no llegue alguna alternativa viable, que se compensen las emisiones de gases de efecto invernadero actuales, con los llamados sumideros de CO2 como por ejemplo plantaciones masivas de árboles y algas, así como una gestión activa y sostenible de las masas forestales.
  • En cuanto a la movilidad terrestre se refiere, adelantar la desaparición de los actuales vehículos de combustión y centrar los esfuerzos inversores en la extensión y mejora del transporte público y colectivo, logrando que éste circule de forma segregada al resto de vehículos privados, al mismo tiempo que se fomenta el uso de bicicletas y patinetas y en el uso de los vehículos eléctricos.
  • Con el objetivo de que la introducción del vehículo eléctrico no suponga un retraso en el desmantelamiento de las centrales de fuel oíl por el aumento que supondría sobre la demanda eléctrica actual, las autoridades competentes deben establecer mecanismos para que la instalación de puntos de recarga venga acompañada de instalación adicional de renovables.
  • Abrir en la opinión pública, y en las instituciones un debate sobre los cambios que se requieren en nuestro estilo de vida, en nuestra forma de producir, de consumir, de trabajar, de movernos, de organizarnos, con el objetivo de minimizar nuestra huella de carbono.

En conclusión, nos dirigimos a toda la sociedad canaria, para trasladarle la necesidad de iniciar una Transición urgente hacia un modelo económico y social sin emisiones de CO2 a la atmósfera y exigimos a todas las administraciones competentes en Canarias que consideren las propuestas anteriores y se opte, sin dilaciones, por una transición energética acelerada, como requiere la crisis climática que vivimos.

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