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Alejandro Ramos Guerra Director general de Trabajo del Gobierno de Canarias

«Los planes de igualdad ya no pueden dilatarse; la Inspección hará cumplir»

Director general de Trabajo del Gobierno de Canarias afirma que «prolongar los ERTE específicos para La Palma es necesario e incluso obligatorio si cabe»

Alejandro Ramos posa para la entrevista con este diario.

Alejandro Ramos, director general de Trabajo del Gobierno de Canarias, recuerda que en ámbitos como la contratación o la afiliación a la Seguridad Social el mercado laboral del Archipiélago ya está en cifras prepandemia, «señal de que el sistema y las ayudas han funcionado», asegura. Aunque reconoce las dificultades, el socialista avisa a las empresas que los planes de igualdad deben estar listos. Los inspectores acechan. 

¿Cuántos asalariados siguen en Expedientes de Regulación Temporal de Empleo?

Según los últimos datos que nos ha aportado la Tesorería General de la Seguridad Social, correspondientes al 14 de diciembre, quedan aproximadamente 10.000 trabajadores en ERTE. Es una buena señal porque llegamos a tener unos 235.000, y eso supuso que durante todo 2020 tuviéramos que trabajar a destajo en la Dirección General de Trabajo hasta alcanzar los 36.000 expedientes, de los que en estos momentos quedan prorrogados 3.600.

Es decir, que hay 3.600 empresas con ERTE en vigor en Canarias.

Efectivamente. Hay unas 3.600 empresas de ese total de 36.000, que son las que prorrogaron el ERTE tras el último real decreto.

La mayoría, claro, del sector servicios.

Exacto. Fíjese que en 2019 los ERTE de toda índole fueron unos 80, y de esos 80, solo dos eran por causas de fuerza mayor, en concreto por los incendios en Gran Canaria. En esa vorágine de 36.000 expedientes se vieron afectados todos los sectores; después del verano de 2020 se produjo una salida un poco escalonada y más tarde hubo una recaída del sector servicios y en la actividad hotelera por el cierre de fronteras de los países emisores.

Pasar de 36.000 a 3.600 es un indicador de que la economía regional va levantando cabeza, o al menos lo hacía hasta el estallido de la sexta ola. ¿Hay garantías de que los ERTE continuarán cuanto sea necesario?

Estos días he transmitido un mensaje de tranquilidad en el Consejo Canario de Relaciones Laborales. Un mensaje de tranquilidad por dos razones. Primero porque las empresas que hayan renovado los ERTE ya disponen de la flexibilidad y la capacidad para incorporar trabajadores al ERTE sin ningún tipo de mecanismo añadido. Y segundo porque aquellas empresas que hayan renunciado al ERTE porque veían una salida lógica a esta situación que estamos viviendo pueden tener la seguridad de que somos conscientes de la realidad. Somos conscientes de las cancelaciones en muchos restaurantes por la reducción de los aforos y también de las cancelaciones en muchos hoteles por la situación en los mercados emisores, sobre todo en el Reino Unido. Con la norma vigente en la mano, podemos habilitar ERTE de limitación.

«Si hay quienes han sido sanitarios de lo social esos son los funcionarios de la Dirección de Trabajo»

¿Y a medio plazo?

Hay dos cuestiones a analizar. Nos quedan prácticamente dos meses más con una herramienta en vigor que permite salvaguardar el empleo con los ERTE de limitación, pero es que, además, paralelamente estamos trasladando información a las organizaciones empresariales y sindicales para darles tranquilidad y recomendarles esas herramientas para salvaguardar el empleo y la economía. Y ello teniendo en cuenta los posibles cambios normativos dentro de la reforma laboral.

Y en el caso de La Palma, ¿cuántos trabajadores hay en los ERTE específicos por la erupción?

Esos ERTE específicos para La Palma tienen su origen en el trabajo que se hizo en la consejería. El viceconsejero de Empleo, Gustavo Santana, y yo mismo diseñamos este mecanismo desde el punto de vista técnico; se lo trasladamos a la consejera [Elena Máñez], al presidente [Ángel Víctor Torres] y sobre todo al secretario de Estado en Madrid, y vieron una oportunidad magnífica de salvaguardar el empleo y el futuro de las empresas. El último dato es que son 1.821 trabajadores y 373 empresas en los dos tipos de ERTE, tanto los de limitación como los de impedimento. Hay desde pymes con un trabajador, que es lo más habitual, hasta 117 establecimientos hoteleros o de esta índole.

¿Durarán estos ERTE todo lo que haga falta?

El mismo día que Cumbre Vieja estalla ya nos coordinamos con la Inspección de Trabajo, con los distintos colegios profesionales y, sobre todo, con el Ministerio, y esto hizo posible introducir estos ERTE en el último real decreto. Hemos garantizado la supervivencia de familias y empresas hasta intentar prolongar más allá de febrero esta redacción, que nosotros ya apuntalamos que es necesaria y obligatoria si cabe.

¿Ha habido muchas trampas con los ERTE?

Honestamente no. Siempre tuvimos una premisa, que era proteger y ayudar a todas las empresas con un único requisito: que no utilizasen este mecanismo para justificar despidos. A partir de ahí íbamos a ser flexibles e íbamos a salvar una situación desconocida tanto en lo social como para el tejido productivo, y lo cierto es que con el transcurso del tiempo ha sido inexistente el mal uso de los ERTE. Nosotros trasladamos un mensaje claro, el de no dejar a nadie atrás, que no se hiciera mal uso de una herramienta muy flexible, por lo que no había lugar para la picaresca. Y siempre trasladé a los funcionarios que mirasen los expedientes desde la empatía y entendiendo que eran los sanitarios del orden social. Si hay quienes han sido los sanitarios del orden social esos son sin duda los funcionarios de la Dirección General de Trabajo. Gracias a ellos hemos sido de las primeras Comunidades Autónomas en resolver todos los expedientes, 36.000 expedientes trabajando día y noche.

Suele tener usted buenas palabras para la patronal del Archipiélago.

Es importante escuchar a los sectores empresariales de primera mano porque se adelantan a lo que acontece. He de ser justo y reconocer que si hay alguien que nos ha echado una mano han sido las distintas organizaciones empresariales, y debo nombrar de forma particular a la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo, que se ha volcado y con la que siempre hemos tenido hilo directo.

«Es importante escuchar a los empresarios porque se adelantan a lo que acontece»

¿Cómo va el asunto de la mediación? Al inicio de la pandemia se temía un embudo de casos.

Estamos trabajando para una RPT y la consolidación del personal del Semac [Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación]. El Semac es fundamental y tiene que ser mimado, porque es la primera puerta de los problemas sociales. Con mucho esfuerzo se ha puesto a unos niveles adecuados y estamos dando respuesta, pero no me conformo, quiero la celeridad que marca la ley de plazos lo más pronto posible. Espero que con la modificación de la RPT haya más letrados y más administrativos.

¿Se ha disparado mucho la mediación por la pandemia?

No por el colchón de los ERTE y la obligación del mantenimiento del empleo. Aquí hay que apelar sobre todo a la parte empresarial, apelar al fomento de un diálogo social que la reforma laboral impulsará nuevamente, apelar a los convenios sectoriales y al entendimiento, y todo ello teniendo siempre presente que en la actual situación económica si una persona pasa al desempleo será una persona con dificultades añadidas. Proteger el empleo es nuestra misión.

Es usted más de Yolanda Díaz que de Nadia Calviño, ¿no?

Bueno, vamos a ver el texto final, pero es una reforma del Gobierno. Estoy en la Dirección General de Trabajo representando al PSOE pero tengo muy buena relación con todos los partidos. Vamos a esperar y ya nos tocará estudiar la reforma y aportar ese conocimiento al resto de los interlocutores sociales y económicos de las Islas.

Desde marzo, las empresas con más de cien asalariados en plantilla debían contar con un plan de igualdad propio. Es verdad que no hay muchas empresas con más de un centenar de trabajadores en las Islas, pero ¿se han puesto las pilas?

Nosotros reconocemos la dificultad normativa de ese real decreto que nace en marzo. Por eso desde 2020 nuestra obligación ha sido facilitar las cosas. Fuimos pioneros en ello con una subvención directa a las organizaciones empresariales para conformar unos gabinetes técnicos en materia de igualdad. Entendíamos que para poder llegar a todas las empresas debíamos formar e informar. Esto ha dado unos muy buenos resultados reconocidos incluso por las propias organizaciones empresariales, y de hecho seguimos haciendo jornadas. Pero sí les remarco que esta será una de las hojas de ruta y de análisis de la Inspección de Trabajo para el año que viene. Ya no cabe más dilación, sino trabajar, negociar y resolver los planes de igualdad. Es verdad que conlleva un diagnóstico y un análisis importante, pero la sociedad camina hacia ahí.

Vamos, que el que no se ha escondido tiempo ha tenido. La inspección va a estar atenta.

Efectivamente. Tuvimos una comisión operativa hace dos semanas, donde contamos con Carmen Collado desde el más alto nivel de la Inspección, y una de las hojas de ruta será la prevención de los riesgos laborales, porque siempre hay que estar vigilante y no puede ser que alguien pierda su vida por ir a trabajar, pero uno de los temas en los que se va a estar muy muy encima, y hay especial predisposición de análisis, son los planes de igualdad. Las empresas ya no van a poder dilatar diciendo que es fruto de la negociación, tendrán que impulsar esos planes. Sabíamos de las dificultades y hemos impulsado esos gabinetes técnicos para dar un mayor asesoramiento a las empresas y también a afiliados y comités de empresa. La inspección de trabajo hará cumplir la normativa laboral.

Ha habido en lo que va de año 22.814 accidentes laborales de todo tipo. Es cierto que esta siempre es una mala cifra, pero también es cierto que no es tan mala como en años anteriores.

No está equivocado. Mejoramos los datos de años anteriores. Estamos implicados en la prevención de riesgos laborales, por ello aportamos un millón en subvenciones directas a organizaciones empresariales y sindicales y trabajamos paralelamente con la Inspección de Trabajo. No nos podemos permitir accidentes de trabajo. Además, en Canarias hemos sido pioneros en dotar subvenciones por concurrencia competitiva a las asociaciones de autónomos, para que formen a esos pequeños autónomos. Al menos una formación mínima en determinadas actividades, de modo que aunque la ley no obligue a ello para trabajar en esas actividades, que no haya un sesgo con el resto de trabajadores.

Vuelvo a los ERTE: es verdad que se reducen y el paro no se desboca, algo que hubo quien dio por seguro.

Recuerdo la última entrevista con su medio. Dije que tras la finalización de los ERTE no iba a haber un incremento en el número de desempleados. Hoy en contratación y afiliación estamos en datos prepandémicos, una buena señal de que el sistema y las ayudas han funcionado.

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