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Canarias ya gasta en pensiones 450 millones más de lo que ingresa

La recaudación de la Seguridad Social se reduce en las Islas en casi mil millones por la crisis de la covid mientras la nómina de los pensionistas bate otro récord

Un jubilado de paseo por una de las calles de La Laguna.

La Seguridad Social ya gasta en Canarias en pensiones contributivas alrededor de 450 millones más al año de lo que ingresa por las cotizaciones sociales de los trabajadores y las empresas.

El Archipiélago no es la región con mayor proporción de personas mayores. De hecho, las Islas son la Comunidad Autónoma con el menor porcentaje de jubilados en su población. Menos de nueve de cada cien canarios –menos de uno de cada diez, exactamente un 8,8%– están jubilados, la mitad que en Asturias, Galicia o País Vasco. El menor envejecimiento de su sociedad y el constante incremento de la población activa –las Islas no han dejado de ganar residentes ni en los años de crisis económica– explican por qué la región tiene una aceptable relación entre afiliados a la Seguridad Social y pensionistas.

En solo un año, de 2019 a 2020, las cotizaciones sociales pasan de 4.335 a solo 3.348 millones

En la Comunidad Autónoma hay 2,4 afiliados por cada persona que percibe una prestación contributiva, mientras que en Galicia, por ejemplo, la tasa es de 1,5. Dicho de otro modo: en Canarias hay 2,4 trabajadores pagando la cuota mensual de la Seguridad Social por cada pensionista. Los expertos dicen que el sistema entra en problemas de sostenibilidad cuando hay menos de dos afiliados por pensionista, de ahí que suela afirmarse que el Archipiélago sería capaz de sostener su propio sistema público. Pero no es así. Al menos no fue así en 2020, donde el esfuerzo de la Seguridad Social para paliar las consecuencias de la pandemia, con medidas como la exoneración del pago de las cuotas a los trabajadores en ERTE, supuso una sensible caída de los ingresos. De no ser por el sistema nacional de caja única –las cotizaciones sociales de todas las personas y empresas del país van a una hucha común de la que luego sale el dinero para sufragar las pensiones–, Canarias habría tenido que costear en solitario en 2020 ese déficit de 450 millones de euros.

En la última década, el gasto en pensiones contributivas –incluidas tanto la de jubilación, que es la principal, como las de viudedad, orfandad, favor familiar e incapacidad permanente– ha crecido en las Islas una media anual de 153,2 millones. La nómina de los pensionistas del Archipiélago batió el año pasado un nuevo récord al llegar a 4.293,3 millones de euros. Mientras, la recaudación de la Seguridad Social por cotizaciones sociales se quedó en la región, aminorada por la crisis del coronavirus, en 3.348,6 millones, según los datos de la propia Seguridad Social. A esta última cantidad hay que sumarle la aportación de las mutuas colaboradoras, una cuantía que el Ministerio de Inclusión aún no ha dado a conocer pero que en 2019 rozó los 505 millones de euros. A falta de las cifras oficiales, es seguro que el importe correspondiente a las mutuas también se redujo el año pasado, pero aunque no fuera así, la diferencia entre los ingresos vía cotizaciones sociales y el gasto en pensiones sería de 440 millones –tomando como referencia los 505 millones de euros de 2019–.

Medidas como la exoneración de la cuota a los asalariados en ERTE merman los ingresos

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que dirige José Luis Escrivá, publica el desglose de los ingresos por cotizaciones en cada comunidad autónoma desde 2013. Los empleados y empleadores del Archipiélago contribuyeron ese año al sostenimiento del sistema –sin incluir la parte de las mutuas para que la comparación sea certera– con 3.262,5 millones. En aquel momento, la nómina de los pensionistas canarios era de 3.080 millones de euros. Es decir, el sistema arrojaba en las Islas un saldo positivo incluso sin computar la aportación de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social. Por eso se decía que la región era una de las pocas del país capaz de sufragar sus pensiones.

Es verdad que en el último ejercicio prepandemia (2019) los ingresos totales por los pagos de trabajadores y empresas –esto es, los ingresos de la Tesorería General de la Seguridad Social más los de las mutuas– llegaron a 4.840 millones, mientras que el montante de las pensiones contributivas ascendió a 4.123,5 millones. No obstante, también es cierto que ese superávit histórico venía disminuyendo antes de que la crisis de la covid-19 acabara por transformarlo en déficit.

De un ejercicio para otro, de 2019 a 2020, los ingresos de la Tesorería General de la Seguridad Social por cotizaciones de los trabajadores y empresas de Canarias pasaron de 4.335,2 millones de euros a solo 3.348,6 millones. Son cerca de mil millones de euros menos en solo un año, una extraordinaria caída que no tiene precedentes en la estadística oficial.

  • LAS CIFRAS

    2,4 Afiliados por pensionista

    En Canarias hay 2,4 afiliados por cada pensionista. Una ratio positiva si se tiene en cuenta que el sistema entra en problemas de sostenibilidad cuando hay menos de dos por pensionista.

    153,2 Millones de euros

    El gasto de la Seguridad Social en pensiones contributivas en la Comunidad Autónoma viene incrementándose cada año una media de 153,2 millones de euros.

    4.293 Millones de euros

    La nómina de los pensionistas del Archipiélago batió el año pasado un nuevo récord al llegar a 4.293,3 millones de euros, una suma que volverá a crecer en 2021.

    986,6 Millones de euros menos

    La Tesorería General de la Seguridad Social ingresó en 2020 por cotizaciones sociales 986,6 millones de euros menos que en 2019 por culpa de la crisis del coronavirus.

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