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El PSOE mantiene la ley de cadena sin el cambio que pide el plátano

Fin al trámite de enmiendas sin que los socialistas, que descartan transar los textos de CC y NC, atiendan las demandas del sector

Dos agricultores trabajan en una platanera. E. D.

El trámite de enmiendas a la próxima Ley de la cadena alimentaria finaliza en el Congreso de los Diputados sin que el PSOE haya accedido a introducir las modificaciones solicitadas por los plataneros para poder seguir vendiendo a pérdidas cuando el mercado no les deja otra posibilidad. Los socialistas entienden que su enmienda –la 144– ya les da a los agricultores el margen suficiente para vender a precios por debajo del coste de producción en los momentos en que lo consideren oportuno. En cambio, en la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan) niegan la mayor. Primero porque advierten que no hay una enmienda específica para el plátano; y segundo –y más allá de que la propuesta del PSOE atienda o no las particularidades del cultivo isleño por excelencia– porque consideran que no es verdad que el actual texto les permitiría vender a pérdidas.

La diputada socialista Tamara Raya explicó ayer que la enmienda 144 a la nueva Ley de la cadena alimentaria sí da «flexibilidad» a los productores para vender bajo coste, amén de que «deja claro» que es el proveedor quien decide cuándo hacerlo, es decir, cuándo vender a pérdidas. La condición es que a final de año, es decir, en el global del ejercicio, los ingresos estén por encima de los costes. «A día de hoy [por ayer], la enmienda es esta», subrayó la diputada por la provincia de Santa Cruz de Tenerife, que puntualizó que si de aquí al martes –cuando la ley concluirá su paso por la Cámara Baja– se introdujera alguna «corrección», esta iría en todo caso en línea con el texto actual. «En ningún caso», adelantó Raya, el PSOE está dispuesto a transar las enmiendas de Coalición Canaria (CC) y Nueva Canarias (NC). Las enmiendas de los dos partidos nacionalistas recogen de manera íntegra las demandas del sector, básicamente que se exceptúe al plátano de la disposición que prohíbe la venta a pérdidas, una prohibición, insistieron ayer desde Asprocan, que no cambiaría con la aprobación de la enmienda socialista.

Los productores reclaman flexibilidad en la norma en los precios de venta, no en el coste

Desde la asociación de organizaciones plataneras –Asprocan integra a la totalidad del sector en Canarias y, por extensión, en España– expusieron que la susodicha enmienda 144 «no es específica para el plátano», es decir, que regiría lo mismo para el cultivo isleño que para la naranja valenciana, por ejemplo. En este sentido, «las únicas enmiendas específicas» son las de los congresistas Pedro Quevedo, de NC, y Ana Oramas, de CC, que recogen de manera íntegra el mandato del Parlamento de Canarias –con el sí de la bancada del PSOE– de pedir al Estado esa excepción en favor del plátano.

En Asprocan argumentan que la enmienda en cuestión es flexible en cuanto al cálculo del coste –«determinación del coste efectivo de producción», reza la propuesta–, pero no en el precio. El productor podría consignar un distinto coste en un momento determinado o para una determinada categoría de fruta. Sin embargo, la producción de plátanos supone unos costes que en su gran mayoría son fijos, por eso el sector pide flexibilidad en el precio –que es el que en realidad varía en función del cliente o de las condiciones del mercado, con el dumping de la banana siempre acechando– y no en el coste.

¿Por qué perder es ganar?

Los plataneros venden en ocasiones la fruta por debajo del coste de producción. No es algo extraordinario ni exclusivo de este sector, solo que para este sector es vital poder seguir haciéndolo. En primer lugar porque al plátano de Canarias le sería imposible medirse con las grandes multinacionales que inundan el mercado de bananas sin poder competir en precios, incluso vendiendo a pérdidas, cuando no queda más remedio. Se trata de perder en un período para sobrevivir y ganar a fin de año, donde hay margen para que el consumidor premie la mayor calidad del plátano isleño. Pero, además, y tal como recordaron ayer desde Asprocan, alrededor del 30% de las ventas anuales se dirige a clientes que solo compran a precios por debajo de coste, sin ir más lejos la misma Administración para los colegios públicos.

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