En términos empresariales, podría afirmarse que la reforma del sistema de pensiones está a falta tan solo de unos flecos. Las prejubilaciones son ya prácticamente el único obstáculo para que Gobierno y agentes sociales den el visto bueno a los cambios. Fuentes de la negociación dan como cierto que una parte de quienes decidan retirarse antes de la edad legal pueden verse perjudicados con respecto a la situación anterior. Sin embargo. otros pueden verla mejorada. Todas la partes insisten en que no hay nada cerrado y aún se producirán cambios, pero en líneas generales, el mayor beneficio es para aquellos que coleccionan más años cotizados. Ante la incertidumbre del daño al empleo que deja a su paso la pandemia, los cambios no son tan dañinos como en un primer momento se estimó.

José Luis Escrivá está decidido a cumplir con la encomienda que se le ha hecho. El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ha puesto la mirada en los coeficientes reductores, esos elementos que erosionan la suma que corresponde a cada jubilado si adelantan su paso a la situación de inactivos.

Hasta la fecha, variaban de manera trimestral. Es decir, aguantar tres meses más garantizaba unos ingresos mayores. Escrivá pretende que la variación sea mensual. Hacerlo de esta manera puede ayudar a los ciudadanos a determinar con mayor exactitud el mejor momento para jubilarse. Y también, apuntan los menos proclives, a convencerles de que siempre seguir un mes va a merecer la pena desde el punto de visto de sus rentas disponibles, aunque no siempre será cierto.

Con la negociación aún abierta, no puede perderse de vista que esta misma semana el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y Comisario Europeo del Euro y de Diálogo Social, Valdis Dombrovskis, aludió a la condicionalidad que preside la llegada de los fondos europeos para la reconstrucción de la economía tras el paso de la pandemia. Entre esas condiciones está una reforma de las pensiones. ¿Habrá que hacer algún ajuste más atendiendo a alguna sugerencia de Bruselas?

De momento, la Confederación Europea de Sindicatos (CES), UGT y CCOO lamentaron la «injerencia» de Dombrovskis en el diálogo social nacional. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, en nombre de las dos principales organizaciones sindicales españolas, señaló que el dirigente europeo contradijo «el papel de la CE como garante del diálogo social, posicionándose en cambio en un papel de valoración de este diálogo, y asumiendo competencias que no le corresponden».

Años cotizados

Capítulo europeo aparte, los documentos que ha consensuado la mesa tripartita tienen ganadores y perdedores. Entre los segundos, están quienes deciden jubilarse con toda la anticipación posible y aquellos que deciden apurar hasta las cercanías del momento preestablecido. Entre ambas orillas se sitúan quienes no pierden nada con la reforma. Y siempre teniendo en cuenta que todo gira en torno al vértice de los años cotizados, que no es lo mismo tener el mínimo exigido que haber pasado de los 40 al pie del cañón.

Menos de 38 años y medio

En este caso, convendrá jubilarse a quienes lo hagan entre 20 y 13 meses antes de los 65 años, o los 67, cuando a partir de 2027 sea esa la edad ordinaria de jubilación. El mejor momento será con 16 meses de antelación. ¿Por qué? Porque a quienes hoy están en esta circunstancia se les aplica un coeficiente reductor del 12% y, si la reforma se concreta, se quedará en solo un 7,33%. De todas las modificaciones trabajadas hasta el momento esta es la más amplia en favor de los trabajadores. Los siguientes son aquellos que se retiren a los 19 meses, cuyo coeficiente pasa del 14% al 9,78%, y los de trece meses, del 10% al 5,87%.

38 años y medio a 41 y medio

Aumenta el tiempo de cotización y el beneficio es para quienes se jubilen entre 19 y trece meses antes de cuando les toca. Y dentro de ese rango, vuelven a ser quienes adelantan el retiro 16 meses los que ven más atenuado el descuento que se aplica a su pensión. Del actual 11,3% pasan al 7% y le sigue la rebaja de la penalización –del 9,4% al 5,6%– para quienes opten por colgar las herramientas con trece meses de antelación. Si el adelanto es de 19 meses. la reforma lleva el tipo del 13,1% actual al 9,33%.

41 y medio a 44 años y medio

La reforma premia a quienes más tiempo han estado aportando recursos a la Seguridad Social. Las mejoras son amplias en el caso de quienes han pasado entre 41,5 y 44,5 años de su vida levantándose cada mañana para ir al trabajo. En concreto, los mayores pasos adelante se ofertan para quienes anticipan entre trece y 20 meses su paso a la situación de retiro.

Dentro de ese segmento, vuelven a ser los mejor parados quienes eligen anticipar su jubilación un año y cuatro meses, que quedan con un coeficiente reductor del 6,67% en lugar del 10,5% que les lastra hoy. Para quienes digan basta un mes y un año antes la mejora deja el coeficiente en el 5,33% en lugar del 8,8% en vigor. En cuanto a los que adelanten la marcha 19 meses, la mejora es de 3,5 puntos, del 12,3% de hoy, al 8,89% que recoge la reforma.

Más de 44 años y medio

Otro incremento de las ventajas, las más cuantiosas para quienes se marchan entre 22 y trece meses antes de la hora. De nuevo el grupo de quienes anticipan el retiro 16 meses es el más beneficiado. El coeficiente reductor de su pensión, que hoy es del 9,8% pasa a situarse en el 6,33%. La reducción para quienes se les adelantan tres meses es de tres puntos, del 11,4% al 8,4%. Y para quienes dicen adiós trece meses antes, del 8,1% al 5,07%.