El fabricante chino de telecomunicaciones ha sido uno de los principales objetivos del expresidente de EE UU Donald Trump por el desarrollo del 5G. Su primer ejecutivo en España espera superar la etapa de sanciones y enfrentamiento con la nueva Administración Biden. La empresa tiene en España un mercado prioritario y estratégico para expandirse por Europa. En Madrid Huawei cuenta con la tienda más grande fuera de China.

Toni Jin Yong, CEO de Huawei en España, es un directivo salido de la pecera de la compañía china que lleva en su ADN como ejecutivo la cultura empresarial de la multinacional: la apuesta por la innovación. De hecho, Huawei destina “más del 15 % de su facturación a la innovación y el desarrollo”, afirma. Presente en más de 170 países, con 3.000 millones de usuarios y una plantilla de 200.000 empleados, España es para Huawei un mercado “prioritario y estratégico” en Europa.

En los cinco años que lleva en el cargo, ¿qué ha avanzado Huawei en España?

En la actualidad contamos con cerca de 1.000 empleados y generamos más de 10.000 puestos de trabajo indirectos. Hemos participado activamente en el desarrollo de las infraestructuras de telecomunicaciones para posicionar a España como un país de referencia en materia de cobertura de fibra y hemos invertido en la región con la apertura de la primera tienda más grande de Huawei fuera de China, inaugurada en 2019 en Madrid. España es un país de gran relevancia dentro de la estrategia de la compañía en Europa. Fue uno de nuestros mercados prioritarios hace 20 años y desde nuestra llegada hemos trabajado activamente en el desarrollo de la economía digital del país.

Huawei apuesta por digitalizar la España vaciada. ¿Cómo?

La digitalización es uno los principales retos del país. En este sentido, la tecnología 5G va a favorecer la provisión de cobertura de calidad a todo el territorio español, de forma que ayudará a mejorar las comunicaciones en las zonas rurales y a mitigar algunos de los problemas existentes en las zonas menos pobladas del país. El objetivo es trabajar para que todos los hogares rurales puedan acceder a las redes de ultra banda ancha, de manera que se reduzca la brecha digital y se logre que todos los ciudadanos tengan acceso a las mismas oportunidades en términos de educación no presencial, teletrabajo, consultas médicas en remoto, entre otras.

¿Qué sectores de la economía española precisan de un mayor empuje en la digitalización?

Como se ha evidenciado durante la pandemia, la necesidad de estar conectados se ha demostrado que es clave en todos los ámbitos. Y en esa línea, la conectividad de banda ultraancha (velocidades Giga y latencias de milisegundos), gracias a la fibra de próxima generación (XGSPON, WiFi6) para hogares y empresas, y 5G para IoT, ayudarán a facilitar grandes transformaciones, tanto para el consumidor como para diferentes sectores industriales. En el caso de la industria, por ejemplo, la aplicación del 5G junto con otras tecnologías va a tener, sin duda, un impacto relevante. Algunos ejemplos concretos que podremos ver son la aplicación del control remoto en la maquinaria para mejorar la productividad de la industria y la seguridad del personal, el desarrollo de realidad virtual en entornos productivos o el posicionamiento en tiempo real para el seguimiento de activos en la digitalización de grandes factorías.

La pandemia ha acelerado la digitalización de la economía produciendo grandes cambios en todos los ámbitos de trabajo en la vida diaria y en la educación. ¿Dónde deben acentuar más la digitalización las empresas y gobiernos?

Resulta fundamental reflexionar sobre la necesidad de trasladar la importancia de formar en capacidades tecnológicas que nos permitan estar preparados para el futuro. No sólo se trata de conocer la tecnología sino de contar con profesionales cualificados, con competencias digitales y con especialización vertical. Y es algo en lo que deben trabajar todos los sectores de la sociedad.

El 5G es la joya de la corona de Huawei. ¿Qué ha aportado económica, social y culturalmente?

La tecnología 5G supone un salto cualitativo que habilitará el despliegue de una infraestructura de red hiperconectada y que soportará mayor número de conexiones, a más velocidad, con menores tiempos de respuesta, más fiables y seguras. Esas mejoras en la conectividad potenciarán los dispositivos de los usuarios, el ‘Internet de las Cosas’, los servicios en la nube y la Inteligencia Artificial, permitiendo a las empresas españolas aumentar su competitividad, optimizar sus recursos y diversificar sus modelos de negocio.

¿La Unión Europea y España deben mirar más hacia Asia en general y a China en particular?

Desde mi punto de vista, en un mundo globalizado, es importante aprender unos de otros. Creemos que la colaboración abierta entre distintos países, organismos e instituciones es esencial para el avance global.

En EE UU las elecciones han supuesto un cambio en la Administración. Sale Trump y entra Biden. ¿Cree que va a existir un cambio de Estados Unidos respecto a Huawei? ¿Y respecto a China?

Nuestra posición hacia Estados Unidos no va a cambiar. Vamos a seguir trabajando como lo hemos venido haciendo en los últimos meses. Sin duda, esperamos colaborar con la nueva Administración para que podamos rectificar las restricciones actuales. Tenemos por delante numerosos desafíos por delante y es importante que trabajemos unidos para adoptar una colaboración abierta. Esta es la única forma en que podemos seguir avanzando.

Acaban de firmar un acuerdo con la Universidad Politécnica de Valencia donde han fijado su primera unidad de investigación conjunta en 6G en España. Podría avanzar en qué líneas se está investigando.

Hace más de diez años iniciamos la investigación sobre 5G para poder aportar soluciones innovadoras y diferenciales en el mercado. Y es ahora en 2021 cuando se está empezando a ver su potencial. En el caso de la sexta generación de comunicaciones móviles todavía queda mucho camino por recorrer. Estamos en una fase de investigación muy incipiente, pero el objetivo es trabajar conjuntamente con la UPV, por su liderazgo en el campo de las telecomunicaciones, en la investigación de esta tecnología que nos permita ver su potencial y aplicación en los diferentes ámbitos económicos y sociales.