La fuerte subida que está experimentando estos días el precio de la luz también impacta en Canarias, aunque no con tanta fuerza como en la Península porque las circunstancias del mercado isleño tienen algunas diferencias con el resto del territorio nacional. La subida del recibo de la luz que se derivará de estos picos perjudica directamente al mercado regulado, que en Canarias afecta a unos 456.000 usuarios que están acogidos a esta tarifa de los más de 1,2 millones de clientes que son titulares de un contador en el Archipiélago. En este ámbito de regulación se incluyen los usuarios acogidos al bono social eléctrico, que tras la última renovación se elevan a 55.499 clientes en las Islas que están obligatoriamente en el precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC), el sistema regulado por el Gobierno para determinar el precio de la luz.

Los beneficiarios del bono social son pensionistas con prestaciones mínimas, familias numerosas, hogares con rentas bajas y trabajadores y autónomos afectados por la crisis del coronavirus y que desde septiembre de 2020 se pueden acoger a esta bonificación en el recibo de la luz. Esta situación se ha notado en el incremento de la demanda, ya que tras la renovación del bono social a 31 de diciembre de 2020 –se renueva cada dos años– se ha pasado de los 36.802 usuarios del bienio anterior a 55.499, es decir, 18.697 más, lo que supone un 33% de aumento por el impacto económico y social del Covid.

Según el simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en los doce primeros días de enero el recibo de la luz para un consumidor con una potencia contratada de 4,4 kilovatios y un consumo anual de 3.000 kilovatios de media acogido a la tarifa regulada (PVPC) alcanzaría los 55,30 euros, un 35,3% más que el coste de la factura en los doce primeros días de 2020. Y es aquí donde se encuentran los beneficiarios del bono social eléctrico, que cuentan con bonificaciones en el recibo de entre un 25 y un 40% en función de la situación social y económica del usuario.

De los 55.499 clientes canarios acogidos actualmente la bono social, el 51,8% son clientes vulnerables, lo que les da derecho a tener un 25% de descuento en la factura, mientras que el 48,2% son clientes vulnerables severos y alcanzan un 40% de bonificación. El 9% son pensionistas, el 26% familias numerosas y el 65% personas en situación de vulnerabilidad según criterio de renta. En septiembre, en el contexto económico provocado por el Covid-19, el Gobierno central amplió el bono social a desempleados, personas en ERTE y empresarios que hayan visto reducidos sus ingresos, todos los cuales podrán acceder al mismo con un descuento del 25% hasta el 30 de junio de 2021.

Trasvase al mercado libre

Tanto el Gobierno regional como empresas distribuidoras y expertos advierten que los efectos de estos incrementos de la luz afectarán al 38% de los clientes titulares de recibos de la luz que hay en Canarias, que son los 456.000 y que están incluidos en la tarifa regulada. El 62% restante de usuarios se han pasado al mercado libre de comercialización de la energía eléctrica y tienen contratos con empresas donde se fijan las tarifas a pagar por un tiempo determinado al margen de las fluctuaciones del mercado. El trasvase de clientes del mercado regulado al libre ha ido creciendo en los últimos años desde que se liberalizó el mercado de la energía eléctrica. En esta cuota del mercado libre se encuentran los grandes consumidores de energía eléctrica como empresas, hoteles, administraciones públicas, grandes comercios, etcétera.

Otro aspecto a tener en cuenta es que el impacto de estas subidas de los precios de la luz afecta a poco más del 30% del precio global del recibo, que es la parte referida al coste del consumo de luz durante el periodo que abarca la factura, por lo que es variable. El resto del coste del recibo es fijo y son tasas, impuestos, peajes de transporte y distribución, subvenciones a las renovables y otros conceptos.

Ángel Treviño, perito judicial y responsable de Ecoluz Consultores, advierte que los picos históricos que se están registrando en el precio es “una tormenta perfecta para la factura de la luz ya que se unen tres factores determinantes: una mayor demanda energética para combatir el frío, una menor producción de energías más económicas por las condiciones meteorológicas y el aumento del precio del gas natural”. Treviño considera que se trata de un escenario “coyuntural” que se irá modulando a medida que se vaya alejando la borrasca polar que ha azotado la Península.

En relación con Canarias, Treviño explica que “el impacto en el recibo será para todos los usuarios con tarifa regulada, pero aquí será menor el efecto y no se notará tanto en la factura pero sí supondrá un encarecimiento del recibo”, incluyendo los usuarios del bono social en la parte variable que corresponde al consumo de energía.

Treviño intenta rebajar la alarma que ha generado los incrementos de los últimos días en el precio de la luz porque se trata de subidas puntuales, mientras que los recibos son mensuales o bimestrales. “Podemos estar tranquilos, cuando suban las temperaturas y baje la demanda energética, la luz volverá a valores normales de mercado”, indicó, y recordó que en 2020, durante la pandemia del coronavirus, los precios de la luz descendieron de forma notable. El experto en eficiencia energética reitera que estos incrementos no afectan a los que tienen la luz en el mercado libre.