El abaratamiento de las cuotas de las hipotecas que comenzó el pasado agosto se prolongará hasta los meses finales del nuevo año, cuando comenzarán a registrar ligeras subidas. Así se desprende de la previsión de evolución de los tipos de interés que el mercado maneja estos días y sobre la que los bancos realizan sus presupuestos para 2021. Se trata de un cálculo sujeto a variaciones constantes, ya que depende de que la economía, y en consecuencia la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), evolucionen como se espera.

El año pasado, por ejemplo, la pandemia desbarató todas las previsiones de que los préstamos comenzaran a encarecerse en la segunda parte del ejercicio, al llevar al organismo a desplegar todo su arsenal para combatir los efectos económicos del coronavirus. Sin embargo, los prolongados efectos de la enfermedad hacen pensar a entidades, analistas e inversores que el precio del dinero registrará pocas fluctuaciones notables durante este ejercicio.

Con el estallido de la crisis de la deuda pública europea en 2012, el BCE comenzó a bajar los tipos oficiales de referencia de forma decidida para salvar la unión monetaria de los países del euro. El euríbor, al que están vinculadas la mayoría de las hipotecas en España y que mide teóricamente el precio al que los bancos se prestan el dinero entre sí, empezó a caer en consecuencia. Y lo hizo hasta el punto de entrar en negativo en febrero de 2016 por primera vez desde su nacimiento en 1999, un territorio inexplorado que no ha abandonado desde entonces y que ahora se espera que mantenga hasta finales de 2027. Implica que las entidades, en lugar de cobrarse entre sí por dejarse dinero, se cobran por tomarlo prestado. Es decir, se devuelven menos de lo que reciben.

El efecto fue que las cuotas de los créditos para la compra de vivienda –que se actualizan en función del nivel del euríbor en el mes en que toca revisar el préstamo respecto al de 12 meses antes: la cuota sube si el valor presente es más alto que el pasado y viceversa– se abarataron de forma casi ininterrumpida entre febrero de 2012 y agosto de 2018, con una pequeña interrupción entre marzo y junio del 2014. La expectativa de que la autoridad monetaria subiera tipos hizo que las hipotecas empezaran a encarecerse en septiembre de 2018.

Sin embargo, el deterioro de la economía de la zona euro llevó entonces al BCE a cambiar de planes y anunciar que bajaría todavía más los tipos, lo que provocó que las hipotecas volvieran a abaratarse a partir de junio de 2019. Esa nueva racha de bajadas se interrumpió con el estallido de la pandemia. La reducción de la liquidez en el mercado de préstamos entre bancos y la decisión del BCE de no bajar aún más los tipos oficiales, sino de tomar otro tipo de medidas como disparar la compra de deuda, hizo subir el euríbor hasta el -0,081% el pasado mayo y provocó que las cuotas hipotecarias se encarecieran entre abril y julio.

Cinco mínimos históricos

La inyección masiva de liquidez al mercado y la promesa de mantener los tipos bajos durante más tiempo por parte del BCE, con todo, devolvieron pronto al euríbor y las cuotas hipotecarias a las bajadas. A partir de agosto, el índice registró cinco mínimos históricos mensuales consecutivos, hasta cerrar el ejercicio en un inédito nivel del -0,479% en diciembre. “Las expectativas cara a 2021 son muy planas, es decir, va a situarse en niveles muy similares a los actuales, si acaso unos cinco puntos básicos (hasta en torno al 0,42%) por encima a finales de año. Esto es así porque existe un amplio consenso en que el BCE va a mantener sus esfuerzos para garantizar unas condiciones monetarias muy relajadas todo el año”, apuntan fuentes del mercado.

De confirmarse, las cuotas hipotecarias que vaya tocando revisar se seguirán abaratando hasta finales de año debido a la comparativa interanual, ya que el euríbor no bajó del -0,41% hasta septiembre. De hecho, es posible que el índice caiga aún algo más en la primera parte del ejercicio. “Dependerá de la prima de riesgo interbancario, actualmente en 10 puntos básicos. Una reducción de esta prima no es descartable, pero no pensamos que pueda ser de más de cinco puntos básicos, con lo cual el euríbor no debería caer por debajo de -0,55%”, apuntan en una casa de análisis.

Por tanto, la posible subida del euríbor de cinco puntos básicos desde los niveles actuales se produciría probablemente en la segunda mitad del año, sobre todo en el último trimestre. “Dependerá de la revisión que dé a conocer el BCE de su política monetaria, algo que tiene previsto hacer a finales del primer semestre. El BCE puede empezar a reducir en 2022 el carácter tan expansivo de su política monetaria, ya sea adquiriendo menos activos en sus diferentes programas de compra o suministrando una menor liquidez a los bancos a través de las operaciones TLTRO”, explica un analista.

De confirmarse estas previsiones, los hipotecados más beneficiados serán los que tengan que revisar su crédito con el euríbor de mayo. Para una hipoteca de 150.000 euros a 30 años y con un diferencial sobre el euríbor del 0,99%, supondría un ahorro anual de unos 375 euros. Los más perjudicados, en el otro extremo, serían los que tengan que actualizar su préstamo con la referencia del mes de diciembre. Para una hipoteca tipo similar, eso sí, supondría una subida pequeña, de apenas unos 60 euros en los siguientes 12 meses.