El Real Decreto Ley de medidas urgentes sobre la Cadena Alimentaria que aprobó el Senado, y que restringe la comercialización del plátano de Canarias frente a productores de terceros países, incluye en su articulado imposiciones que afectan al sector primario de las islas a las que no obliga la Unión Europea. Así lo confirmaba el gerente de la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan), Sergio Cáceres, quien lamentó que en “el complejo entramado de los procesos legislativos”, se haya intentado modificar la Ley de Cadena Alimentaria de 2013 con un Real Decreto de febrero que “hay que trasponer con una directiva europea que no plantea ningún problema”.

Se refiere Cáceres a que las obligaciones impuestas por Europa son “asumibles” por el sector platanero, siendo “una directiva más de principios de funcionamiento que establece unos criterios básicos”, pero no las medidas adicionales de la modificación de la Ley, con las que “España ha decidido ir más allá”, presentando un documento que “conociendo nuestras inquietudes no incluye ninguna de nuestras excepciones”.

Denuncia que España está en un proceso de “autoimposición de normas que restan competitividad a nuestros productos”, frente a terceros países y “no se soluciona el problema de fondo”.

“Esto no es nada nuevo para nadie”, participa el gerente de Asprocan, añadiendo que “hemos avisado como sector desde el primer momento en los distintos procesos de este Real Decreto, transmitimos nuestra preocupación en cuanto pudimos hacer una proyección a la aplicación de la Ley en los últimos cuatro años, y cuando vimos el resultado comunicamos esta información, tanto al gobierno regional como al español”. Por lo tanto, señala que “estaban al tanto de lo que puede pasar, y a partir de ahí no han visto factible esta situación”.

Lamenta Cáceres los plazos “extraordinariamente cortos” del proceso de tramitación en el Senado, resolviéndose en solo quince días, aunque confirma que “pudimos llegar a tiempo y contactamos con todos los grupos políticos y sus ponentes”, logrando un apoyo mayoritario en la Comisión que posteriormente no se vio reflejado en la Cámara Alta.

Confirma Cáceres que hay pendiente una nueva Ley, que venga a sustituir este Real Decreto, pero pone de relieve que mientras esa normativa llega seguirá en vigor la aprobada este miércoles en el Senado, y mientras tanto “el plátano se comercializa los 365 días al año, con un millón de kilos al día”, por lo que considera que hasta que llegue esa nueva normativa “tendremos que hacer algo”.