El presidente de la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan), Domingo Martín, ha advertido este miércoles de que la aprobación de la nueva ley de cadena alimentaria supone un "retroceso inaudito" y una "ruina progresiva" para el subsector por lo que espera que haya un "plan b" que justifique el rechazo del Grupo Socialista en el Senado a la enmienda que habían pactado CC, PP, ASG, Cs, PNV, ERC e Izquierda Confederal.

"Es inaudito lo acontecido hoy. No conocemos el motivo en el cambio de parecer de los grupos que apoyaron al sector la pasada semana y que hoy han apoyado la causa contraria. Nuestra propuesta en nada afectaba negativamente a ningún otro sector", ha comentado.

Martín ha señalado que la nueva ley provocará la destrucción de millones de kilos de fruta y con ello la "ruina progresiva" de los más de 8.000 productores pues habrá que "destruir innecesariamente" entre el 25% y el 30% de la producción anual.

El cambio supone un campo abierto para la importación de bananas de terceros países

En esa línea, ha apuntado que esta circunstancia supondría un "retroceso inaudito" para el sector, la pérdida de su competitividad y un "campo abierto" a la importación de banana de terceros países por lo que ve "imprescindible y necesario" que el Ministerio les traslade de forma "urgente" cuál es su plan para garantizar que el sector "no reciba el daño que esta ley actualmente implica".

Martín ha vuelto a dejar claro que protege una renta digna para todos los productores de plátano --no sólo un precio mínimo-- y precisamente por eso han pedido la excepcionalidad, porque la aplicación de esta ley podría verles "obligados a retirar una cantidad tan grande de fruta que acabaría destruyendo a los mismos productores a los que esta ley pretende proteger".

Una vez más, ha comentado, "se proponen leyes que suponen la auto imposición de normas que nos condicionan y limitan nuestra competencia a la vez que favorecen a las producciones de terceros países".

A su juicio, "es inexplicable que centremos nuestra actividad en generar normas que, en la práctica real, no benefician a los productores, mientras vemos en la puerta de nuestros 'mercas' bananas de terceros países que incumplen normativas, aplican políticas de precios para destruir el producto nacional y que además son favorecidas sin límite por las condiciones de comercio comunitario".

Para Martín, "esta situación de desprotección es incomprensible y esperamos no sólo una explicación sino sobre todo actuación".