Endesa ganó 1.511 millones de euros entre los meses de enero y septiembre, frente a los 176 millones de hace un año cuando había realizado un deterioro contable en el valor de sus centrales de carbón de 1.398 millones de euros ante la decisión de adelantar el cierre de estas plantas. No obstante, la compañía, que facturó 12.959 millones en el primer semestre, un 12,5% menos que en el mismo mes de 2019, asegura que ha sabido "capear los efectos de la pandemia, así como de la creciente competencia en el negocio liberalizado".

La empresa obtuvo un beneficio ordinario neto de 1.700 millones en esos seis meses, un 38,4% más que en el mismo periodo del año anterior, con la provisión por determinados beneficios sociales por aplicación del nuevo convenio colectivo (que aporta 386 millones al resultado neto) y por las salidas de personal contabilizadas en el primer trimestre (que detrae 119 millones del beneficio neto).

El Ebitda del grupo que dirige José Bogas se sitúa en los 3.136 millones, un 8,2% más con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Según sus estimaciones, el impacto del Covid en esta magnitud asciende a 81 millones hasta septiembre. La deuda financiera neta de la empresa asciende a 7.407 millones, con un nivel de apalancamiento de 1,8 veces el Ebitda. La eléctrica reiteró sus objetivos financieros y su previsión de reparto del 100% del beneficio ordinario neto anual del 2020 a sus accionistas.