23 de septiembre de 2020
23.09.2020
Banca | Inversión

Un giro en la política de inversión otorga rentabilidades del 30% a Banca March

La entidad identifica tres grandes nuevos ejes por los que apostar y se apunta un éxito en dos años | La pandemia ha acentuado los buenos resultados de la estrategia

22.09.2020 | 23:10
El director de 'La provincia', Antonio Cacereño, ayer durante la celebración del foro de Banca March.

Cuenta Carlos Andrés, director de Gestión y Asesoramiento de Banca March, que han pasado ya dos años desde que los expertos de la entidad dibujaran una nueva estrategia de inversión. La erosión que comenzaban a padecer de forma notable todos los indicadores económicos eran evidentes y, a pesar de que el crecimiento continuaba, se hacía preciso un giro en busca de frutos capaces de aportar más juego a los ahorradores. Así nació Next Generation, un fondo de fondos que acumula en ese tiempo una rentabilidad del 30%.

"Ha sido un test en dos años para evitar los sectores perdedores y anotar en los ganadores", explicó ayer el propio Andrés "con cierto pudor" por el tamaño del éxito alcanzado. Lo hizo en el foro Oportunidades de inversión para el ahorrador en la recuperación post covid, organizado por Banca March en colaboración con EL DÍA y La Provincia , y desarrollado ayer en formato telemático.

Next Generation descansa sobre "tres megatendencias", que así las define el director de Gestión y Asesoramiento de Banca March. Una terna de campos productivos con clara tendencia al alza: Revolución 4.0; Sostenibilidad y Medio Ambiente, y Demografía y Estilo de Vida. La primera, identificada con el mundo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y sus aplicaciones; la segunda, con ramificaciones que van desde el cambio de modelo energético hasta la preservación de los océanos, y la tercera, relacionada con todas aquellas aspiraciones de la sociedad por vivir de mejor manera.

"El mundo está cambiando", apuntó el director territorial en Canarias de Banca March, Javier Galarraga, y lo está haciendo con tal velocidad e intensidad que los inversores "que no tengan voluntad de adaptarse se quedarán mirando desde la barrera". A favor de Banca March juega el hecho de "no estar sometidos a las presiones cortoplacistas de los mercados, como sí sucede con las entidades cotizadas".

Eso no quiere decir que haya carta blanca para experimentar, porque si bien el objetivo "no es el de ser el banco más rentable", sí lo es aportar "el máximo valor a los clientes", apuntó José Luis Santos, subdirector general y responsable de Banca Patrimonial de Banca March. "No lanzamos Next Generation como un ejercicio económico, somos gestores", aclaró Carlos Andrés. En marzo del año pasado, se inició una ronda explicativa con los clientes del Archipiélago y la acogida fue tan positiva como se esperaba.

Cierto que el pasado ejercicio fue bueno para casi cualquier vehículo, porque las bolsas de todo el mundo respondían. El problema, a priori, llegó cuando el de todos, en el momento en que la pandemia global obligó a parar las economías de buena parte del mundo. ¿Por qué a priori? Porque ciertamente, este golpe no ha hecho sino acelerar la implantación del esquema de rentabilidad vislumbrado por los expertos. En una palabra, ha venido a acelerar el cambio en el mundo descrito por Javier Galarraga.

Banca March se había posicionado donde quería sin contar con que vendría un factor externo a darle más razón de la que pensó tener en un principio. "Desde que se produjo el confinamiento hasta la fecha, el crecimiento de Next Generation se sitúa en el 30%", confirmó Carlos Andrés.

En el contexto de los "activos ilíquidos", según el director de Coinversión de Banca March, José Cloquell, la pandemia "es una oportunidad" de inversión. Son muchas las iniciativas que se han hecho urgentemente necesarias y que requieren de una financiación. Y todo ello, volvió a señalar en este caso Cloquell, "con la capacidad de adaptar una estrategia sin estar expuestos al ruido de los mercados". De tal modo, que en la actualidad se trabaja en "oportunidades a seis o doce meses vista", recalcó el directivo.

¿También en Canarias? "Sí, y realmente interesantes", explicó el director territorial en las Islas. Galarraga señaló que en 2019 se cumplieron 30 años de la llegada al Archipiélago de Banca March, tiempo suficiente para haber logrado "consolidar un alto grado de gestión a empresas familiares". La transformación que ha sufrido la entidad durante ese tiempo "se ha visto acompañada por un cliente cada vez más exigente, no solo demandando mejor servicio sino también de la estructura que ponemos a su disposición".

Entre esas herramientas que Banca Marcha pone al alcance de la clientela y que con más orgullo exhibe se encuentra la coinversión, la apertura a los ahorradores de la posibilidad de apostar por las mismas carteras que el banco diseña para sí. Esta inversión dividida al 50% ha engordado desde 2008 hasta los 2.100 millones de euros. Según José Cloquell la fórmula para este éxito es el análisis previo de cada una de estas oportunidades de coinversión. "El estudio de los proyectos, la asunción de la inversión, cómo se va a obtener la rentabilidad y cómo se va a salir de ellos", enumeró el director de Coinversión.

La elección de las iniciativas que merecen la apuesta tiene mucho que ver con el perfil tradicional de las realizadas por Banca March, que no oculta su gusto por la economía productiva real. Las fórmulas para entrar a financiar los proyectos son variopintas. "Bien como accionistas, fundamentalmente en capital riesgo, o bien como deuda privada", expuso Cloquell. Eso sin excluir convertirse en propietarios mediante la adquisición de bienes reales.

"Cada vez que contamos con una iniciativa nueva, estamos teniendo un rotundo éxito", confirmó Javier Galarraga. La puerta de las rentabilidades notables no se ha cerrado, según explicaron en el foro de ayer, simplemente ha cambiado el camino que conduce a ella.

La locura según Einstein

Cuando la economia comenzó a dar signos de agotamiento, en Banca Marcha decidieron que había llegado el momento de hacer cosas distintas a las realizadas hasta ese momento. Para explicarlo de manera precisa, el director de Gestión y Asesoramiento de Banca March, Carlos Andrés recurrió a la definición de locura acuñada por Albert Einstein, según la cual acercarse a la chifladura pasa por hacer las mismas cosas de siempre pensando que en algún momento se va a obtener un resultado distinto del habitual. Eso no significa apostar por las opciones totalmente opuestas, sino por iniciar un estudio detallado de la situación e intentar vislumbrar qué ocurrirá a medio plazo. La sostenibilidad y la salud eran ingredientes claros del siguiente cóctel que debían preparar para los inversores.

 
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