Representantes de los productores de Plátano de Canarias (Asprocan) participaron el pasado lunes en una reunión, celebrada en París, a la que también acudieron delegados del sector de las islas de Martinica, Guadalupe y Madeira y los secretarios generales y consejeros de los Ministerios de Agricultura y de Ultramar del Gobierno de Francia. El objetivo de esta reunión internacional era forzar a que el ejecutivo galo tomara las riendas a la hora de asegurar el apoyo de la presidencia alemana al mantenimiento de los fondos agrícolas RUP.

De la reunión parisina se conoció una propuesta conjunta para diseñar una estretegia única entre España, Francia y Portugal de cara a consolidar el respaldo del Consejo Europeo y de la Comisión Europea en el programa de apoyo a la agricultura de las regiones ultraperiféricas (RUP).

Como eje central del encuentro se fijó el marco financiero del que debe salir la futura distribución de los fondos agrícolas entre los estados miembros y las regiones de la Unión Europea, concretamente, las zonas de Francia (Guadalupe y Martinica), Portugal (Azores y Madeira) y España (Canarias). Precisamente, el volumen platanero de Canarias, Guadalupe, Martinica y Madeira representa el principal volumen de exportación agrícola de estas islas. La preocupación en estas regiones, pues, es grande ante la incertidumbre que genera un posible descenso de los fondos.

El español Luis Planas, Ministro de Agricultura, dijo tras el último Consejo de Ministros de la UE que él está "claramente a favor" del mantenimiento específico del POSEI "para proteger la singularidad del sistema productivo de Canarias, que, por su lejanía, cuentan con este programa específico".

Actualmente la posición de la presidencia alemana en la negociación del presupuesto definitivo de la UE es determinante, por lo que este es el primer apoyo a reforzar. Este respaldo es clave no solo ante las reuniones que próximamente mantendrán los ministros de agricultura de la UE, previstapara el 21 de septiembre, sino igualmente dado el marco de negociaciones que Alemania está llevando a cabo con la Comisión Europea y el Parlamento Europeo después de la negativa de éste último a la propuesta de presupuestos marcada por el Consejo.