30 de julio de 2020
30.07.2020
Nuevo varapalo al sector turístico | Repercusión en otros sectores

Londres vuela las expectativas de la restauración y lastra al comercio

El freno turístico aboca al cierre a restaurantes e infla los ERTE | Canarias, segunda comunidad donde más caen las ventas

30.07.2020 | 00:40
Una terraza a finales de mayo.

El varapalo británico al turismo sacude a la restauración y al comercio. La decisión de Reino Unido de imponer cuarentena a los pasajeros que partan de España y desaconsejar los viajes al país, incluido Canarias, no solo ha puesto contra las cuerdas a los hoteleros del Archipiélago -que de la noche a la mañana han sufrido una cascada de cancelaciones-, sino que también ha volado por los aires las expectativas de recuperación de restauradores y comerciantes de aquí a final de año. "Es un verdadero desastre", afirman.

Tanto el sector de la restauración como el del comercio pivotan en torno al turismo, que representa el 35% del Producto Interior Bruto (PIB) y genera el 40% de los empleos de la región. El temor es que una nueva parálisis de la actividad turística genere un efecto contagio irreversible. La situación, advierten, en compleja y la viabilidad de los negocios pende de un hilo. En las ciudades, en los pueblos o en las zonas turísticas las expectativas, según señala el presidente de la Asociación de Bares, Cafeterías, Restaurantes y Ocio, Fermín Sánchez, "se han ido al traste". La esperanza de lograr salvar los muebles en este verano atípico se han borrado de un plumazo con el endurecimiento del criterio de Londres. No hay que olvidar que Reino Unido es el principal emisor de turistas del Archipiélago, al que aportó el pasado año un 32,69% de sus visitantes, por lo que muchos establecimientos que habían subido la persiana animados por la progresiva afluencia de público se ven ahora abocados al cierre. "Otros, que tenían previsto abrir a finales de mes y principios de agosto, van a retrasar esa decisión", apunta.

En el comercio las perspectivas no son mucho mejores. En junio Canarias anotó la segunda mayor caída de las ventas minoristas, con un retroceso del 11,9% en comparación con el mismo mes del ejercicio anterior. Este descenso solo fue superado por Baleares, que registró una bajada del 21%, según las cifras publicadas ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los datos evidencian, una vez más, que las comunidades más dependientes del turismo son las más perjudicadas por el parón económico que provocó la irrupción de la pandemia. El empleo del comercio minorista disminuye en todas las autonomías, pero vuelven a ser Baleares y Canarias quienes, con un 11,3% y 6%, respectivamente, lideren la caída.

"Un varapalo total"

"Se estaba recuperando algo y es un varapalo total", sostiene Abbas Moujir, secretario general de la Federación de Áreas Urbanas de Canarias (Fauca). El sector está ahora "a verlas venir". Aunque en las zonas urbanas han sorteado poco a poco los obstáculos, la situación aún dista mucho de ser la ideal. Sobre todo en las zonas turísticas, donde la actividad es "nula". Los comerciantes, ante tal panorama, reclaman incentivos al consumo con medidas fiscales y bonos que inviten a realizar compras.

Para Moujir, el planteamiento realizado por Reino Unido "no tiene sentido". Mientras que Canarias tiene una tasa de contagiosidad de 5,8 por cada 100.000 habitantes, en las islas británicas es del 13,9. "Es más un tema de consumo interno, de no te gastes las libras fuera y consume aquí. Es más una medida económica que sanitaria", afirma.

Tanto el sector comercial como el de la restauración ven en los ERTE una "tabla de salvación" para el trabajo porque muchos trabajadores volverán a poner nombre a los expedientes de regulación temporal de empleo. Aun así, uno y otro segmento demandan medidas que eviten los cierres. Para ello, insisten, es necesario que el Estado logre que Boris Johnson dé su brazo a torcer y que se ponga en valor en el exterior que Canarias tiene una situación epidemiológica totalmente diferente a la del resto del país.

Y no solo porque los turistas británicos dejen de visitar el Archipiélago, sino también por el efecto arrastre que produce en otros mercados la decisión del Gobierno de Reino Unido y la propia que adoptan otros países con respecto a otros puntos del país. "Alemania desaconseja viajar a Cataluña, Aragón y Navarra, ¿el turista es capaz de diferenciar esto con Canarias?", se pregunta Sánchez.

La realización de pruebas de PCR en origen y en salida es otra de las medidas que defienden los empresarios. Los hoteleros, incluso, se han ofrecido a costear los tests antes de que el visitante emprenda el viaje de regreso a su país de origen. "Esa medida sería un espaldarazo", apuntan restauradores y comerciantes por las garantías de seguridad que aporta.

Hasta que se resuelva el problema, restauradores y comerciantes advierten que el hecho de que la población disponga de menor renta por el aumento del paro y la prolongación de los ERTE -a los seis meses el Estado pasa a cubrir solo el 50% y no el 70% de la base reguladora del sueldo-, genera un efecto dominó en toda la economía: "La recuperación depende del turismo: la situación es muy crítica, la rueda se para".

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