08 de julio de 2020
08.07.2020

Bruselas empeora las previsiones de crecimiento de la economía española

La Comisión Europea eleva el desplome del PIB al 10,9% v Las consecuencias del confinamiento durarán hasta finales de 2021

07.07.2020 | 22:53
Bruselas empeora las previsiones de crecimiento de la economía española

El golpe de la pandemia del coronavirus y el impacto de las medidas de confinamiento impuestas a mediados de marzo para evitar la propagación del Covid-19 será mucho mayor del augurado hace menos de dos meses, tanto en España como en el conjunto de la Eurozona. Las últimas previsiones de verano presentadas ayer por la Comisión Europea elevan el hundimiento del Producto Interior Bruto español en 2020 al 10,9% (del 9,4% estimado a principios de mayo) y al 8,7% en el conjunto de los países del euro (7,7% en mayo). España será la segunda economía más tocada junto a Italia (11,2%) y Francia (10,6%).

"El impacto económico del confinamiento en la primera mitad de 2020 parece que será peor de lo esperado" y "no se verá completamente compensado por el rebote esperado en la segunda mitad de 2020 cuando la mayoría de las restricciones a la actividad se levanten", avisa el Ejecutivo comunitario en su nuevo análisis que ensombrece aún más las perspectivas económica para este año. Como consecuencia, el desplome de la economía española se disparará a casi el 11%, un punto y medio por encima de lo pronosticado a principios de mayo. La actividad, no obstante, continuará recuperándose aunque el rebote final en 2021 será del 7,1%, muy similar al previsto hace dos meses (7%).

Según la Comisión Europea, los indicadores económicos tocaron fondo en abril y comenzaron a mejorar en mayo, cuando las restricciones empezaron a levantarse de manera gradual y diferenciada entre sectores y regiones. A partir de junio España, al igual que otros países de la Eurozona y la Unión Europea, entró en 'la nueva normalidad' aunque con unas medidas de distancia social que permanecerán vigentes y que seguirán repercutiendo en la evolución económica. "Se espera que estas medidas, junto con los cambios en el comportamiento del consumidor, tengan un impacto duradero en las actividades en las que la interacción personal es intrínseca a la prestación del servicio, como alimentación y alojamiento, el comercio minorista, los servicios personales o la cultura", sostienen las previsiones.

En el caso del turismo internacional, y pese a la decisión de reabrir las fronteras exteriores a más de una docena de países, el impacto se verá agravado por una conectividad en los vuelos reducida. En cuanto al sector manufacturero, las previsiones mantienen que la recuperación será más rápida que en el sector servicios aunque las interrupciones en las cadenas de valor mundiales y la débil demanda "pueden impedir una normalización de la actividad industrial antes de fin de año".

En cuanto a la situación del mercado laboral, el Ejecutivo comunitario reconoce que los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) aplicados en los últimos meses han ayudado a limitar las pérdidas masivas de puestos de trabajo. No obstante, augura que "el impacto desproporcionado de la crisis en los sectores intensivos de mano de obra dará como resultado un aumento significativo en la tasa de desempleo y es probable que aumente todavía más una vez que se eliminen los ERTE".

El análisis también apunta que no se espera que el consumo privado recupere su nivel anterior a la crisis durante el horizonte de estas previsiones de crecimiento, pero sí que la recuperación será más rápida que la de otros componentes de la demanda. En cuanto a las inversiones, la recuperación será lenta debido a la débil demanda, la alta incertidumbre, la escasez de liquidez y el deterioro de la rentabilidad. En el caso de las exportaciones netas, se espera que este año resten al crecimiento debido a los débiles ingresos del turismo internacional.

El nuevo cuadro presentado por la Comisión también empeora la fotografía de la Eurozona y la UE. Como consecuencia de esta situación, la primera se contraerá un 8,7% y un 8,3% el conjunto de la UE, frente al retroceso del 7,7% anticipado en mayo y el 7,4% en la UE.

Según las nuevas previsiones, que utilizan datos hasta el 30 de junio, el rebote en 2021 también será menos robusto que el previsto. El nuevo pronóstico muestra un aumento de las divergencias entre los Estados miembros, el motivo por el que Bruselas propuso un plan de recuperación que ayer volvió a reivindicar el comisario de asuntos económicos, Paolo Gentiloni. "La respuesta política en toda Europa ha ayudado a amortiguar el golpe pero sigue siendo una historia de creciente divergencia, desigualdad e inseguridad. Por eso es tan importante alcanzar un acuerdo rápido sobre el plan de recuperación", ha recordado.

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