06 de junio de 2020
06.06.2020
Crisis del coronavirus

La Seguridad Social permite revertir poco a poco los ERTE a las empresas

Madrid acepta las peticiones que la Confederación de Empresarios elevó a la Mesa Estatal de Negociación | Trajes a la medida para reactivar los negocios sin destruir empleo

06.06.2020 | 00:32
Dos jóvenes, en una terraza de Santa Cruz de Tenerife.

Las empresas podrán rescatar a los trabajadores de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) en función del tamaño de la demanda de sus productos o servicios. De ese modo, bares o restaurantes abrirán cuando entiendan que pueden alcanzar el umbral de rentabilidad, al margen de lo que dicten las fases de la desescalada, y reincorporarán a sus plantillas de manera paulatina, no toda de unan sola vez, sin perder por ello las exenciones en el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social.

Una orden interna del instituto público admite así estas y otras peticiones y sugerencias elevadas por la Confederación Canaria de Empresarios (CCE) a la Mesa Estatal de Negociación. La patronal de la provincia de Las Palmas expresó la necesidad de desterrar dudas y aportar certidumbre a los negocios en el proceso de recuperación. ¿Perdería las exenciones un restaurante al que la desescalada permite abrir parcialmente si no lo hace? La Seguridad Social es clara, no.

"Es una orden interna y necesitamos ahora que se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE)", explicó ayer el presidente de la patronal de Las Palmas, Agustín Manrique de Lara. No obstante, el representante empresarial se mostró satisfecho por el criterio que se maneja en el ámbito público, porque da idea de que se comprende la necesidad de acompasar la reapertura al ritmo de la realidad, y al margen de lo que permiten las fases de la desescalada, que, a la vista del documento, no obligan a retomar la actividad.

Potestad. "Corresponde a la empresa valorar en función de sus circunstancias particulares en qué momento las causas por las que se autorizó el ERTE por fuerza mayor permiten la recuperación parcial de su actividad y en qué medida la reincorporación de los trabajadores afectados -también en qué porcentaje de su jornada- es necesaria para el desarrollo de la actividad". Días atrás la Dirección General de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Economía Social ya se pronunció en el mismo sentido, pero en la busca de la certidumbre que demanda Manrique de Lara, sumar opiniones idénticas ayuda.

Preparación. La orden interna de la Seguridad Social, que es la que tendrá en la mano la inspección a la hora de tomar decisiones salvo que una imprevista opinión de mayor rango dicte lo contrario, también contempla un escenario que desde ya mismo se va a poder contemplar en los hoteles canarios. Aquellos que tengan decidido abrir el 15 de julio, por ejemplo, deben tener a todos sus trabajadores ya manos a la obra para preparar el establecimiento y tenerlo a punto cuando lleguen los primeros clientes.

¿Se terminó por tanto el ERTE? Es una de las grandes dudas que tenían los empresarios alojativos, saber si el hecho de recuperar a la plantilla para adecentar el producto suponía la imposibilidad de dar marcha atrás aun en el caso de que no tengan clientela. En términos técnicos, si entrar -las empresas y los ERTE- en una situación de fuerza mayor parcial -desde la de fuerza mayor total- venía dado por el mero hecho de preparar el producto independientemente de que sus ingresos fueran de cero euros.

"Junto a la desafección de las personas trabajadoras, el reinicio de la actividad requiere, para que se produzca el inicio de la situación de fuerza mayor parcial, la reanudación efectiva de la actividad y no la mera preparación de la misma", explica el documento que maneja internamente la Seguridad Social.

De hecho, contempla incluso la posibilidad de que la empresa, ante el incumplimiento de sus previsiones de facturación, algo que puede suceder con facilidad ante escenarios tan inciertos como los del futuro inmediato, vuelva a suspender los contratos de los empleados, con lo que otra vez quedaría liberada de afrontar los costes laborales en la misma medida en que lo estaba.

Autónomos. Los trabajadores autónomos que tengan empleados pueden volver al trabajo sin que esa decisión afecte al resto de la plantilla. Es decir, si un trabajador por cuenta propia que paga la nómina de otra persona, decide retomar la actividad puede hacerlo sin tener por ello que suspender el ERTE que afecta al personal asalariado.

De nuevo la Seguridad Social entiende que la demanda de productos y servicios se recuperará de manera gradual, por lo que eliminar la exoneración del pago de las cotizaciones puede poner en serios aprietos a las empresas o autónomos. Los ingresos de unas y otros no serán, en la mayor parte de los casos, los que existían antes del estado de alarma, sino que el camino hacia ese nivel se recorrerá de manera lenta y, en muchos casos, en proporción directa con la curva que dibuje la recuperación de turistas que decidan venir al Archipiélago.

Comunicación expresa. Para terminar de dejarlo claro, el instituto público señala que tan solo cuando la empresa lo comunique de manera expresa dejarán de tener efecto los ERTE que haya puesto en marcha y que ampara el real decreto ley 18/20, mediante el que el Ejecutivo central los prolongó hasta el 30 de junio.

En el caso de Canarias, el presidente, Pedro Sánchez, ya se ha comprometido a continuar prorrogándolos hasta que el negocio alojativo cobre visos de normalidad. Lo ha hecho ante diferentes interlocutores políticos, desde los propios presidente y vicepresidente autonómicos, Ángel Víctor Torres y Román Rodríguez, respectivamente, hasta formaciones políticas que hoy son oposición en el Archipiélago, como Coalición Canaria.

Centros. Si una compañía presentó un expediente de regulación global y tiene tres hoteles en las Islas, puede abrir solo uno de ellos, no tiene que hacerlo con los tres. Decisión lógica atendiendo de nuevo a la realidad de que los visitantes no llegarán en tropel a revertir el cero turístico en el que llegó a estar la planta alojativa de las Islas.

Lo mismo hoteles que restaurante, bares o comercios, entre otros, que en buena medida dependen también de esa población flotante diaria de más de 300.000 viajeros que hoy no existe. "Pedíamos que la suspensión de los ERTE se hiciera por centros de trabajo y no por CIF", explicó Manrique de Lara.

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