17 de mayo de 2020
17.05.2020
Crisis del coronavirus

El coste de la crisis en Canarias supera los 12.000 millones

El Gobierno regional pelea con Madrid poder gastar dinero de los bancos, fondos extra y endeudarse a más de 10 años

16.05.2020 | 20:38

Las dimensiones del impacto económico de la crisis del coronavirus en Canarias supera ya con creces a la recesión de 2008, cuando aún se desconoce cómo se va a comportar el turismo extranjero después del verano y el nivel de fondos que tendrá Canarias del Estado y de Europa destinados a frenar el fuerte deterioro que sufre la actividad económica de las Islas. La caída prevista de 20 puntos del Producto Interior Bruto (PIB) supone unos 10.000 millones de pérdidas para el conjunto del tejido productivo. En la anterior crisis la pérdida del PIB isleño fue de tres puntos, lo que da idea de la repercusión del cierre económico que afronta Canarias. A esta cantidad hay que añadir el descenso de los ingresos tributarios de las tres administraciones públicas canarias, que supera los 2.000 millones de euros. En total, el coste de la crisis en Canarias supera por ahora los 12.000 millones de euros. Para tratar de compensarlo en Gobierno de Canarias pelea en tres frentes con el Ejecutivo de Pedro Sánchez con resultados a todas luces insuficientes para poner en marcha el plan de reconstrucción social y económico que se pretende para el Archipiélago.

Caída de ingresos


Los cálculos de la Comunidad Autónoma es que dejará de recaudar alrededor de 950 millones de euros sobre las previsiones iniciales del presupuesto de 2020. En esta cantidad están incluidos los ingresos por los tributos del bloque de financiación canario -IGIC, matriculaciones y AIEM-, los tributos propios -carburantes y tabaco-, la recaudación por los impuestos cedidos y otro tipo de gravámenes y tasas. Las corporaciones locales -cabildos y ayuntamientos- estiman un descenso de los tributos propios del REF de 593 millones de euros, a los que hay que añadir los ingresos por los impuestos municipales y las tasas por servicios y prestaciones públicas. Las arcas públicas de las Islas sufren una merma inédita de recursos que no es comparable con la recesión de 2008, que la Administración autonómica solventó en 2012 con una subida generalizada de impuestos, algo impensable hoy por el cierre que sufre el turismo y el comercio, los dos principales sectores económicos que nutren los ingresos públicos.

Fondo y criterios de reparto


El fondo de 16.000 millones de euros no reembolsable puesto a disposición del Estado a las comunidades autónomas es uno de los mecanismos que se negocian para compensar el gasto sanitario realizado para hacer frente a la pandemia. El Gobierno canario ya ha avanzado sus cálculos de lo que le corresponde de ese fondo, que oscilaría entre los 600 y 700 millones de euros. Lo que aún está en negociación son los criterios de reparto ya que Canarias es una de las comunidades que han puesto objeciones a la fórmula de reparto planteada por el Ministerio de Hacienda. La idea inicial era atender al número de PCR positivas, pero se contempla que el criterio sea el de PCR realizadas, para tener en cuenta el "esfuerzo" e incluir los test en hospitales, algo que defiende Canarias y otras comunidades como Valencia o Murcia para recibir más fondos. También el Ejecutivo regional ha solicitado modificar el criterio de "población ajustada" por el de "población protegida", ya que el primero de ellos es el criterio de reparto que se utiliza en el actual modelo de financiación autonómica, en vigor desde 2009, y que perjudica claramente a Canarias. El Gobierno canario ha querido desligar lo que reciba de compensación de este fondo de los ingresos por los tributos propios para evitar disputas con las comunidades de régimen común. Por ello la negociación abierta con Hacienda busca otras alternativas que pasan por el uso del superávit y los remanentes de cabildos y ayuntamientos.

Superávit y remanentes


La discusión sobre el superávit y los remanentes que acumulan las administraciones canarias en los bancos viene desde antes de que explotara la crisis del Covid-19. Sin embargo, ahora es más urgente para las arcas públicas disponer de esos fondos, entre otras cuestiones para cubrir la caída de los ingresos tributarios. La Comunidad Autónoma cuenta con 389 millones de euros de superávit de 2019 y el Ejecutivo quiere también negociar la disposición de los 500 millones del convenio de carreteras que se añadieron al superávit autonómico tras el desacuerdo del Gobierno central con el Ejecutivo regional de CC en la legislatura pasada. Los cabildos y ayuntamientos cuentan con unos 3.200 millones de euros acumulados de remanentes sin gastar desde 2012, más el superávit anual que generan las corporaciones por la regla de gasto que impone la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Tras la insistencia de Canarias, Hacienda negociará las fórmulas para disponer de estos fondos ociosos, antes el Estado debe modificar la ley para permitir que estos fondos no se computen únicamente como gasto sino también como ingresos, ya que incurrir en déficit supondría la intervención de las cuentas locales.

Endeudamiento


Además del superávit, la petición más insistente de Canarias es el endeudamiento para poder hacer frente a la caída de la actividad económica, reflotar el tejido productivo y mantener los servicios públicos sin recortes. Canarias es la comunidad menos endeudada per cápita -2.978 euros por habitante- y su deuda equivale al 14% del PIB, hasta los 6.613 millones de euros al cierre de 2019. El "endeudamiento masivo" a largo plazo que pregona el Ejecutivo, sobre todo Nueva Canarias (NC), no está cuantificado todavía, si bien el presidente Torres reclamó recientemente un primer paquete de deuda de 800 millones de euros. En abril el Ejecutivo formalizó una póliza de crédito de 1.700 millones para cubrir los gastos corrientes y las nóminas de sus empleados a pagar en un año, pero el endeudamiento a largo plazo implica créditos a 10 o más años con un margen suficiente de amortización. Sin embargo, el Gobierno central se escuda en los criterios de la UE y hasta que Bruselas no se pronuncie sobre el nuevo plan de estabilidad que ya se le ha enviado no habrá luz verde al endeudamiento, con la vista puesta también en 2021, un año que se prevé igual o más complicado que este, sobre todo por las incógnitas que genera el comportamiento del sector turístico.

Plan de reactivación


Con todo abierto sobre la mesa, el Ejecutivo autonómico prepara el plan de reactivación económica y social, que supera los 14.000 millones de financiación para poder llevarlo a cabo. Sin embargo, uno de los partidos que forman parte del cuatripartito, NC, ha elevado la recuperación hasta los 18.000 millones. Se trata de un amplio paquete de propuestas con partidas aún por concretar en las negociaciones abiertas con el Estado. Para poder aplicar el plan de reactivación primero se tendrá que compensar a Canarias de la pérdida de ingresos que tendrá por la caída de la actividad económica, usar el superávit y autorizar el endeudamiento. Este mes de mayo será clave para determinar y concretar la mayoría de estas necesidades.

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