Los 20.000 millones de euros en créditos avalados por el Gobierno español para que empresas y autónomos puedan sobreponerse a los efectos de la epidemia de Covid-19 están a punto de agotarse, si no lo han hecho ya. Los principales bancos han advertido desde el lunes, cuando se abrió el plazo para optar a estos préstamos, y confirmaban ayer que la cuota puesta a disposición de los empresarios y trabajadores por cuenta propia llegaría a su fin, como muy tarde, a lo largo de esta semana. La de BBVA terminó ayer, por ejemplo, después de 70.000 gestiones. Esto ha llevado a los interesados a reclamar que se ponga en marcha ya el segundo tramo de créditos previsto por el Ejecutivo. De hecho, la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, también ministra de Hacienda, aseguró ayer que cuando las entidades financieras suministren información sobre el primer tramo analizará los ajustes que haya que introducir en el segundo, con la idea de que pueda beneficiar a más pequeñas y medianas y empresas y trabajadores autónomos.

Ni el Instituto de Crédito Oficial (ICO) ni la banca estaban ayer en disposición de concretar todavía cuántas empresas canarias se habían adherido a esta medida ni por qué importe lo habían hecho. Lo que sí transmiten los bancos es que las solicitudes se cuentan por miles y que la cantidad asignada probablemente se agote pronto. Dadas las características del tejido empresarial del Archipiélago, constituido mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas, parece previsible que se recurra sobre todo a la parte -10.000 millones- dedicada específicamente a pymes y autónomos. La otra mitad de este primer tramo se dirige a grandes compañías. "Las líneas de avales se van a quedar muy cortas", señaló el secretario general de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), José Cristóbal García, quien destacó que las entidades financieras están habilitando líneas de crédito independientes de las apoyadas por el Gobierno, aunque "lo importante" será que "mantengan las condiciones". Las organizaciones empresariales tienen claro que "hay que inyectar mucho más dinero", lo que pasa por permitir elevar el endeudamiento de las administraciones públicas para que estas pongan los recursos necesarios para que las empresas "no se estrangulen".

La situación más delicada la viven los autónomos. No solo es un colectivo muy numeroso -3,2 millones en España y unos 129.000 en las Islas, todo ello antes del previsible desplome en las afiliaciones que ha acarreado la crisis del nuevo coronavirus-, sino que ya han tenido que abonar la cuota correspondiente a marzo. El presidente en Canarias de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Juan Carlos Arricivita, advirtió de que, para conceder el crédito, el beneficiario debe estar al corriente en sus pagos, algo complicado en estos momentos. "Mucha gente va a tener que recurrir a familia y amigos para conseguir liquidez y habrá otros que no puedan". Tampoco convence a este colectivo que no haya un tipo de interés general -aunque no pueden superar un tope-, lo que, de nuevo, perjudica a los autónomos. "Cuanto más pequeño eres, más te ningunean las entidades", dice Arricivita.

Las críticas a la banca han procedido también de clientes, que se han encontrado con que la concesión del crédito avalado por el Gobierno se ha condicionado a la adquisición de productos que ofrecen las entidades; en concreto, seguros de vida. El Banco de España advirtió ayer, a través de un comunicado, de que revisará "el cumplimiento de la normativa y las buenas prácticas bancarias" en la comercialización de los avales del ICO. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha recibido una cincuentena de denuncias en este sentido y ha anunciado ya la apertura de las correspondientes investigaciones.

Claves de los créditos del ICO

Sueldos, facturas y liquidez

La línea del ICO se dirige a cubrir las nuevas financiaciones o renovaciones de los bancos a empresas y autónomos para atender las necesidades derivadas de pagos de salarios, facturas o necesidad de liquidez, para facilitar el mantenimiento del empleo y mitigar los efectos económicos de la epidemia.

100.000 millones en total

La línea de créditos cuenta con un presupuesto de 100.000 millones, pero el primer tramo dispone de 20.000, al 50% para grandes empresas y para pymes y autónomos.

Fijado por los bancos

El aval que proporciona el Estado permite a las empresas que se acojan a esta línea de créditos disfrutar de un tipo de interés más bajo que el que rige en el mercado, pero este es fijado por las entidades bancarias, si bien no puede superar el topo de la tasa anual equivalente (TAE) del ICO.

Habrá ajustes

El Gobierno anunció ayer que espera por la información de los bancos para hacer ajustes en el segundo tramo, previsiblemente para dar más peso a pymes y autónomos.