Los grupos parlamentarios han pedido este lunes "un giro radical" a la estrategia de promoción turística de Canarias y la consejera del área, Yaiza Castilla, ha admitido que hay que repensar la comunicación, pues la crisis provocada por el coronavirus "tiene un nivel de arrastre enorme".

La consejera de Turismo, Industria y Comercio, Yaiza Castilla, ha respondido de esta manera en comisión parlamentaria al comparecer, a petición del diputado de Ciudadanos (Cs), Ricardo Fernández de la Puente, para informar sobre la situación del turismo en Canarias, que a juicio de la titular del área vive un "punto de incisión" con la epidemia de coronavirus.

Al respecto, el parlamentario de Cs dijo que no es cuestión de causar alarma ni histeria, pero sí preocupación porque las perspectivas turísticas para Canarias son "malas" con una ralentización "por no decir parón de ventas" tras la aparición del COVID-19.

En concreto, continuó Fernández de la Puente, la previsión para la temporada de invierno, que en Canarias finalizará después de Semana Santa, es de que ha habido 7,4 millones de plazas en total, es decir 700.000 menos que en 2019, un descenso en un 8,7 por ciento.

El parlamentario felicitó a la consejera "por el golpe de efecto" de mantener la agenda de encuentros en Berlín pese a la cancelación de la feria ITB, pero cuestionó el anuncio de que TUI prevé trasladar este año 3 millones de turistas a Canarias, a su juicio una muestra de "triunfalismo ante una situación convulsa".

Yaiza Castilla respondió que no vende humo, sino gestión, y la previsión de TUI está "por escrito" porque pese al retraimiento del sector, continuó, se espera una situación más favorable para el verano.

No obstante, puntualizó que los operadores turísticos con los que contactó en Berlín le comunicaron que por ahora no es viable incidir en la promoción porque "nadie está comprando viajes, sólo mirando".

"Tenemos un reto para la comunicación turística pero también podemos hacer de la crisis una oportunidad", añadió la consejera, quien afirmó que hay que estar "pendientes" porque el miedo al coronavirus puede lastrar a los turistas y que éstos prefieran quedarse en casa.

Canarias debe transmitir mensajes de seguridad a los futuros visitantes, y por ello se está reorganizando la estrategia de promoción para subrayar este concepto y el de la sanidad como elemento de competitividad del destino, agregó.

Por el grupo Nacionalista Canario Nereida Calero advirtió de que la realidad es que Canarias sigue perdiendo turistas pero Castilla "no ha hecho más que hablar de inversión en promociones y ferias", y los resultados "no son los esperados".

Calero reclamó un cambio en la estrategia promocional porque, prosiguió, algo tendrá que hacer la Consejería ante la caída "catastrófica" que se registra especialmente entre los visitantes alemanes.

El parlamentario popular Carlos Ester dijo que la facturación turística en Canarias ha descendido en 300 millones de euros y las islas más perjudicas por la caída de turistas son Gran Canaria y Fuerteventura, por lo que apuntó que el Gobierno regional debe articular planes con alternativas para evitar cierres de establecimientos y despidos de personal.

Rosa Bella Cabrera, del grupo socialista, consideró que se debe hacer una campaña de promoción "sensata" para resaltar las fortalezas y bondades del archipiélago pues, sostuvo, el mayor reto es afrontar el miedo y contra él no hay antídoto, sino suministrar constantemente información.

Por Nueva Canarias Sandra Domínguez confió en que la línea de promoción de un giro radical, y consideró que se deba cambiar "absolutamente" para pasar a destacar la seguridad y la estabilidad del archipiélago.

Jesús Ramos, de la Agrupación Socialista Gomera, también demandó un cambio en la promoción turística y recordó que se parte de un récord de casi 16 millones de turistas, por lo que hay que aprender de posibles errores en la gestión de la anterior crisis económica.