29 de enero de 2020
29.01.2020

Michele Coscia: "Cada 10% que crecen los viajes de negocios aporta seis décimas más al PIB"

El profesor asistente de la Universidad de Copenhague recalca que "contactar con el MIT parece muy interesante, pero de nada vale si no eres capaz de absorber el conocimiento"

29.01.2020 | 00:20
El profesor Michele Coscia, en la sede de Palet Express-Cajasiete de Las Palmas de Gran Canaria.

Michele Coscia (Carrara, 1984) bebió hasta 2018 en Harvard de la teoría de redes, una herramienta que abre el camino al crecimiento de las economías a través del conocimiento. Esta semana estuvo en Canarias de la mano de Emerge y la Aciisi

¿Dónde surge su contacto con la teoría de redes?

Colaboré con el profesor Ricardo Hausmann, director del Centro Internacional para el Desarrollo de la Universidad de Harvard. Empezamos a trabajar en el desarrollo de un mapa de la colaboración entre organizaciones de cooperación. Conocimos el potencial de la teoría de redes para analizar el desarrollo económico y la lucha contra la pobreza. Durante seis años de postgrado en Harvard trabajé en diferentes ámbitos como el papel que juegan los viajes de negocios en la transferencia de conocimiento.

Precisamente de conectividad se habla ahora largo y tendido en el Archipiélago.

Hay que diferenciar entre el impacto cuantitativo y cualitativo. Incrementar el número de viajes de negocios puede llevar a dinamizar la economía y crear empleo. Está medido, por cada diez puntos porcentuales que crece este tipo de viajes, lo hace seis décimas el producto interior bruto (PIB).

Vamos a lo cualitativo.

Se trata de entender qué van a dejarte esos viajes de negocios y, por tanto, de atraer a quienes más valor te pueden aportar. En Harvard desarrollamos el Atlas de la Complejidad Económica, que aporta toda la información sobre cómo atraer los negocios que más beneficio aportarán a las actividades que ya se realizan aquí.

¿Solo lo que ya se hace aquí?

Si existe una divergencia entre tus capacidades y lo que intentas exportar, no eres capaz de absorber el conocimiento que te llega a través de esos viajes. Si aquí no fabricas coches, puede venir el mayor conocedor de la automoción y será muy interesante escucharle, pero con su marcha termina toda relación. Se trata de recibir todo lo que está sucediendo, todos los avances, relacionados con lo que tú haces aquí. Es mucho más sencillo aprender algo para lo que ya cuentas con las habilidades.

¿Dónde está el cambio entonces? Simplemente se trata de mejorar en lo que ya hace.

La ciencia de redes te provee del mapa, te define la red que trabaja en los ámbitos de la economía en los que eres fuerte y que de otra manera no puedes alcanzar a conocer: cuántos son, dónde están, qué innovación aportan...

En la práctica, ¿qué extrae de este modelo de teoría de redes?

Otro ejemplo. Tomamos dos ciudades similares, lo hicimos en Colombia, con el mismo nivel de desarrollo económico, pero una conectada a motores económicos más potentes. Esta teoría te ayuda a entender por qué otra ciudad con tu potencial se posiciona mejor. Eso aportan la ciencia de datos y la teoría de redes.

¿Qué papel juegan los datos para el desarrollo económico?

Te permiten saber cómo ocurren los procesos, entenderlos y sumarte a ellos. Internet nos lo facilita todo, el acceso es inmediato a los datos.

Acceso que tenemos todos. ¿Por qué hay diferencias?

Ese es núcleo del asunto. ¿Por qué Malawi no accede a actividades económicas más complejas, más sofisticadas? Sencillamente porque no está dentro de la red de conocimiento que necesita para desarrollarse.

Bien, pongamos que Canarias accede hoy al conocimiento de la red que le corresponde. ¿Cuándo puede esperarse una mejora?

Debe determinarse la red a la que más te interesa conectarte. Hay que entrar en el punto exacto, porque una gran diferencia de conocimiento impide el aprovechamiento. Conectas con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), algo que puede parecer muy interesante, pero no tienes la capacidad de absorber el conocimiento que te aporta y para tú ellos eres muy pequeño. El resultado es que el contacto muere en sí mismo y no trasciende, no cristaliza en una mejora de la economía.

¿Es también una manera de recortar la diferencia de velocidad entre el desarrollo tecnológico de unos y otros países?

Claro. Hoy unos países, o regiones incluso, están mucho más avanzados que otros. Si uno que se queda atrás no hace su propio recorrido poco a poco para ir adquiriendo las capacidades y habilidades necesarias, va a retrasarse aún más.

Bien conoces el lugar que te corresponde, estableces una conexión realista, te nutres de ella, ¿Y luego?

Tu nivel asciende y eso te permite establecer nuevos enlaces de mayor entidad que, a su vez, te facilitan otras conexiones de más complejidad. Comienzas a ocupar lugares más centrales en la red y son otros los que se conectan a ti para mejorar, te conviertes en referente.

¿Dónde se complica?

En la ansiedad, las ganas por acceder a lo más sofisticado. Vender el mayor avance tecnológico es una gran tentación para los políticos, y ese es un camino a ninguna parte.

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