22 de diciembre de 2019
22.12.2019
Laboral El acceso de la mujer a la primera línea empresarial

El número de directivas en las Islas avanza pero sigue lejos de igualar al de hombres

La presencia de mujeres en la cúspide de los organigramas de las empresas canarias se incrementa un 54,8% desde el año 2011, aunque todavía hay mucho que avanzar

22.12.2019 | 00:15
Alejandra Corbera (JTI) y Carmen García (Montesano).

"La llegada de la mujer a los niveles altos de los organigramas de las empresas canarias avanza a grandes pasos pero está aún lejos de igualar la presencia de hombres. Al terminar el tercer trimestre del año, en Canarias había 12.700 féminas en puestos directivos, según la Encuesta de Población Activa (EPA). El incremento en los últimos ocho años es del 54,87% -8.200 en septiembre de 2011-, prueba de que su desembarco en los despachos en los que se toman las decisiones es un hecho imparable.

"Queda un trecho por recorrer, pero hemos avanzado mucho y a pasos agigantados", afirma la responsable de Asuntos Corporativos y Comunicación de JTI en Canarias, Alejandra Corbera (47 años). Con los números de la EPA, el 31,9% de los puestos punteros de las compañías del Archipiélago tenían una mujer al frente al finalizar septiembre. La tasa coloca a las Islas por delante de España, Europa y el mundo. En su última edición del informe Women In Business 2019: hacia un avance real, la consultora Grant Thornton señala que el porcentaje en España es del 30%, también por delante del 29% mundial y del 28% que hasta el momento ha alcanzado la Unión Europea (UE).

Los números no ocultan el tamaño de la conquista, pero admiten un análisis más fino. No es lo mismo estar en primera línea, con todo lo que ello significa de positivo, que sentarse en los consejos de administración o, mejor, estar en la cúspide reservada a directores generales y consejeros delegados de las empresas.

El 16% de los ministerios

La directora del Instituto Canario de Igualdad (ICI), Kika Fumero, reconoce que la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad "ha crecido mucho en los últimos años" en todo el mundo. No obstante, la ONU baja más al detalle para concluir que solo el 16% de los despachos ministeriales de todo el mundo tienen al frente a una mujer. La proporción se mantiene en ese entorno cuando se analizan los ámbitos económico (16%) o parlamentario (17%). "Son cifras que pueden extrapolarse a España y, desde luego, a Canarias", sostiene Fumero, que alude a la ausencia hasta la fecha de una mujer presidenta, del país o del Archipiélago, como prueba del techo de cristal que hasta el momento no ha podido quebrarse.

Una aspiración complicada

Las cifras de la EPA incluyen a las "mujeres del mundo rural que optan por el autoempleo", continúa la directora del ICI. Desde ahí, al menos en principio, es complicado llegar a situarse al frente de una gran compañía, sin que por ello deje de suponer otra conquista que se revelaba necesaria. Como también lo es que las hijas hoy tomen el relevo de los padres en las empresas de carácter familiar. Un proceso natural que sin embargo era impensable hace no tantos años y que se convierte en muchos casos en la puerta de entrada de las mujeres a la vanguardia de los negocios.

La generación que ha recogido ya el testigo está en la cuarta década de sus vidas, por lo que ha comprobado en primera persona el cambio de mentalidad que ha afrontado la sociedad. Sienten "cada vez menos", asegura Laura Galarza (45 años) -vicepresidenta ejecutiva, al igual que su hermana Marisa, de Grupo Galaco (unos 290 empleados)- el recelo que despierta su género en el mundo de los negocios. "Forma parte del proceso de transformación generacional", añade, y coincide en ello con la CEO de Germán Suárez Investments -más de 1.000 trabajadores-, Ana Suárez (47 años): "Puede suceder, pero ya solo con quienes tienen una edad más avanzada", matiza.

Esa es una circunstancia que ha ido cambiando en las últimas décadas. Suárez, también vicepresidenta de Astican, recuerda la expectación que despertaba la presencia de una mujer en el varadero. El ambiente laboral portuario está fuertemente masculinizado, pero también en ese ámbito se va conquistando terreno. "Fuimos de los primeros astilleros en tener una ingeniera Naval", detalla en referencia a quien desempeña el cargo de jefa de Buques en la compañía actualmente.

Van quedando atrás esos tiempos en los que no las "miraban a la cara", rememora Galarza, o entendían que eran "secretarias". Su desempeño se impone a otras consideraciones y sus currículos se convierten en sus mejores aliados. "Las mujeres estamos muy formadas", sostiene Kika Fumero, "mucho más que los hombres". La exigencia a la que se enfrentan para ocupar espacios históricamente masculinos es mayor. Además, persiste aún esa "presión del entorno, que se pregunta", en el caso de ellas y no en el de ellos "cómo han conseguido llegar hasta donde están", relata la directora del ICI.

Carmen García (44 años) es directora de Marketing y Comunicación Corporativa de Grupo Montesano -400 colaboradores, que es como prefiere denominar a los integrantes de la plantilla- y también constata "el avance enorme" que se ha producido. Cursó estudios de Empresariales y Marketing en Madrid. Corroborando las palabras de Fumero, sea o no familiar la empresa, ninguna de las protagonistas de este reportaje regatearon esfuerzos académicos.

Alejandra Corbera también se decantó por el Marketing y añadió a esos estudios un máster en Asesoramiento Fiscal y un Programa Superior de Gestión Internacional de Empresas; Laura Galarza, Comercio Exterior y Marketing, Ana Suárez, Empresariales y un posgrado en la Escuela de Organización Industrial. El patrón es común y está claro, a ninguna le han regalado nada. Tampoco dentro de la propia empresa familiar. La natural protección paterna -Joaquín Galarza (Galaco), Martín García (Montesano) y el recientemente desaparecido Germán Suárez (Astican)- dejó paso en todos los casos al diseño de una ruta laboral a través de la que ellas pudieran medirse y adquirir los conocimientos precisos para el desempeño de los cargos que ahora defienden.

El caso de Corbera es diferente. Trabaja en una multinacional tabaquera, en la que se "avanza a pasos agigantados" hacia la igualdad. "El género no cuenta a la hora de la valoración, el foco se pone en el talento", explica. Eso le hace ser "muy optimista" sobre el panorama que podemos encontrar "dentro de diez años".

Entre los principales problemas a los que se han enfrentado para desarrollar sus carreras laborales continúa ocupando un lugar protagonista la conciliación entre lo laboral y lo familiar. "Tienes que tener apoyos", afirma Ana Suárez, cuyos dos hijos cuentan hoy con 18 y 16 años.

La corresponsabilidad en el hogar es fundamental. Tanto la vicepresidenta de Astican como Laura Galarza destacan las facilidades que han tenido por parte de sus parejas. La primera de ellas añade la ventaja de afrontar un "puesto flexible en el que se valoran los resultados y no el horario".

Por su parte, la vicepresidenta ejecutiva de Galaco se considera una "afortunada" por las facilidades que ha encontrado al tratarse la suya de una empresa familiar. No obstante, es consciente de que a pesar de estar "en el siglo XXI, la realidad es muy complicada a este respecto". Con todo, Carmen García pone el acento en la meta que cada cual decida marcarse. "Cuando tienes claro lo que quieres hacer y eres capaz de organizarte, puedes conciliar", señala la directora de Marketing y Comunicación Corporativa de Grupo Montesano. No por ello deja de reconocer que los viajes y los imprevistos le restan tiempo de estar con su familia, pero busca "momentos con los que compensar" esas ausencias.

Cómo se organizan

Corbera expone el ejemplo claro de cómo se organizó el pasado año durante los nueve meses que duró la formación que recibió en Madrid. "Es necesario que la empresa te permita conciliar, expuse mi situación y me permitieron estar tres semanas allí y una aquí con mi hijo. Durante las restantes, venía yo o iba él los fines de semana", detalla.

Cada vez más mujeres se sacuden las imposiciones culturales que durante siglos las mantuvieron en el hogar y aspiran a lo más alto que su formación y méritos les permitan llegar. La realidad social, sin embargo, acumula un preocupante retraso a la hora de afrontar este hecho. "Es tanta la exigencia a la que se enfrentan, que nos encontramos con la tasa de natalidad más baja que se ha conocido", resalta la directora del ICI.

Fumero sostiene que en los trabajos de campo que se desarrollan hoy se constata que en las entrevistas de trabajo "la paternidad se valora como un rasgo de responsabilidad, mientras que una mujer que manifiesta su intención de ser madre se tiene por un problema".

Impedir el acceso de las mujeres a la planta noble de las compañías constituye un error a la vista de los números. El estudio elaborado por Grant Thornton señala que la totalidad de las empresas que mostraron el año pasado una implicación elevada en materia de género consiguieron incrementar su volumen de negocio por encima del 5%.

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