17 de septiembre de 2019
17.09.2019

La caída de precios y la normativa disparan el autoconsumo de energía

La cifra de instalaciones autorizadas se multiplica por cuatro en las Islas durante los últimos dos años

17.09.2019 | 00:38
Instalación de placas fotovoltaicas en la cubierta de un edificio en Tenerife.

La fotovoltaica reduce sus costes un 80% y ahora asegura una rápida amortización

El boom que vive la fotovoltaica ha permitido que cada vez más hogares se abastezcan con la energía que ellos mismos producen. El autoconsumo energético se ha disparado en Canarias durante los dos últimos años y ya son 228 las instalaciones autorizadas, cuando a mediados de 2017 eran solo 58. La notable reducción que han experimentado los precios y los cambios normativos, plasmados en el real decreto aprobado el pasado abril, explican la explosión de las cifras.

Las instalaciones de autoconsumo con energía solar fotovoltaica que a fecha de hoy disponen de permiso administrativo multiplican por casi cuatro las que se registraban dos años atrás. En términos de potencia, el crecimiento es todavía más significativo: 5.692,4 kilovatios (kW), prácticamente seis veces más que los autorizados entonces (957), según datos de la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno autonómico.

La isla que presenta un mayor número de instalaciones registradas es Gran Canaria. Son 86 y generan una potencia total de casi 2.490 kW. A continuación se sitúa Tenerife, con 51 y 1.030,5 kW. La Palma ha protagonizado el despegue más llamativo. En junio de 2017 no contaba con ninguna instalación y hoy acoge 33, aunque la potencia que suman es de solo 155,5 kilovatios. Lanzarote dispone de menos autorizaciones, 31, pero acumula una potencia superior, 736 kW. Algo parecido ocurre, en relación a la isla conejera, con Fuerteventura, que reúne un menor volumen de instalaciones, 27, pero con más kilovatios, 1.280,3 en total. La Gomera y El Hierro son los dos únicos territorios insulares en los que no se ha registrado ninguna.

Tras una lenta evolución, el autoconsumo parece despegar en el Archipiélago al calor de la disminución de costes impulsada por la evolución de la tecnología, cuya mejora ha sido "absoluta", recalca el presidente de la Asociación Canaria de Energías Renovables (ACER), Enrique Rodríguez de Azero. Ahora instalar placas fotovoltaicas "sale a cuenta" y procura "una amortización muy rápida", expone Rodríguez de Azero, que cifra en el 80% el abaratamiento de esta fuente de energía en los últimos cinco años.

El real decreto de abril de 2019 se suma a la derogación del conocido como impuesto al sol -aprobada en octubre del año anterior-, que gravaba la conexión a la red de las instalaciones de autoconsumo y del que Canarias estaba exento. La nueva normativa simplifica, proporciona "seguridad jurídica" y da vía libre al autoconsumo compartido en edificios, según ACER. No obstante, la asociación que representa a productores y promotores de energías renovables en las Islas considera necesario introducir nuevas mejoras. Así, propone que la factura eléctrica tenga un coste fijo más alto y un coste variable superior, lo que entiende "básico" para que se incrementen la capacidad y el número de instalaciones.

Canarias tiene un parque de 2.442 vehículos eléctricos, el 3% de los 81.165 que hay en España, según los datos de la Dirección General de Tráfico correspondientes al cierre del pasado julio. La Comunidad de Madrid, con 30.456, y Cataluña, con 20.836, son las dos regiones que cuentan con más vehículos eléctricos.

La mejora de la calidad del aire, la reducción de los niveles de ruido y de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera son algunos de los beneficios que presenta la movilidad sostenible, indicó ayer en un comunicado Red Eléctrica.

La empresa operadora del sistema eléctrico español advierte de que la movilidad sostenible por parte de las corporaciones locales es "de vital importancia para la contribución en la lucha contra el cambio climático y alcanzar los objetivos enmarcados dentro de la transición energética", ya que el uso de vehículos eléctricos reduce en más de un 65% las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, además de disminuir los niveles de ruido en las ciudades y mejorar la calidad del aire que se respira.

"Queremos contribuir a poner en marcha iniciativas que ayuden a desarrollar las infraestructuras necesarias y favorecer su despliegue por todos los pueblos y ciudades de nuestro país", dice el presidente de Red Eléctrica, Jordi Sevilla. En este sentido, la compañía colabora con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ofreciendo asesoramiento técnico y soporte para la integración del vehículo eléctrico en las localidades del país. Con el apoyo del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), Red Eléctrica y la FEMP editaron la Guía de movilidad eléctrica para las entidades locales, un documento que busca resolver las principales cuestiones relativas a estos vehículos.

"La demanda eléctrica se incrementará un 1% por cada millón de vehículos eléctricos de nueva incorporación, cifra totalmente asumible para el sistema eléctrico actual", concluye el presidente de Red Eléctrica.

Casi 2.500 coches eléctricos en Canarias

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