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Los últimos coletazos de la crisis

Niño-Becerra: "La crisis no acabará hasta 2024"

El doctor en Economía señala que nos encontramos en la tercera y última fase de la recesión, pero asegura que mantendremos la precariedad laboral y la desigualdad aumentará

Santiago Niño-Becerra habla sobre el final de la crisis. Aida M. Pereda

Al contrario de lo que parece, "la crisis está lejos de haber terminado", advierte con rotundidad Santiago Niño-Becerra. Este doctor en Economía (Barcelona, 1951) vaticina en su nuevo libro, 'El crash: Tercera fase' -que supone el cierre de su tetralogía- que, sin embargo, nos encontramos ya en su fase definitiva y que habrá que esperar hasta 2024 para recordar la recesión como un capítulo pasado, pero con consecuencias que se palparán en un escenario apocalíptico donde no recuperaremos los niveles anteriores al declive, señala este experto.

Y es que la pérdida de la calidad de vida, el recorte de derechos, la falta de financiación de los servicios públicos o la precarización del empleo traerán consigo un cambio de modelo económico. Según algunos estudios, habrá que esperar a 2060 para ser testigos del declive del sistema capitalista, "porque no hay nada que dure eternamente", sentencia Niño-Becerra.

-¿Todavía no hemos salido de la crisis?

-No. Durante unos años, de 2012 a 2018, las cosas parece que se han recuperado, pero si usted rasca, ve que se está produciendo un deterioro del empleo, los salarios no aumentan, suben el desempleo, la temporalidad y la precariedad, la desigualdad se incrementa... Es decir, a nivel macro parece que sí salimos, pero realmente no. Hemos entrado en la tercera fase de la crisis.

-¿Tercera y última fase?

Sí.

"Se saldrá de la crisis por debajo, no por arriba, como se salió de la Gran Depresión de los años 30"

-¿Cuándo saldremos entonces?

-Hasta 2024 esta tercera fase no estará finalizada y será entonces cuando podremos decir que la crisis habrá acabado.

-¿Saldremos reforzados o por lo menos al mismo nivel que antes de la crisis?

-No, se saldrá de la crisis por debajo, no por arriba, como se salió de la Gran Depresión de los años 30. La desigualdad no va a disminuir, va a haber muchísimo subempleo y una situación económica realmente muy compleja.

Santiago Niño-Becerra advierte que no hay dinero para las pensiones.Vídeo: Aida M. Pereda

-En la contraportada de su libro puede leerse que "cuando llegue por fin una nueva época de estabilidad y la crisis termine, el mundo no será reconocible". ¿Qué futuro dibuja la economía para los ciudadanos?

-Habrá un 1% de mega ricos, esos están en otra galaxia, no cuentan. Lo que veo es un 10% de la población desempeñando tareas de alto valor añadido, con una alta remuneración. Entre un 30 y un 40% encadenará empleos temporales -con subempleo, empleo a tiempo parcial, contratos por obra y servicio- y algunos podrán tener una remuneración aceptable, lo que pasa es que ese concepto de seguridad habrá desaparecido totalmente. Y el 50% restante será una clase media baja - baja, y vivirán totalmente en precario.

-Por ello, usted es partidario de implantar una renta básica.

-Sí, es imprescindible para garantizar un mínimo vital, que cubra lo esencial, y que a partir de ahí permita a las personas abordar trabajos temporales, parciales o lo que sea. La renta básica tendría que estar situada en el umbral de pobreza, y al igual que este ratio debería variar en función del territorio, es decir, no podría ser igual en Navarra que en Andalucía porque el nivel adquisitivo de un sitio y de otro es distinto.

"La renta básica es imprescindible para garantizar un mínimo vital y tiene que ser universal y no condicionada"

-¿Para todos?

-Sí, yo entiendo que tiene que ser universal y no condicionada. Es decir, para la señora Ana Patricia Botín también, lo que pasa es que con los impuestos que pagase pagaría su renta básica 20.000 veces.

Las pensiones, en la cuerda floja

-Sin embargo, cuestiona la viabilidad de las pensiones, ¿cree que no hay dinero para garantizarlas?

-No. Los políticos, y no hago distinción de colores, no están diciendo la verdad. El sistema de pensiones que se ha aplicado a nuestros abuelos y a nuestros padres no es sostenible, pero no es un tema ideológico, sino puramente económico.

Niño-Becerra indica que la baja productividad es la causa de los bajos salarios.Vídeo: Aida M. Pereda

-¿Qué le diría a los pensionistas que salen a la calle todas las semanas reclamando unas pensiones dignas?

Que estamos delante de un problema. Los supuestos que se hicieron cuando se instauró el sistema de pensiones, de pleno empleo, salarios crecientes en función de la inflación... hoy en día no se cumplen. En consecuencia, no se puede garantizar que con la recaudación que ahora está habiendo se vayan a poder pagar unas pensiones adecuadas a una cotización que se hizo hace unos años.

-El Banco de España pide que se acometa la reforma de las pensiones antes de que la generación del 'babyboom' se jubile para evitar que soporten "una carga excesiva", advierte.

-Sí, pero el dictamen tiene mucha miga, porque lo que viene a decir es que se haga esta reforma de las pensiones antes de que estas personas alcancen la edad de jubilación, porque votarán en contra del partido o los partidos que propongan esta reforma.

-¿Cree entonces que hay unos intereses políticos al margen de los económicos?

-No, de lo que se trata es de que los intereses políticos no frenen la reforma de las pensiones. Por eso, el Banco de España pide hacerla lo antes posible.

"Con el dinero que hay no es posible pagar las pensiones. Para paliar este problema hay que perseguir a sangre y fuego el fraude fiscal"

-¿Es partidario de llevar a cabo una reforma de las pensiones?

-La reforma de las pensiones pasa pura y simplemente por recortar las pensiones, adecuarlas a los ingresos que obtiene el Estado. Con el dinero que hay hoy por hoy no es posible pagar las pensiones.

-No hay que olvidar que el gobierno de Mariano Rajoy vació la hucha de las pensiones. Nunca han sido una prioridad...

-A corto plazo, lo único que veo para paliar el problema de las pensiones es perseguir a sangre y fuego el fraude fiscal. En España, las estimaciones apuntan a que cada año se están defraudando entre 60 y 90.000 millones de euros. El cuerpo de inspectores de Hacienda pide constantemente más recursos para perseguir el fraude fiscal y no se los dan. La pregunta es por qué.

Y por otro lado, habría que hacer una auditoría de gasto para ver si lo que se está gastando se está gastando bien. Creo que se podría obtener más dinero y disponer de más fondos, pero para poner en marcha estas cosas tiene que haber una voluntad política.

El economista Santiago Niño-Becerra advierte del problema de la elevada deuda externa que lastra a España.Aida M. Pereda

A debate la reforma laboral

-¿Y qué hay de la tan ansiada reforma laboral que el Gobierno de Pedro Sánchez ha aparcado? ¿Si se dignificasen las condicionales del empleo no ayudaríamos a que los cotizantes de hoy puedan pagar las pensiones de mañana?

-Los salarios en España son bajos, pero porque la productividad es baja. La productividad en España está ocho puntos por debajo de la media europea. Entonces, si aumentan los salarios por encima de la productividad, España perdería competitividad. A base de inversión podría aumentar la productividad y así podrían subirse los salarios, pero para que las empresas inviertan les tiene que salir a cuenta. La forma de ganar competitividad es manteniendo salarios bajos, por lo que sinceramente no creo que en España vayan a subir los salarios.

-¿Puede la innovación convertirse en nuestra tabla de salvación?

- Haría falta cambiar la estructura de PIB. España genera, básicamente, bienes de bajo y medio valor añadido, con lo cual a muchas empresas no les sale a cuenta invertir. Para que fuera rentable esa innovación se han de generar bienes y servicios de alto valor añadido. Es decir, con el turismo de sol y playa no se puede, está ya todo inventado, pero es dinero fácil y cómodo. Hay mucho de eso y muy poco centro biotecnológico, entonces claro, España tiene un problema respecto a otros países como Holanda o Noruega.

"España está pagando entre 30 y 35.000 millones de intereses de deuda cada año. La deuda externa está lastrando las posibilidades económicas del país"

-Otro de los problemas es la elevada deuda pública que arrastra España, sobre todo externa, procedente de inversores extranjeros, ¿cómo puede lastrar nuestra recuperación económica?

-España es el segundo país del mundo con una deuda exterior más alta. El 167% del PIB de la deuda española es deuda exterior. Esto es un problemón. España no ha tenido problemas antes porque está pagando los intereses de la deuda religiosamente, entre 30 y 35.000 millones de intereses de deuda cada año, pero eso realmente está lastrando las posibilidades económicas del país.

-¿Hay posibilidades de reducirla en un futuro cercano?

-Es muy complicado. La única forma es a base de quitas y compensaciones, no hay otra vía, porque el truco de la deuda está precisamente en que al no poder pagarla aumentan los intereses por demora. Es decir, un inversor con deuda pública no quiere que le devuelvan el dinero adeudado, lo que quiere es que le paguen los intereses.

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