29 de mayo de 2019
29.05.2019

La agricultura ecológica gana en cuatro años 1.000 hectáreas y 300 productores

La ULL impartirá un máster en agroecología que pretende captar alumnado de los tres continentes

29.05.2019 | 06:10
María del Carmen Jaizme, Carlos Castilla, Narvay Quintero y José Luis Porcuna, ayer durante la presentación del máster.

Canarias busca recuperar el "tiempo perdido" en soberanía alimentaria

La colaboración que han entablado durante los últimos años el Gobierno canario, la Universidad de La Laguna y la Fundación Instituto de Agricultura Ecológica y Sostenible (Fiaes) se plasmará en un máster que impartirá el próximo curso la institución académica con la intención de dotar de herramientas a técnicos y trabajadores del mundo rural para propiciar la transición ecológica que, según sus impulsores, precisa el sector primario. La actividad agrícola ecológica es uno de los pilares -no el único- de este proyecto, y crece año tras año: desde 2015 la superficie cultivada ha aumentado en algo más de mil hectáreas -de 6.091 a 7.111, un 23% más-, mientras que la cifra de productores se ha incrementado en casi 300 personas -de 1.522 a 1.805, un 18% más-, según los datos aportados ayer por el consejero de Agricultura del Ejecutivo autonómico, Narvay Quintero, durante la presentación de la iniciativa.

El máster en Agroecología, Soberanía Alimentaria, Ecología Urbana y Cooperación al Desarrollo Rural será un título propio de la ULL que tiene la intención de convertirse en referencia como "centro atlántico" para la formación en estas materias, indicó el presidente de la Fiaes, José Luis Porcuna. Con esta filosofía, sus promotores aspiran a captar alumnado procedente de Europa, América Latina y África, tal y como ya hacen los cursos que la fundación, el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICIA) y la cátedra Antonio Bello de la Universidad llevan organizando unos años.

La soberanía alimentaria no es solo uno de los ejes de este posgrado, sino también -destacó el director de la cátedra Antonio Bello, Carlos Castilla, una tarea que debe acometerse con urgencia. "Si algo tiene potencial para cambiar la dirección del barco en el que viajamos es eso", señaló. A juicio de Castilla, elevar la producción local de alimentos constituye "el primer paso" para garantizar el desarrollo sostenible, y hay que darlo pronto, porque "el tiempo perdido ha sido mucho". "En los años 50 del pasado siglo éramos casi autosuficientes y ahora tenemos una ultradependencia que es casi suicida", añadió.

El director de la cátedra Antonio Bello animó a tomar ejemplo de las experiencias que se llevan a cabo en algunos de los países más desarrollados del mundo que, puntualizó, "no viven de espaldas al campo", sino que llevan la iniciativa para "construir un nuevo mundo". Sin embargo, lamentó, estas experiencias "no llegan" a Canarias. Carlos Castilla definió el desarrollo sostenible como "ética más sentido común", una fórmula que, para convertirse en realidad, obliga a actuar en diferentes líneas: formación, educación, apoyo a la comercialización o información a los ciudadanos "para que sepan lo que comen". Superar esta "asignatura pendiente" para el Archipiélago supondrá, además, "crear paisaje y empleo".

En cuanto a la agricultura ecológica en concreto, Narvay Quintero reconoció que todavía le queda "mucho recorrido", pese a que haya crecido en superficie cultivada y productores. "Es necesaria más formación y hacen falta más profesionales", aseguró el consejero, que resaltó la importancia que en este aspecto puede revestir el nuevo máster. Quintero advirtió de que el impulso de estas prácticas no puede corresponder solo a la Administración y al propio sector, sino que tiene que venir de "las demandas de la sociedad".

El máster en Agroecología que empezará a ofrecer la Universidad de La Laguna en el curso 2019-2020 es un título propio y, como tal, no está concebido para estudiantes que quieren seguir su carrera académica, sino para profesionales puedan aplicar lo aprendido a sus campos de actuación.

El posgrado consta de sesenta créditos y será semipresencial: todas las materias obligatorias, salvo las prácticas externas, se impartirán online, mientras que las optativas serán presenciales. De esa manera, las clases podrán ser seguidas desde cualquier isla, resaltó el director de la cátedra Antonio Bello de la ULL, Carlos Castilla.

La inscripción no solo está abierta a los graduados universitarios. Los interesados en cursar el máster que no dispongan de esta titulación podrán hacerlo y, aunque no recibirán el título, sí se les entregará un diploma que acredite la superación de las enseñanzas. Así pretenden sus promotores facilitar la participación de técnicos y profesionales.

Una de las docentes del máster será María del Carmen Jaizme, investigadora del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICIA) que acaba de publicar el libro Las micorrizas, una estrategia agroecológica para optimizar la calidad de los cultivos, que analiza el papel que pueden desempeñar estos hongos en la calidad del suelo y el mejor desarrollo de las plantas.

La monografía supone un manual práctico para la utilización de estos microorganismos en la agricultura, aprovechando su potencial para mejorar la nutrición y promover la biodiversidad microbiana. También son indicadores de la salud del suelo, actúan como filtros naturales frente a metales pesados contaminantes y potencian la tolerancia frente a enfermedades y plagas de cultivos.

Semipresencial y no solo para graduados

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