Los bancos nipones han decidido reforzar su seguridad con medidas como limitar la retirada de efectivo, a raíz del robo coordinado de unos 1.400 millones de yenes (alrededor de 11,3 millones de euros), informaron hoy los medios nipones.

Las entidades bancarias nacionales están elaborando una nueva estrategia antirrobos junto a las autoridades niponas para tapar las brechas de seguridad que quedaron expuestas con el citado caso, que tuvo lugar a mediados de mayo, explicó en un comunicado Seven Bank.

Este banco, que opera los cajeros automáticos de la popular cadena de tiendas 24 horas 7-Eleven, ha recortado la cantidad tope que se puede retirar de estas máquinas con tarjetas extranjeras hasta los 50.000 yenes (410 euros), la mitad del máximo hasta ahora.

La red bancaria E-net, que incluye bancos nacionales y regionales, también ha reducido hasta los 40.000 yenes (328 euros) el máximo que se puede extraer con tarjetas bancarias no japonesas, desde el anterior tope de 200.000 yenes (1.642 euros).

A mediados de mayo, un centenar de personas robaron en menos de tres horas 1.400 millones de yenes en 16 prefecturas del país, utilizando tarjetas de crédito falsificadas que contenían datos de 1.600 cuentas de un banco sudafricano.

La policía nipona, que continúa investigando el suceso, ha detenido a dos personas supuestamente relacionadas con el caso y se ha incautado de un manual de instrucciones donde se detallaban procedimientos para extraer efectivo de cajeros nipones con tarjetas falsas, informó la cadena estatal NHK.