Belleza natural sin manipular

Lanzarote pocas veces se retrató como lo ha hecho el fotógrafo Carlos Cantón, un leonés residente en la Isla quien admite su idilio con ese territorio «difícil de retratar», un trabajo que ha captado incluso el interés de ‘National Geographic’

La Graciosa, Montaña Clara y Alegranza fotografiadas al amanecer desde el risco de Famara con, en primer término, veroles (Aeonium balsamiferum), planta endémica de Lanzarote.

La Graciosa, Montaña Clara y Alegranza fotografiadas al amanecer desde el risco de Famara con, en primer término, veroles (Aeonium balsamiferum), planta endémica de Lanzarote. / Carlos Cantón

«Solo tienes que pararte y mirar». Con esta frase resume Carlos Cantón cuál es el secreto de la serie de imágenes que sobre la riqueza natural de Lanzarote ha realizado este fotógrafo, instantáneas que por su singular belleza sorprenden a los habitantes de la Isla que al verlas llegan a plantearse si son o no reales, un trabajo que incluso ha llamado la atención de National Geographic, revista donde próximamente se publicará alguna de sus espectaculares fotos realizadas en territorio conejero.

Pocas veces se han visto así las barrillas, bejeques, el lagarto Atlántico, los veroles y agaves; la palmera canaria o las tabaibas que, entre otras, decoran de norte a sur la característica negrura lanzaroteña, «un sitio sin duda único; no se parece a nada que yo haya conocido», admite el cámara leonés quien asegura, sin embargo, que «es un lugar difícil de fotografiar» debido «a los cambios que dependiendo de las estaciones se producen en sus paisajes», variaciones, dice, «que no son tan evidentes en otras latitudes, pero que solo son una cuestión de percepción porque si te fijas bien, Lanzarote es tremendamente variable», algo evidente cuando se ojean las imágenes conejeras de Cantón donde los llanos y riscos de Famara; la Geria; las playas de Papagayo; el entorno de Haría; montaña Bermeja; el Archipiélago Chinijo; la laguna del Janubio; la Asomada; las palmeras de Tías; el litoral de Tinajo y Órzola; los malpaíses o, por citar alguno más, el volcán de la Corona y el resto de accidentes geográficos del parque natural de los Volcanes no se parecen a cómo normalmente los percibe el ojo humano. «Pararte y mirar».

Carlos Cantón defiende la veracidad de sus fotos aclarando que «ni utilizo Inteligencia Artificial ni hago una excesiva manipulación» de lo captado a través de los distintos objetivos que en sus trabajos emplea este profesional a quien Lanzarote enamoró hace dos décadas «cuando la visité junto a unos amigos», un viaje donde nació su intención de establecerse «en la Isla desde que me fuera posible», cuenta, «y aquí ya llevo diez años residiendo».

La llanura de Famara cubierta de barrillas (Mesembryanthemum crystallinum), planta rojiza considerada especie nativa probable (NP) canaria que no supera los 12 cm de alto.

La llanura de Famara cubierta de barrillas (Mesembryanthemum crystallinum), planta rojiza considerada especie nativa probable (NP) canaria que no supera los 12 cm de alto. / Carlos Cantón

Suele «usar mucho la técnica de apilamiento de foco, también conocida como focus stacking», cuenta Cantón sobre su método de trabajo, «consiste en hacer una serie de fotografías, no es un número concreto, enfocando el elemento a retratar desde el punto más cercano que te permite el objetivo hasta el infinito. Luego», prosigue, «todas se unen para formar una única imagen que estará enfocada perfectamente desde unos pocos centímetros hasta el horizonte, de esta forma consigo esos primeros planos tan potentes que se identifican con mi estilo fotográfico». Reconoce este leonés iniciado en la fotografía con sólo once años que cada imagen que publica tiene detrás «muchísimas horas de trabajo».

«Planifico cada fotografía al máximo; intento no dejar nada al azar. Lo primero que hago es localizar la escena y ver qué orientación tiene», continúa. «Eso me indicará qué luz será la mejor: si de amanecer, atardecer... Si será un contraluz... Luego calculo las condiciones meteorológicas: que día no hay viento porque esto es fundamental para realizar un buen focus stacking», matiza.

Debe tenerse en cuenta «si hay nubes y de qué tipo para poder anticiparme al tipo de luz que habrá; cuándo empieza la hora dorada y la hora azul y cuánto pueden durar». Carlos Cantón diferencia, asimismo, cómo varía la planificación cuando la fotografía es «una marina».

«Entonces tengo que ver las condiciones del oleaje y las mareas; también suelo mirar en qué posición está la luna a esa hora... En fin, un montón de aspectos que gracias a las app que existen hoy son de muy fácil acceso a través de, por ejemplo, un teléfono móvil y así dispones de toda esta información con precisión. No obstante», admite este profesional que inició en el mundo de la publicidad su periplo laboral, «por mucho que planifique» cada una de las fotografías que desea realizar «no siempre sale a la primera y tengo que volver a repetirla hasta que la consigo», cuenta antes de confesar que «alguna de mis fotos me ha llevado muchos intentos».

Lagarto atlántico (Gallotia atlantica), incluido entre los reptiles gigantes canarios, junto a una de las 180 especies liquénicas de Lanzarote, fotografiados en el risco de Famara.

Lagarto atlántico (Gallotia atlantica), incluido entre los reptiles gigantes canarios, junto a una de las 180 especies liquénicas de Lanzarote, fotografiados en el risco de Famara. / Carlos Cantón

Volviendo al método de trabajo que requiere la singularidad de Lanzarote, Carlos Cantón habla también del papel crucial que, sumado a la técnica, juega la iluminación en su serie de imágenes conejeras. «Para mi la luz es lo más importante a la hora de fotografiar; captar el ambiente y la luminosidad que tiene cada escena es lo verdaderamente difícil pero al mismo tiempo es diferenciador. Para conseguirlo», continúa Carlos, cuyo trabajo se puede disfrutar en la cuenta del camarógrafo en Instagram @carloscantonfotografia, «se requiere dominar la técnica fotográfica así como la de edición; ambos son elementos fundamentales» que le «ayudan» a alcanzar el objetivo que busca en cada creación este leonés.

«El hecho de que National Geographic se fije en tu trabajo es un reconocimiento que nunca me esperé», explica sobre la invitación de la revista. «Nunca sabes quién verá y valorará tu trabajo», reflexiona.

La fama de exigente de la dirección de fotografía de la publicación resulta ser del todo cierta. «Tiene una serie de normas no escritas que se refieren a la ética en el momento de realizar la foto; no permite que estén muy manipuladas, prohibe la clonación o inclusión de elementos pero admiten el dodge&burn, el blanco y negro, las panorámicas o el focus stacking», detalla. Le pidieron los RAW originales [archivos donde está su información y sus metadatos] para incluir una de sus fotos en el próximo número.

«Mi siguiente paso es fotografiar el resto de las Islas», concluye Cantón, «todas tan increíbles y distintas. Es algo que tengo pendiente».

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