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Guincho y guerra

A por el gramófono dorado

Pedro Guerra y Pablo Díaz-Reixa ‘El Guincho’ aspiran, respectivamente, a uno y tres Grammy Latinos en la gala que se celebra en Las Vegas el 17 de noviembre P Dania Dévora, en 2003, fue la primera canaria en ser galardonada

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Hasta en cuatro ocasiones, la noche del 17 de noviembre podrá subir un canario al escenario del Michelob Ultra Arena del Mandalay Bay, en Las Vegas (Estados Unidos), para recoger uno de los ansiado gramófonos dorados de los Grammy Latinos que, en su 23ª edición, cuentan con dos reputados rostros del panorama musical isleño: Pedro Guerra y Pablo Díaz Reixa, conocido como El Guincho. Para el tinerfeño esta es su cuarta nominación y el grancanario, que ya cuenta con seis de estos prestigiosos premios, llega a la importante cita musical con tres nuevas candidaturas.

El guimarero Pedro Guerra ha sido nominado a los Grammy Latinos en la categoría de Mejor Álbum de Cantautor por su último trabajo discográfico, El viaje. Junto a él competirán Malvadisco, de Caloncho; Tinta y tiempo, de Jorge Drexler; Agendas vencidas, de David Aguilar; Marchita, de Silvana Estrada y En lo que llega la primavera, de Alex Ferreira.

«Es la cuarta vez que estoy nominado y será la primera vez que vaya», explicaba Guerra hace unas semanas. «No es lo que más me gusta pero creo que es importante estar alguna vez ahí, reencontrarte con artistas que hace años que no ves, es bueno estar para compartir, y también para que te vean. Los Grammy tienen proyección sobre todo en América Latina», añade el artista canario sobre su candidatura.

En ese sentido e interrogado sobre cuál es su viaje soñado, el cantante y compositor reconocía que no hay uno solo, «son muchos. Alguna vez», reconoce, «decidí hacer el viaje de dedicarme a la música, un viaje lleno de incertidumbre, y al final llegué mucho más lejos de lo que nunca llegué a soñar. La vida es un viaje de viajes, de cosas que se sueñan, que se piensan, se imaginan, se desean, que se anhelan, y bueno, se consiguen unas y otras no. Hay que estar ahí, con la mente viajando».

El Guincho, productor, dj y músico laspalmense, comparte nominación por Motomami, de Rosalía, para Álbum del Año con Aguilera, de Christina Aguilera; P’alla Voy, de Marc Anthony; Un verano sin ti, de Bad Bunny; Deja, de Bomba Estéreo; Tinta y tiempo, de Jorge Drexler; Ya no somos los mismos, de Elsa y Elmar; Viajante, de Fonseca; Sanz, de Alejandro Sanz, y Dharma, de Sebastián Yatra.

En la categoría de Grabación del Año, Díaz-Reixa está nominado por la colaboración entre la cantante Rosalía y The Weeknd en La Fama, y compite junto a Christina Aguilera, Becky G y Nicki Nicole con Nathy Peluso por Pa mis muchachas; Pablo Alborán por Castillos en la Arena; Anitta por Envolver; Marc Anthony, por Pa'lla voy; Bad Bunny & Bomba Estéreo por Ojitos Lindos; Camilo por Pegao; Jorge Drexler & C. Tangana por Tocarte; Karol G. por Provenza; Juan Luis Guerra porValelapena; Shakira & Rauw Alejandro por Te Felicito, y Carlos Vives & Camilo por Baloncito Viejo.

Asimismo, El Guincho competirá con el Motomami de Rosalía en el apartado de Mejor Ábum de Música Alternativa contra The Sacred Leaf, de Afro-Andean Funk; Kick II, de Arca; Deja, de Bomba Estéreo y Eldisko, de Ca7riel.

El artista puertorriqueño Bad Bunny es el que encabeza, con 10 menciones, la lista de aspirantes a los premios que distinguen a lo mejor de la música latina. Para la 23ª entrega anual de los Grammy latinos la academia también ha destacado los trabajos de Rauw Alejandro con ocho nominaciones y a Christina Aguilera, Jorge Drexler y Rosalía, con siete.

Fenómeno con nombre de águila

Aunque se localiza en diversas zonas del planeta, bautizarse artísticamente como El Guincho, siendo canario, es una clara declaración de intenciones y un guiño al lugar de nacimiento de este músico que puede presumir —aunque nunca lo hace— de haberse codeado con lo más granado de la música nacional e internacional, desde Adele a Björk pasando por Bad Gyal, Javiera Mena y Najwa.

El músico y productor grancanario fue una noche a un tablao y ahí vio a Rosalía actuando. Se enamoró. Cuando terminó le mandó un mensaje a través de las redes y se conocieron en persona, dando comienzo a una relación personal y profesional que aupó a Rosalía a lo más alto de la música a nivel mundial. Díaz-Reixa confesó entonces que hasta ese momento apenas sabía nada de flamenco, pero se puso a investigar y a ahondar en ese mundo para ayudar a la catalana a crear El mal querer. El resto ya es Historia de la música dentro y fuera de nuestro país.

«Me hace gracia que la gente piense que tengo algún tipo de inteligencia estratégica o que soy muy calculador», explicaba el grancanario en una entrevista al periódico El País sobre el halo que, como olfateador de talentos, le han atribuido. Por cierto, que si en algo se parecen Pedro Guerra y Pablo Díaz-Reixa es en que no se prodigan demasiado en los medios de comunicación. Sus mejores declaraciones las realizan siempre a través de sus trabajos musicales.

Volviendo al Guincho, tras El mal querer, el canario se convirtió en el director musical de los conciertos de Rosalía aunque su relación con la música le viene casi en el ADN: su abuela fue pianista y profesora de música y además de un primo batería que toca en bandas de death metal, tiene otro, Toni Díaz, que es teclista de la banda de Christina Rosenvinge y uno de los creadores del proyecto Cupido con el trapero Pimp Flaco. Antes de dedicarse por completo a su gran pasión, estudió Comunicación Audiovisual y se instaló en Barcelona en el año 2002, la ciudad que lo vio crecer como músico. Su primer disco en solitario, Folías, un homenaje a la danza folclórica tradicional de Canarias —y donde comenzó a presentarse como El Guincho— lo lanzó en 2005, y en 2007 llegó Alegranza, recordaba hace dos años un reportaje de Vanity Fair.

No son, sin embargo, estos dos artistas canarios los únicos isleños que han hecho historia en el Archipiélago por sus premios o candidaturas a los prestigiosos galardones. La productora grancanaria Dania Dévora se convirtió en 2003 en la primera profesional de las Islas en recibir uno de los deseados garmófonos dorados, premio que obtuvo por Historia del Soldado. Al año siguiente volvió a ser candidata en la categoría de Mejor Álbum Tropical Tradicional por la producción, en comandita con José Luis Rupérez, del disco Paquito D’Rivera presenta a las Hermanas Márquez.

También acumula varias nominaciones la cantante y compositora de Lanzarote Rosana. En 2009 volvió a ser reconocida con una candidatura en la categoría de Mejor Álbum de Cantautor por A las buenas y a las malas. Olga Cerpa, por su parte, fue nominada a esos mismos galardones en su edición del 2014 por un trabajo discográfico en colaboración con sus amigas la cubana Albita y la peruana Eva Ayllón, mientras que en 2019 y junto a Mestisay fue candidata por Vereda Tropical.

Entre otros canarios, Los Sabandeños resultaron en 2009 nominados, junto con María Dolores Pradera, por Te canto un bolero en la categoría de Mejor Álbum Tropical Tradicional y ese mismo año fue preseleccionada Mary Sánchez por su CD/DVD Mary, la más grande de Gran Canaria, editado en 2008 por el Cabildo de Gran Canaria. Este trabajo de la mítica cantante canaria fue preseleccionado en cuatro categorías a los Grammy Latinos: mejor álbum tradicional, mejor equipo técnico, mejor vídeo de larga duración y productora del año a Dania Dévora. Mary, finalmente, quedó fuera de la terna de clasificados.

Volviendo a la gala del próximo 17 de noviembre en Las Vegas, las cartas están ya echadas y en las Islas se volverán a cruzar los dedos para que Pedro Guerra reciba su primer gramófono dorado y para que El Guincho, esa águila pescadora sin plumas pero con privilegiado oído musical, vuelva a confesar en sus redes sociales, cargado con otros tres nuevos Grammys, que se siente —de nuevo— «feliz como un niño chico», como ya publicó orgulloso en 2019.

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