Suscríbete

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Aziz quiere ver un futuro mejor

Patricia Gil, presidenta de Harit, fotografiada en Gambia con el pequeño Aziz.

Patricia Gil, presidenta de Harit Gambia, explica uno de los proyectos que actualmente desarrolla esta ONG grancanaria. «Conocimos a Aziz cuando tenía apenas tres años. Nunca había salido de casa, nunca había jugado con otros niños ni sabía lo que era compartir vida con alguien que no fueran sus padres. Cuando un día lo encontramos en la calle por casualidad, preguntamos qué era lo que tenía en su ojito derecho», recuerda. «No paramos hasta encontrar diagnóstico y nos asustamos mucho cuando lo supimos: una mosca se encargó de dejar sus larvas allí y eso hizo que se le creara una gran masa de guísanos que acabaron por impedirle que abriera y cerrara bien su ojo. Perdió visión y cada vez sufría más rechazo porque nadie lo aceptaba por su aspecto físico».

Tras ser intervenido dos veces, Aziz acabó perdiendo su ojo. Más tarde, un muy buen médico les ofreció la posibilidad de implantarle una prótesis para que no siguiera sufriendo tanta marginación por parte de todos los que vivían a su alrededor. «Nunca dudamos en aceptar la opción», reconocen desde Harit Gambia.

Hace ya tres años que lleva esa prótesis puesta. «Debimos haberle hecho el recambio antes, pero en época de pandemia, ya saben... Nada ha podido ser como planeamos desde hace tiempo y como resultado hace unos meses que tiene la prótesis incrustada en el ojo y si continúa así, podría sufrir nuevamente daños a nivel estructural en su dañado globo ocular».

Aziz necesita estar en Gran Canaria antes de que acabe marzo para recibir todas las atenciones médicas que ahora precisa. «Pero claro, como siempre, el dinero es un problema. Además, ahora es preciso que viajen a través de Barcelona, puesto que Gran Canaria y Gambia carecen de otro tipo de conexión hoy en día», añade la cooperante.

Será Patri, la presidenta de la Asociación Harit Gambia, quien vaya a buscarlo para traerlo, «y vendrá con nuestra gran María», una colaboradora en Gambia. «Para que todo ocurra, primero tenemos que conseguir los fondos que necesitamos. Una vez aquí, tendremos que trasladarnos también a Madrid para que sea allí donde le implanten la nueva prótesis. El presupuesto que estimamos es de unos 6.000 euros porque tenemos que costear billetes de ida y vuelta, viaje a Madrid, estancia y manutención allí y, además, pagar la nueva prótesis». Aziz tiene sólo siete años y de la solidaridad de todas y todos depende que el pequeño gambiano pueda algún día comprobar si la histórica solidaridad del pueblo canario es real porque de nuestra mirada depende que este niño pueda ver un futuro mejor.

Compartir el artículo

stats