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Televisión
Manel Fuentes Periodista y presentador

«Trabajas sin red y ahí das un poco lo mejor de ti»

«Veo cómo cantas es para mí diferente a lo que he hecho hasta ahora»

«Trabajas sin red y ahí das un poco lo mejor de ti»

Aunque a Manel Fuentes (Barcelona, 1971) le asociamos con Tu cara me suena, el exitoso concurso de imitaciones de Antena 3 que presenta desde hace 10 años, el periodista tiene una larga carrera en la radio (Catalunya Ràdio) y en la tele (Crónicas marcianas, Caiga quien caiga y La noche con... Fuentes y cía). Ahora es el maestro de ceremonias de Veo cómo cantas, ese emocionante juego de adivinar quién canta o no que acaba de estrenar A-3 TV con éxito. Fuentes está feliz con ese espacio y con Tu cara me suena, que pronto estrenará su novena edición. Pero quiere más.

Hará doblete en Antena 3.

Y si hiciera falta, haría un programa diario. Antena 3 sabe sacar lo máximo de sus activos. No tengo problema. Y Veo cómo cantas es para mí diferente a lo que he hecho hasta ahora. Es dar un paso más, porque te metes en un guessing show y porque es un concurso en el que se están jugando un dinero en una época en la que mucha gente lo necesita. Al jugar con las emociones, es un poquito diferente de lo que es un show. Hay una parte que son los asesores; otra, muy importante, que es el concurso, donde está en juego el dinero, y otra, que en casa se pueda jugar también. Mi tarea es que tenga ritmo. Y el reto es volver a trabajar con gente con mucho talento, como en Caiga quien caiga, y cambiar ese registro.

¿Le ha costado cambiarlo?

La verdad es que me gustan los retos y sigo teniendo alma de aprendiz. Con lo que he estudiado el formato en otros países para ver cuál era la estructura. He trabajado muy duro en casa, en las oficinas de Warner... Y, como pudimos trabajar con un poquito de antelación, las grabaciones fueron muy rápidas. Pero, previamente, sí que tuvimos ese momento de pausa para que la alquimia estuviera al gusto de todos. Estoy muy feliz con el resultado.

Los asesores tienen tanta personalidad como el jurado de Tu cara.... Con lo que debe echar mano de su habilidad para llevarlos.

A Ruth Lorenzo la conozco y es una persona absolutamente perfeccionista, sabe cuidar todos los detalles y ya había trabajado con El Monaguillo. Con Josie hemos coincidido muchas veces y nunca habíamos logrado trabajar juntos, y Ana Milán es uno de mis sueños para Tu cara me suena, porque es una persona con un gran talento. Con lo que bendito sea el problema de tener que poner orden. Peor sería no tener unos elementos tan potentes.

El programa ha tenido muy buena acogida. ¿Le preocupaba esto?

Con cualquier trabajo hay que ir con toda la ambición, pero también humildad. Incluso con Tu cara... estamos trabajando desde la base otra vez: cómo sacar partido al escenario, al casting... Será el décimo año y queremos que esté todo perfecto. Y con Veo cómo cantas estamos en la mismas. Pero con el máximo esfuerzo y ambición el resultado es bueno. Aunque siempre hay que contar con el beneplácito de la audiencia.

Los asesores, a la vista está, no tienen idea de quién es el cantante y quién el impostor. ¿Y usted?

Yo sí sé quién cantaba bien y quién mal, pero, aunque intentas que el concursante acierte, no puede notarse. Y, al mismo tiempo, tienes que pinchar a los asesores para que haya un poquito más de show. Es una situación muy ambivalente y por eso es un reto personal para afianzar más el registro como presentador. Estoy contento del aprendizaje y de los compañeros de viaje.

Tanto en Tu cara me suena como en este programa, ¿cuánto hay de guion y cuánto de improvisación?

Tras años de trabajos en los que no sabes qué pasará, logras experiencia. Quizá Caiga quien caiga sí que era más un trabajo de guion, pero con Tu cara me suena te sientes un poco como Xavi repartiendo juego, porque no sabes muy bien qué sucederá. Y en Veo cómo cantas no sabes a quién van a elegir primero o qué va a pasar. O si un asesor va a decir algo y le sacas jugo. Trabajas un poquito sin red y es ahí donde das lo mejor de ti. Porque sabes que no te puedes amparar en nada.

¿Y qué expectativas tiene con la novena edición de Tu cara...?

Hay mucho talento. Gente muy deseada que habíamos intentado que viniera en años anteriores y no había dado el sí por problemas de agenda o porque no se atrevían a dar el paso. El casting se cerró cuando había más incertidumbre. Pero muchos tenían ganas de decir: estamos aquí y la vida sigue a pesar del coronavirus.

Nueve temporadas y siempre en lo alto. ¿No le da miedo que ese programa se pueda quemar?

Con miedo y sin asumir nuevos retos no se puede vivir. Hay que trabajar siempre en el filo de lo que sabes por experiencia y de lo que no sabes, pero crees que eres capaz. Son diez años de Tu cara me suena y no me quiero poner de abuelo cebolleta, pero no te digo de Caiga quien caiga. Y me podrían decir entonces si no me daba vértigo, y Crónicas marcianas, y La noche de Fuentes..., que duró lo que tenía que durar. Las cosas tienen sus etapas, pero cuando hay un trabajo duro, al final hay un público que no nos abandona y hace que sigamos dando el máximo.

¿Y no se ha resentido con los parones sufridos por la pandemia?

No. La anterior edición estuvimos ocho meses parados. Fue el momento más duro, porque dejamos la edición a medias. Y la verdad es que el público volvió superfuerte y estamos encantados. Para esta hemos trabajado muy duro con muchas novedades para que celebremos estos diez años de una manera magnífica.

¿Sueña con algún programa?

Con uno diario. Me encantaría. Piensa que he hecho radio durante seis horas todos los días y un prime time y espacios de mediodía. Esa gimnasia diaria es algo que echo mucho de menos. Aunque, evidentemente, estos prime time son una maravilla y les deseo una larga vida.

¿Habla de presentar un concurso o el nuevo Espejo público?

Ahí lo dejo. Quien lo tenga que decidir, que lo haga. Pero puede ser un programa de periodismo deportivo, de periodismo normal, concursos o talents. Me sigue apasionando esta profesión, comunicar, y si el reto es bueno y los compañeros de viaje también, adelante.

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