La playa de Famara es uno de los tesoros que ofrece la isla de Lanzarote. Y el que más de moda está. Adorada por los habitantes de la isla y por los miles de turistas que cada año la visitan, esta extensión de arena de más de cinco kilómetros -«es la más fotografiada por los instagramer», bromea la artista lanzaroteña Rufina Santana- transcurre a la sombra del macizo que le da nombre y que no sólo acapara la atención de turistas y conejeros sino la de directores de cine y televisión, editores de moda, productoras y numerosos artistas que han utilizado este enclave mágico para sus trabajos. Pedro Almodóvar, Pedro Guerra, la revista Vogue, Hola! o la canaria Con Estilo, por solo mencionar algunas, han ocupado este extenso arenal para sus películas o publicaciones, trasladando en casi todos los casos más allá de nuestras fronteras la belleza de este apetecible trozo del Archipiélago.

Pedro Almodóvar fotografía a Penélope Cruz durante el rodaje de Los abrazos rotos, en Famara. E. D.

La Playa de Famara es la mayor playa de Lanzarote y quizá también la más bonita de la isla por su marco pintoresco. Famara se divide en dos tramos: la playa ancha, con tres kilómetros de longitud en su parte más amplia, que está directamente en la prolongación del llano arenoso de El Jable, y luego se prolonga, sobre dos kilómetros hacia el norte, por una banda de arena, más estrecho y más rocoso, situada al pie de las cuestas escarpadas del Risco de Famara.

Rodaje de la película Un verano en Lanzarote, de la televisión alemana. E. D.

«De Famara y del resto de Lanzarote surgen los rojos y los azules de mi pintura», explica la artista de Lanzarote Rufina Santana.

Jon Kortajarena fotografiado en Famara para la edición polaca de Vogue. Vogue

Desde el estudio de su vivienda, de hecho, se observa a lo lejos el macizo que bautiza la playa. «Famara es como una metáfora de la búsqueda y la libertad y quizá sea por eso que atrae a gente excepcional», asegura la creadora, quien reconoce que Famara «es a día de hoy una de las playas, o si no es la más, fotografiada de la isla».

Antes de que llegaran los instagramer, ya Famara había atraído a muchos profesionales de la imagen.

En 2008 llega a la isla el rodaje de la 17ª película de Almodóvar, Los abrazos rotos, donde la Playa de Famara no sólo ocupa parte del film sino que supone un pilar argumental en el deseo de libertad y paz del protagonista, Lluis Homar, y su compañera en la ficción, Penélope Cruz.

Junto a Penélope Cruz y Homar compartió escena en la misma playa otra de las actrices fetiche de Pedro Almodóvar, Blanca Portillo. Memorable y emotiva es la imagen de el actor y Portillo saliendo de un taxi en la carretera de la playa para que él, ciego, sintiera el mar y las cometas volar en un lugar que en su memoria le trasladada a épocas de felicidad.

Durante varias mañanas numerosos técnicos pertenecientes al equipo del manchego acondicionaron también uno de los bungalós de la urbanización conocida popularmente como Los Noruegos para dar paso a una nueva escena del film, todo ello bajo la supervisión del cineasta que comentó en alguna ocasión que esa película sólo se podría grabar en Lanzarote.

En septiembre de 2015, por sólo citar alguna producción más, en la Caleta de Famara volvieron a sonar los chasquidos de claqueta. La localidad, junto con otras localizaciones en la isla, fue elegida en aquella ocasión por el director Jophi Ries y la productora alemana Ariane Krampe Filmproduktion como plató natural para rodar un filme para la televisión pública alemana ZDF.

Se trataba de una nueva entrega de una serie de películas románticas que ha recorrido el mundo bajo el título Un verano en…, pasando por lugares como Amsterdam, Marrakech, Florida, Barcelona o Italia.

El estreno de Ein Sommer auf Lanzarote (Un verano en Lanzarote) tuvo lugar dos años después y se emitió un domingo en horario de prime time. Aquel rodaje llevó a la playa de Famara un equipo técnico y artístico compuesto por unas 40 personas, que estuvieron rodando en Caleta de Famara varias secuencias con la pareja como protagonista.

En el argumento de la película, un conejero enseña y sirve de guía a una mujer alemana que está de vacaciones. El resto se presupone.

Nuevas ideas. nuevas miradas

Robert Schwarzenbacher es un bioquímico austriaco, natural de Salzburgo, que se mudó a Famara en 2012 y enamorado del lugar puso en marcha la empresa Famaraiso -www.famaraiso.es- dedicado al ecoturismo y gestiona el perfil de Instagram @famaraiso.

Una foto suya ocupa la portada de este Dominica, a la cual hemos añadido la D de la cabecera. «Famara es el espejo de tu alma», cuenta este profesional que se dedica a realizar e impartir vuelos en parapente en Famara, Tenesar, Mirador del Río y Playa Quemada. Sin embargo, Robert Schwarzenbache lo tiene claro: «Un atarceder en Famara es único», añade este enamorado de la isla y de la fotografía.

Rufina Santana comenta como dato curioso que Famara «siempre» ha sido la playa de la gente de Lanzarote «pero también ha sido un lugar atractivo para poetas o pintores» con sensibilidad que «sienten las olas y el ritmo del mar y la naturaleza con la misma intensidad que escuchan su corazón».

«Si hablamos de la Famara actual pues digamos que se mantiene con ese halo de bohemia un tanto rompedora que la ha caracterizado siempre por sus estilo. Hoy el lugar hospeda a creativos de las nuevas tecnologías que están trabajando y viviendo en la isla, más concretamente en Famara. El mapa va cambiando pero a los artistas nos siguen encantando Famara», añade esta artista plástica, que reside en San Bartolomé.

Ahí vuelve a comentar el pasado de la zona como ejemplo de lo que ahora interesa este pedazo de Lanzarote donde, por cierto, el alquiler de un apartamento de dos habitaciones durante el año no baja de los 600 euros. «Esto era un pueblo de pescadores y ahora se ha convertido en el lugar favorito de los y las instagramers», añade medio en broma medio en serio.

En los últimos años revistas como Vogue en su edición masculina para Polonia o la popular Hola! en su edición para España han realizado distintas editoriales con la playa de Famara de fondo. La revista Con Estilo, que se publica junto a los periódicos La Provincia y El Día, también ha usado como escenario para sus trabajos este rincón de la isla de Lanzarote en este caso para fotografiar al músico y productor lanzaroteño Ubay T. Alemán.

Otro de los enormes embajadores de esta zona de Lanzarote es el modelo internacional Jon Kortajarena, que cuenta con casa propia en la misma playa de Famara. Sus miles de seguidores en todo el mundo conocen al dedillo su fabulosa casa, la playa y la devoción que el maniquí siente por una isla en la cual ha pasado parte de su infancia.

Y suma y sigue porque Famara es inagotable en posibilidades ya que a todo lo mencionado anteriormente hay que sumar el interés que como cancha ideal para la práctica del surf, el kite y el windsurf despierta este rincón del Atlántico para muchas publicaciones deportivas nacionales e internacionales. Famara está de moda. Pero nunca ha defraudado porque, parafraseando libremente al personaje de Lluis Homar en Los abrazos rotos, Famara siempre estará ahí.