Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En el CD Tenerife, a los de fuera les cuesta más

Entre todos los extranjeros venidos este verano al primer equipo del Tenerife apenas suman 252 minutos y dos titularidades.

Anes Krdzalic, Martin Pecar y Mauro Pittón, en el banquillo.

Anes Krdzalic, Martin Pecar y Mauro Pittón, en el banquillo. / MARÍA PISACA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Manoj Daswani

Manoj Daswani

Una de las evidencias que arroja el comienzo de la competición para el CD Tenerife es que la liga está cobrando su peaje a los fichajes foráneos del representativo. Mientras Álvaro Cervera abraza al núcleo duro de futbolistas que obtuvieron el ascenso a la Hypermotion, a los hombres venidos de fuera les está costando adaptarse y hallar el protagonismo deseado.

En algún caso ha sido por el aterrizaje tardío en la Isla (Jureskin) y en otros por lesiones inesperadas (Ranos) o situaciones sobrevenidas como el fallecimiento de un familiar (Neal Viereck), pero la realidad es que los extranjeros no están teniendo suerte. Entre todos ellos suman apenas 252 minutos de juego y dos titularidades. Ahora bien, las perspectivas que se manejan de puertas adentro aventuran una progresiva incorporación de los nuevos a los esquemas y alineaciones de Cervera.

La coincidencia de tantos futbolistas foráneos tiene mucho que ver con los condicionantes económicos que limitan al Tenerife. Lastrado por los números rojos de ejercicios pretéritos, el club se ha visto obligado a abrocharse el cinturón y así se lo comunicó a su cuadro técnico incluso antes de que finalizara el ejercicio anterior. Ya por entonces, la dirección deportiva y la propiedad trasladaron al entrenador que no sería posible apostar solo por el mercado español, aquel que en teoría ofrece mayor seguridad y garantías; y que habría que tirar de apuestas internacionales.

Presumen desde los despachos del Heliodoro de que cuentan con Manu Guill y Hugo Rico con un área de fútbol "moderna e idónea para este nuevo tiempo", de modo que no han tenido reparos ni tampoco dificultades en tirar de nombres como Martin Pecar o Anes Krdzalic. El esloveno y el bosnio fueron de los primeros en venir, señal inequívoca de que se les había hecho un seguimiento y existía mucha fe en que pudieran ser relevantes. Por el primero de ellos incluso se abonó un traspaso.

Si bien durante la pretemporada hubo minutos para casi todos –no para un Jureskin llegado a última hora–, en el momento de componer las alineaciones ligueras tan solo dos futbolistas de la Torre de Babel blanquiazul han disfrutado de una titularidad: Viereck en el victorioso estreno de Ipurua antes de ser relevado por Landázuri para la segunda jornada; y Diocou el pasado viernes contra el Sporting. El senegalés, eso sí, tenía camino andado de su etapa anterior en el Granada, así que la Hypermotion no era un territorio nuevo para él.

Los fichajes foráneos han de superar varias barreras para ser importantes. Excepto en casos como los de Baba, Pittón o el recién atado Gomis, está el obstáculo idiomático, frente al cual se ha desestimado la opción de incorporar un traductor al día a día. Las dificultades son evidentes, hasta el punto de que el míster renunció a hacer un cambio que tenía por protagonista a uno de los nuevos en Ipurua y abogó finalmente por una opción nacional.

Luego está el factor tiempo, necesario para adaptarse a las exigencias y peculiaridades de la Hypermotion, así como a los rivales. Nada que ver la forma de defender en los Países Bajos, de donde proviene Neal Viereck; que hacerlo en una de las "cinco o seis mejores ligas de Europa", según dice Cervera.

La ONU blanquiazul necesita margen para coger carrerilla pero en ningún caso hay dudas respecto a los nombres traídos al proyecto. El devenir de las jornadas abrirá ventanas ahora cerradas para que luzca Pittón en el mediocampo, lo haga un Pecar que ya dejó destellos de calidad en su debut o Ranos, al que una lesión ha parado en seco. El internacional armenio ya ha dado señales de facilidad para el gol en los partidos con la selección de su país, pero ahora falta que las pueda exhibir también en este proyecto de nuevo cuño. El más internacional de la historia.

Once nacionalidades

Ni el Tenerife de la UEFA plantó bandera en tantos países. En el plantel conformado por Manu Guill y a la espera de que se concrete hoy algún refuerzo de última hora, hay en nómina hasta once nacionalidades representadas. Por supuesto se lleva la palma España, pues más de la mitad de futbolistas son nacidos y formados dentro de sus fronteras.

Del mercado europeo han venido jugadores de Croacia (Jureskin), Eslovenia (Pecar), Armenia (Ranos), Bosnia Herzegovina (Krdzalic), Países Bajos (Neal Viereck) y además llegó en su momento de la cantera Gabri de Vuyst, de origen belga.

Con acento africano juega Baba Diocou y con raíces americanas lucen Landázuri, Fabricio y Pittón. Una Torre de Babel bien avenida y con un objetivo claro: hablar con el idioma del buen fútbol.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents