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El Heliodoro brinda a Aitor Sanz la despedida que se merece una leyenda del CD Tenerife

El segundo jugador con más partidos en la historia del representativo recibe la Insignia de Oro y Brillantes del club y el cariño de la afición

Aitor Sanz, con su hija en brazos, abandona el césped del Heliodoro tras ser homenajeado.

Aitor Sanz, con su hija en brazos, abandona el césped del Heliodoro tras ser homenajeado. / María Pisaca

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Luisfer Cabeza

Luisfer Cabeza

Santa Cruz de Tenerife

Una despedida a la altura de lo que fue. De lo que es. En el primer partido del CD Tenerife en el Heliodoro Rodríguez López tras su retirada, Aitor Sanz fue protagonista por última vez sobre el verde del recinto capitalino. Fue justo antes del duelo ante el Almería cuando el tinerfeñismo dijo adiós a una leyenda. Al segundo jugador con más partidos en la historia de la entidad.

Aitor, que había salido a toda prisa al ser sustituido en el partido contra Pontevedra de la pasada temporada (a la postre su última vez con la elástica blanquiazul) y que anunció su marcha en una desangelada y breve comparecencia de prensa a mediados de julio, recibió un 23 de agosto la despedida que se merece. Porque aunque el protagonista insistiese en salir sin hacer ruido, una leyenda no podía irse sin un último gran aplauso. Sin lanzar besos al cielo del Heliodoro y sin el brillo en la mirada de quien levanta en brazos a su hija mientras contiene el aliento.

Felipe Miñambres le coloca a Aitor Sanz la Insignia de Oro y Brillantes del CD Tenerife.

Felipe Miñambres le coloca a Aitor Sanz la Insignia de Oro y Brillantes del CD Tenerife. / María Pisaca

El pasillo de sus excompañeros y el abrazo con su familia

De ahí los aspavientos de Víctor Padrón, el delegado del Tenerife, mientras los 11 elegidos por Cervera correteaban por el césped antes de que arrancara el choque. El fútbol podía esperar. Diligentes y comprometidos, cayeron todos en la cuenta y se acercaron a la banda para formar un pasillo (al frente, respetuosos y colaboradores los jugadores del Almería) y dar la bienvenida al eterno 16. Hasta los árbitros tomaron parte mientras el estadio entero en pie ovacionaba. Al final del pasillo esperaban Felipe Miñambres, presidente, Roberto Martín, socio número 1, Tatiana, la mujer de Aitor Sanz, y su niña. También la Insignia de Oro y Brillantes del Tenerife.

Ahora ayudante de Álvaro Cervera, Aitor se abrazó con Miñambres, saludó respetuosamente a Martín y se entregó a su familia. Cogió a su niña en brazos y reconoció, con una inesperada entrega (por aquello de su voluntad de discreción) el cariño de la grada. Se perdió la cuenta de los besos que lanzó al cielo antes de abandonar el césped. Saboreó el momento al máximo.

El vídeo de su despedida

Antes, el club había difundido un vídeo en el que numerosas caras conocidas del tinerfeñismo le dedicaron unas palabras al exfutbolista. Lo hicieron Luis Miguel Ramis, José Luis Martí, Roberto Perera, Raúl Cámara, Carlos Ruiz, Dani Hernández, Suso Santana, Enric Gallego, Ricardo León y Álvaro Cervera. «El fútbol debería estar lleno de jugadores como Aitor. Y el mundo debería estar lleno de personas como Aitor», declaró el míster.

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