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Este sí es Iván Chapela: de fichaje decepción a recuperado para la causa del CD Tenerife

Cervera, que llegó a decir la temporada pasada que no se parecía "en nada" al jugador que había hecho debutar en Primera, reconoce ahora que lo ve "muy bien" en esta pretemporada

Iván Chapela, en el duelo de pretemporada entre Tenerife y Añaza.

Iván Chapela, en el duelo de pretemporada entre Tenerife y Añaza. / CDT

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Luisfer Cabeza

Luisfer Cabeza

Santa Cruz de Tenerife

Este sí es Iván Chapela. Al menos sí el futbolista vertical y con chispa al que fichó el CD Tenerife procedente del Burgos en enero de este 2026 y que, en sus primeros seis meses en la Isla (o cuatro, porque llegó a principios de febrero y el representativo despidió la 25/26 a finales de mayo) había sobresalido por todo lo contrario: llegó físicamente mal, no andaba fino con el balón en los pies y hasta se le veía ligeramente mustio. La tristeza (o la falta de entusiasmo) es un estado de ánimo que se palpa enseguida en los deportistas.

Pero Chapela no se dejó ir y empieza a justificar la apuesta que hizo el club por él (pagando traspaso al cuadro castellano-leonés al certificar al ascenso), y la plena confianza que tuvieron siempre en él la Dirección Deportiva y el cuerpo técnico. Guill y su equipo porque ya lo habían firmado para el Eldense, en donde se consolidó en Segunda División, y Álvaro Cervera porque, siendo entrenador del Cádiz, lo había hecho debutar en Primera División.

Como un tiro a la pretemporada

En esta pretemporada, bien físicamente y con la cabeza reseteada después de un año complicado (en el Burgos había jugado solo cuatro partidos entre agosto de 2025 y finales de enero de 2026), Chapela vuelve a ser Chapela. Se le ve fino con la pelota, acertado de cara al gol y con chispa. Además está jugando por dentro y gozando de especial protagonismo cuando el combinado blanquiazul tiene la pelota.

Al andaluz ya se le vieron detalles interesantes frente al Tenerife B (marcó un gol), aunque era pronto y aquello solo un partidillo de entrenamiento. Tampoco desentonó contra el Getafe en el Ciudad de Santa Cruz y, aunque se perdió la cita contra el Marino por molestias típicas de estas alturas de curso, su doblete y el talento de Dani Fernández desatascaron al equipo contra el Añaza en el segundo tiempo. Frente al Cádiz, en el Trofeo Teide, asistió a Baba nada más entrar. Entre los dos fabricaron un gol de mucho nivel.

Álvaro Cervera lo ve ahora "muy bien"

No es de extrañar que, apenas unos minutos después de que concluyese la cita entre Tenerife y Cádiz, Cervera asegurase satisfecho que lo ve “muy bien” y recordara que se trata de un chico “de mucha calidad”. “El jugador al que yo hice debutar en Primera era un extremo, alguien que destacaba por su velocidad. Ahora es más bien un jugador de calidad y es ese tipo de jugar que nosotros tenemos que incorporar al juego sin perder la esencia de equipo rápido. Nos va a dar la frescura con el balón y la pausa que a veces no tenemos”, vaticinó el técnico.

Y Álvaro no es de los que regala elogios. Al contrario, le cuesta. Para muestra, lo que dijo del propio Chapela la pasada temporada pese a ser un jugador de su confianza y de su gusto. Ya en el mes de marzo, más de 40 días después de que aterrizase en la Isla el atacante, el entrenador no escondió que “físicamente” había llegado “hecho un desastre”. “Como es amigo, y lo conozco desde hace mucho tiempo, voy a decir la verdad. Nosotros pensamos que venía de otra manera, pero vino mal, no para jugar. Un desastre. Jugó el primer día, yo lo conozco, lo vi y ya no me gustó nada", declaró entonces el entrenador.

En abril, Chapela no era Chapela

De hecho, a Chapela le volvió a dar un toque de atención el entrenador unas semanas después, a principios de abril, justo antes de la visita al Mérida. "Yo espero mucho más de Iván Chapela, por eso se le trajo. El problema de Iván ahora mismo no es jugar más o menos, su problema para mí es físico. La sensación que me da es que no está en un nivel físico para jugar, no estoy diciendo nada malo, yo doy mi opinión. Yo es que lo conozco desde hace mucho tiempo y, para mí, no se parece en nada al Chapela que yo conocí".

Vamos, que Chapela no era Chapela. Y el camino para volver a serlo estaba claro, había que trabajar mucho. El protagonista de la feliz metamorfosis recordó hace unos días que ya “venía de una situación complicada en el Burgos” y desveló que el verano se lo tomó como “una pretemporada que comenzó desde la vuelta a casa para las vacaciones”. “No hubo descanso porque ya había tenido siete meses de descanso. No me podía permitir llegar aquí y no estar en condiciones óptimas para ganarme el puesto y ponérselo difícil al entrenador. Esa es mi misión”, expuso Chapela.

El futbolista reconoce que no llegó bien a la Isla

Del mismo modo, el ex del Cádiz sonrió al recordar sus primeros meses en la Isla. “Tendría que dar un par de ruedas de prensa para explicar todo eso”, aseveró para contrarrestar la amargura que debió sentir por entonces. “Aquello no fue fácil porque se dio todo el último día de mercado y antes habían pasado muchas cosas, aunque no hay que comentar eso ahora. No es que yo estuviese jugando, fue empezar desde cero porque allí no estaba teniendo minutos. Es complicado porque llegas a un equipo que va líder y tiene que ascender sí o sí. No es fácil. La cosa es que acabé la temporada un poco bien, aunque no bien del todo. Sí tuve minutos y cogí buenas sensaciones. Cuando más estaba cogiendo el ritmo fue cuando acabó la Liga”.

Iván Chapela anota su primer gol con la camiseta del CD Tenerife.

Iván Chapela anota su primer gol con la camiseta del CD Tenerife. / Andrés Gutiérrez

Frente al Pontevedra, gol casi un año después

Igual sí que se le acabó haciendo corta la campaña porque, de hecho, su primer gol entre Burgos y Tenerife lo anotó el 17 mayo frente al Pontevedra. Una gran acción individual le sirvió para ver portería cerca de un año después. Casi nada.

Pero aquel era el otro Chapela. El que duró 'solo' un puñado de meses entre finales de 2025 y los primeros meses de 2026. Ahora ha vuelto a ser él mismo y, estando “preparado”, el atacante se presenta como “tranquilo y mentalizado en dar lo mejor”. “Aunque penséis que es fácil y rápido, no lo es”.

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