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Diez fechas inolvidables que marcaron la historia del CD Tenerife

¿Cuántos ascensos acumulan los blanquiazules? ¿Cuál fue el primero de todos? ¿A qué categoría ha subido más veces? ¿Desde cuándo no se juega un partido definitivo en el Heliodoro Rodríguez López? ¿Mandan más los años impares?

Diez fechas inolvidables en la historia del Tenerife

Diez fechas inolvidables en la historia del Tenerife / ED

Julio Ruiz

Julio Ruiz

Desde que entró por primera vez en el circuito nacional para participar en campeonatos de Liga, en 1953, el Tenerife ha vivido nueve saltos de categoría más, cinco a ese nivel y cuatro al principal.

El más lejano en el tiempo se produjo gracias al éxito de los tinerfeños en una eliminatoria a ida y vuelta con el Orihuela. Antes tuvieron que ser los mejores de una liguilla insular disputada con el Norte y la UD Tenerife. Lo siguiente, un cruce en el ámbito estatal. El primer duelo tuvo lugar en Los Arcos. El resultado, un 2-1 para el Orihuela (Antonio). El segundo y definitivo se celebró en el Heliodoro. El Tenerife remontó con un tanto de Paquillo y un doblete de Julito el 31 de mayo de 1953 (3-1).

Una vez instalado en Segunda, el Tenerife tocó el techo de la máxima categoría el 30 de abril de 1961. Ese día le bastó con un 0-0 en Almendralejo ante el Extremadura para proclamarse campeón de la categoría por delante del Atlético Ceuta y subir a Primera con Heriberto Herrera en el banquillo y una alineación base formada por Ñito, Colo, Correa, Álvaro, Villar, Borredá, Zubillaga, Santos, José Juan, Padrón y Domínguez.

Tras un paso efímero por la élite, el Tenerife no solo se quedó en el intento de repetir la hazaña de 1961 sino que terminó cayendo a Tercera en 1968 siendo víctima de una reestructuración de la Segunda División. Le costó tres años volver. Lo consiguió el 30 de mayo de 1971 con un 4-0 al Real Unión. García Verdugo supo llevar a la meta a un plantel muy tinerfeño.

El regreso a la normalidad tampoco fue un paseo triunfal. De hecho, los blanquiazules volvieron a descender en 1978. En este caso, a Segunda B. El tránsito del bronce a la plata se logró al quinto intento, en la 1982/1983, con José Ramón Fuertes al frente. El Tenerife selló su objetivo como segundo clasificado por detrás del Bilbao Athletic y ocupando una de las dos plazas de ascenso directo a Segunda. El partido cumbre tuvo lugar en el Rodríguez López el 15 de mayo de 1983, en la penúltima fecha. Los isleños golearon al Compostela (6-0, Irusta, dos de David Amaral, Rubén Cano, Masqué y Lasaosa) y quedaron fuera del alcance de un Burgos CF que terminó tercero.

La historia se repitió. Más que mirar hacia Primera, el Tenerife terminó deslizándose hacia Segunda B en 1986. Otro momento delicado y un cambio de directiva. Entró la Alternativa Azul y Blanca con Javier Pérez como presidente y se sentaron las bases de un proyecto sin par. El primer paso fue retornar a Segunda, y se dio en el tiempo más corto posible, en una campaña, con Martín Marrero como entrenador. La fiesta se desató el 31 de mayo de 1987 con un 5-1 al San Sebastián (dos de Vítor, un par de Julio Suárez y el último de Lope Acosta). El Tenerife fue el mejor de un único grupo, exigido por rivales como Lérida, Granada y Burgos, que también pudieron ascender.

Después de un curso de transición en la categoría de plata, el Tenerife dio la sorpresa en la Liga 88/89. Sin ser uno de los favoritos, se fue posicionando entre los candidatos a subir a Primera y, tras ser tercero por detrás del Castellón y el Rayo, se ganó el derecho a jugar una eliminatoria ante el Betis, que había sido antepenúltimo en Primera. Un todo o nada para ambos, una promoción que se resolvió en el Heliodoro con un inesperado 4-0. Los de Benito Joanet volaron con dos tantos de Rommel, uno en propia meta de Julio García y otro de El Ghareff. Quedaba la vuelta y todo podía pasar. Pero el Benito Villamarín se rindió el 2 de julio de 1989. Ganaron los locales con un gol de Chano. No hubo remontada.

De ahí, a la década más brillante en la historia del club, la de los 90, que incluyó dos quintos puestos en Primera y dos participaciones en la Copa de la UEFA. Pero lo bueno también tiene un final y el Tenerife volvió a verse en Segunda en el ejercicio 99/00. Tras un primer proyecto fallido, el representativo dio en la diana en la 2000/01 apostando por Rafael Benítez con vistas a una temporada con una alta competencia por la coincidencia en la categoría del Sevilla, Real Betis y Atlético de Madrid. El Tenerife logró situarse por detrás de los dos andaluces y ocupó la tercera plaza de ascenso –en esos tiempos subían tres y no se jugaba la promoción–. Los rojiblancos tuvieron que pasar otro año en el infierno. No habría sido así si Hugo Morales no hubiera anotado el golazo que firmó en Butarque el 17 de junio de 2001. Leganés pasó a ser un recuerdo feliz para la Isla.

La estancia en Primera fue corta, de un año. Y el retorno a la élite no fue posible hasta el 13 de junio de 2009. Inolvidable el gol de Kome en Montilivi para alzar al equipo preparado por José Luis Oltra.

Fue una alegría que, en no tanto tiempo, dio paso a una doble decepción, a dos descensos seguidos que llevaron al equipo a Segunda B. Y fue Álvaro Cervera el encargado de sacar al Tenerife de ese nivel. En el enfrentamiento entre campeones de grupo contra el Hospitalet, 3-1 en el Heliodoro (Luismi Loro, Raúl Llorente y David Medina) y 1-0 en La Feixa Llarga el 2 de junio de 2013.

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