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La temporada en la que la afición del Tenerife tiñó de blanquiazul la Primera Federación

Hubo incluso algún partido en el que los visitantes fueron aún más numerosos que los locales

Cientos de birrias acompañaron siempre al equipo de Álvaro Cervera

Más de 600 aficionados del CD Tenerife acompañaron al equipo en Ponferrada en un desplazamiento récord.

Más de 600 aficionados del CD Tenerife acompañaron al equipo en Ponferrada en un desplazamiento récord. / Agencia LOF

Luisfer Cabeza

Luisfer Cabeza

Santa Cruz de Tenerife

La temporada en la que la afición tiñó de blanquiazul la Primera Federación. Y qué mérito tuvo. En las catacumbas del fútbol no profesional, en campitos de pueblo y hasta de pie. Transitando por carreteras secundarias, con vuelos y enlaces a prueba de amor al Tenerife y multitud de anécdotas y vivencias imposibles en Segunda que hicieron aún más romántico si cabe el camino de regreso al fútbol profesional.

El récord de Ponferrada

Para muestra, el tortuoso y multitudinario desplazamiento a Ponferrada. En El Toralín bregaron cerca de 700 birrias: desde Tenerife y todos los rincones de la España peninsular. Haciendo virguerías con escalas aeroportuarias y alojándose a horas de la colapsada localidad berciana.

Ya desde la primera jornada del campeonato presentó credenciales la hinchada insular. Desplazamiento masivo a Guadalajara para colmar uno de los fondos del Pedro Escartín. Orgullo y victoria aparte, el primer viaje del curso fue también un golpe de realidad. Buena muestra de lo que estaba por venir: desde lo poco estético de un césped irregular hasta el susto cuando una valla cedió y se vino abajo en la celebración del gol de Nacho Gil. Suerte que tuvo tiempo el atacante de dar medio paso atrás y evitar que el peso de un buen puñado de birrias cayera sobre su pierna. ¿Qué hubiera sido del Tenerife 25/26 sin el atacante valenciano? Contó semanas después Álvaro Cervera otra de las curiosidades de aquella tarde. La plantilla y el cuerpo técnico tardaron más de la cuenta en acceder al campo porque estaba aún cerrado a su llegada. «La persona que debía abrirlo no había llegado».

En plazas conocidas y en otras por descubrir

Por el camino, desde plazas conocidas como el Anxo Carro de Lugo o La Malata (casa del Racing Ferrol) hasta feudos con aroma clásico pero escasa o ninguna trayectoria reciente en Segunda o Primera: Pasarón (Pontevedra), el Romano José Fouto (Mérida) o el Ruta de la Plata (Mérida). Mención especial para la visita a Balaídos para empatar contra el Celta B. Poco o ningún atractivo ofrecieron las experiencias en ciudades deportivas como Tajonar (los futbolistas y los colegiados accedieron al campo por una explanada), Lezama (en un recinto bonito, pero vacío y frío) o Valdebebas. En el Di Stéfano, eso sí, hubo mayoría visitante en las gradas. Y eso que solo se pusieron 200 entradas a la venta para la afición isleña.

La afición del CD Tenerife apoyó al equipo de forma masiva en Valdebebas frente al Real Madrid Castilla.

La afición del CD Tenerife apoyó al equipo de forma masiva en Valdebebas frente al Real Madrid Castilla. / Agencia LOF

En Valdebebas, más que los locales

Muchos birrias obtuvieron las suyas comprándoselas a abonados del Madrid. Contaron los presentes con asombro la indignación de algunos seguidores blancos al ver que los goles del Tenerife eran festejados en las gradas por mayoría incluso en los sectores teóricamente locales. «¿Qué está pasando?», lamentaron indignados. Estaba pasando el tinerfeñismo.

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