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El balance con los filiales casi roza la perfección

El Bilbao Athletic es el único equipo B que se le resiste al Tenerife, que el domingo afronta su último partido del curso ante un rival de esta condición

Roberto Perera felicita a Landázuri tras el empate obtenido en Vigo contra el Celta Fortuna.

Roberto Perera felicita a Landázuri tras el empate obtenido en Vigo contra el Celta Fortuna. / Luis Lorenzo (Agencia LOF)

Manoj Daswani

Manoj Daswani

Santa Cruz de Tenerife

De los equipos filiales suele decirse con frecuencia que son impredecibles, que son capaces de virar de su mejor versión a la menos óptima, que muchos de sus futbolistas tienen el talento suficiente para aterrizar pronto en Primera División y, en muchos casos, que juegan a imagen y semejanza de sus respectivos primeros equipos. Estos condicionantes les convierten en oponentes peligrosos y a los que algunos entrenadores prefieren evitar, hasta el punto de que hay quienes ya son partidarios de que los filiales tengan su propia liga.

Al menos a tenor de los antecedentes de esta temporada, que el CD Tenerife está abrochando con casi absoluta solvencia, no parece que los equipos B estén siendo un obstáculo importante en su camino. Tan solo el Bilbao Athletic se le ha resistido al representativo, que fue incapaz de superarle en los partidos disputados en el Heliodoro, de donde salió triunfante el equipo rojiblanco; y también en Lezama, donde los de Cervera dieron por buena la igualada con portería a cero (0-0).

Todos los demás equipos dependientes fueron víctimas de la eficiencia del actual líder de la competición, que incluso goleó con saña a alguno de ellos. El Real Madrid Castilla, llamado a ser uno de los rivales por el ascenso driecto, cayó con estrépito tanto en la primera vuelta como en la segunda. De hecho, en el Rodríguez López fue de los equipos que ha recibido más goles (4-2) y en Valdebebas se llevó una contundente goleada al intermedio, si bien acabó mejorando sus prestaciones a lo largo de la segunda mitad del encuentro (1-3).

En cuanto al Celta Fortuna, es el filial mejor ubicado en la clasificación (2º) pero no el que mejor parado ha salido de sus cruces directos con el Tenerife. De ambos salió muy golpeado, pero por motivos diferentes. En la Isla firmó probablemente su peor actuación colectiva el cuadro de Fredi Álvarez, que se llevó cuatro goles y la sensación de que el representativo competía en otra dimensión. En cambio, en Vigo sí que llegó a soñar con la victoria el conjunto vigués, que finalmente probó de su propia medicina en el tiempo de prolongación. Habituado a ganar muchas veces en los minutos de la propina, en Balaídos encajó justamente cuando ya empezaba a paladear las mieles del triunfo. De este modo, el average particular con los blanquiazules quedó definitivamente inclinado del lado insular por un 5-1 que no deja margen a la duda.

Y si el del Celta es el filial que mejores señales está emitiendo durante este curso, la otra cara de la moneda la representa el segundo equipo de Osasuna. Si bien la dirección deportiva rojilla está realizando un trabajo ímprobo al frente de todos los equipos de Tajonar, este año está fallando el filial de Primera RFEF, que se ha topado con un sinfín de contratiempos que le han ubicado en lo más bajo de la clasificación.

En el encuentro de la primera vuelta en la Península, el equipo osasunista fue incapaz de hacer un gol al representativo, que triunfó a placer (0-2). De paso, el Promesas ratificó su condición de equipo menos realizador del campeonato. Su falta de gol puede condenarle a un descenso que parece casi seguro.

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