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Descenso de producción sin consecuencias para el CD Tenerife

La serie de seis jornadas con un triunfo, cuatro empates y una derrota, no ha puesto en peligro las aspiraciones del Tenerife de conquistar el ascenso a Segunda División por la vía directa. Su más cercano perseguidor, el Celta Fortuna, solo pudo sumar dos puntos más en este tramo del calendario.

Álvaro Cervera, dando instrucciones en el partido Celta Fortuna-Tenerife.

Álvaro Cervera, dando instrucciones en el partido Celta Fortuna-Tenerife. / Luis Lorenzo

Julio Ruiz

Julio Ruiz

Santa Cruz de Tenerife

El CD Tenerife ha salido indemne de una racha menor. A finales de enero, después de golear en el Heliodoro Rodríguez López al Guadalajara y extender su mejor serie de resultados a siete victorias seguidas, era líder con 12 puntos de margen sobre su más cercano perseguidor, el Celta Fortuna. Ahora, seis jornadas más tarde, el equipo blanquiazul sigue siendo el mejor, pero con una disminución de su ventaja en dos unidades. Nada verdaderamente relevante para lo que pudo haber sido. Porque en ese tramo, la producción del representativo sufrió un descenso. Los Álvaro Cervera pasaron de un pleno de 21 puntos a sumar 7 de 18.

El 4-0 al Guadalajara fue la antesala de un espacio mucho menos fértil, consistente en cuatro empates –en Lezama, los dos seguidos en casa con el Avilés y el Lugo y el reciente en Balaídos–, una derrota –0-1 con el Racing de Ferrol– y una única victoria –por la mínima en el campo del Arenteiro–. El balance es similar al que frenó al Tenerife entre octubre y noviembre, justo después de que marcara territorio con seis triunfos consecutivos para emprender el camino. A continuación, el equipo solo se pudo quedar con cuatro puntos de 15 posibles y se vio en la tesitura de tener que defender su puesto de privilegio en dos duelos directos frente al Racing y el Celta, ambos resueltos con autoridad para iniciar luego el despegue definitivo hacia un liderato holgado.

Después de una serie única de tres empates consecutivos –Avilés, Lugo y Celta–, ahora solo falta saber cuándo volverá a acelerar la marcha un Tenerife que en la primera vuelta ya llegó a enlazar tres jornadas sin ganar –igualada con el Cacereño y derrotas ante el Unionistas y el Barakaldo–. El siguiente intento será este domingo en el Rodríguez López frente al colista, el Osasuna Promesas (15:00).

Sin competencia

La idea será poner fin a una etapa más discreta en lo que ha marcadores se refiere. Una fase en la que el Tenerife estuvo lejos de ser el equipo puntero de Primera Federación. De hecho, la clasificación parcial del Grupo 1 comprendida entre las jornadas 23 y 28 –Arenas y Pontevedra tienen un partido pendiente– sitúa a los blanquiazules en el decimocuarto puesto con el citado saldo de un triunfo, cuatro empates y una derrota, y sus correspondientes siete puntos.

Pero el rival que más cerca ha estado de ser su competencia, el Celta Fortuna, tampoco ha andado fino. En este segmento del calendario, el filial del club vigués solo consiguió sumar dos puntos más que el Tenerife. De ahí el recorte de 12 a 10 unidades de diferencia en la tabla general, pero ahora con el golaverage definido y favorable a los isleños: 4-0 y 1-1.

Una vez archivada la visita a Balaídos del pasado viernes, de cierta trascendencia por haber enfrentado al primero y al segundo, se aclara un poco más el panorama para los blanquiazules en su intento de garantizar el ascenso a Segunda División por la vía rápida.

La garantía de los 80 puntos

Por ejemplo, a estas alturas del calendario ya se puede decir que el equipo tinerfeño alcanzará su objetivo con seis victorias y dos empates en las diez jornadas que faltan. Con esos resultados llegará a los 80 puntos, que es la máxima cota a la que puede aspirar al Celta Fortuna. Para ello, el conjunto celeste tendría que ganar todos los partidos que le quedan, los diez, algo poco probable: su mejor racha de triunfos fue de cuatro en la parte inicial de esta temporada.

Pero lo más normal es que el nivel de exigencia vaya bajando en función de los pinchazos que pueda sufrir el Celta y de los resultados propios, y que el Tenerife no se vea obligado a añadir a su clasificación 20 puntos de los 30 restantes.

Hasta la vigésima segunda jornada, la del 4-0 al Guadalajara, su ritmo era tan alto que la proyección en la última fecha era de 91 puntos. Ahora, después del bache de 7 de 18 posibles, es de 81, que serían más que suficientes para no tener que depender de lo que hagan los demás –el Celta, en este caso–. Eso sí, en el caso de que el Tenerife complete lo que resta de calendario con el mismo promedio de puntuación de las seis últimas jornadas, terminaría con 71 o 72, una cifra que, cuando menos, forzaría un final más apretado.

Lo que les queda

Para no tener que llegar a tanto, los blanquiazules tienen por delante cinco partidos en el Heliodoro –Osasuna Promesas, Cacereño, Arenas, Barakaldo y Pontevedra— y otros tantos a domicilio —Talavera, Mérida, Ponferradina, Unionistas y Ourense–. Al Celta le tocará salir más:Arenteiro, Castilla, Arenas, Pontevedra, Ourense y Barakaldo. Yen Vigo, Athletic B, Cacereño, Osasuna B y Lugo.

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