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El CD Tenerife ralentiza su marcha en casa

El líder del Grupo I de Primera RFEF enlaza su tercer partido sin ganar en el Heliodoro Rodríguez López. Se adelanta con un gol de penalti de Gallego, pero el Lugo iguala en la segunda parte.

Julio Ruiz

Julio Ruiz

Santa Cruz de Tenerife

El fútbol sigue dándole la razón a Álvaro Cervera. Cómo no. El entrenador ya había avisado que en esta etapa de la temporada iba a costar más ganar. Está pasando. El Tenerife venía de empatar en Lezama, de perder en el Heliodoro con el Racing de Ferrol, de vencer en el campo del Arenteiro con un gol de penalti en el alargue y de igualar con el Avilés en casa. Y la serie de baja producción continuó con otra 'X' en el Rodríguez López, esta vez ante el Lugo. El saldo en este tramo es de seis puntos de quince y de tres partidos consecutivos como local sin ganar. Lo siguiente será la visita al segundo, el Celta Fortuna.

Puntos aparte, desde la goleada al Guadalajara del 31 de enero, el Tenerife solo ha marcado un gol en jugada –en el 2-2 con el Avilés–. Este sábado anotó de penalti, pero remató tres veces al palo. Y en el balance defensivo, lleva cuatro jornadas seguidas encajando. Y con la sensación de que es más vulnerable.

Como los anteriores, el partido ante el Lugo no arrancó mal. La acción del gol que empezó a desbloquear la tarde, la del penalti transformado en el 1-0 por Enric Gallego en el minuto 26, fue un ejemplo de buen uso del FVS. José Amo había pisado por detrás a Jesús de Miguel en carrera -le quitó la bota-, pero el árbitro señaló la falta un metro fuera del área, por un lateral. Y fue el cuadro técnico del equipo blanquiazul el que se percató de que el contacto se había producido un poco antes, lo suficiente para que fuera castigado con la pena máxima. Enseguida, Álvaro Cervera solicitó la revisión de la jugada -ya había gastado una, sin éxito, por un leve agarrón a De Miguel en el área- y Godia Solé se dirigió al monitor. Convencido de un desenlace favorable, Nacho Gil se arrimó al punto de lanzamiento con el balón en las manos, esperando el visto bueno. Y tras la correspondiente espera, lo que iba a ser una falta peligrosa se convirtió en algo mucho mejor. Celebración del público y cesión de la pelota de Nacho al 'jefe' Gallego, que ejecutó con precisión engañando a Marc Martínez.

Dos remates al larguero

El Tenerife ya se había aproximado un par de veces al gol dejando en evidencia la oposición defensiva de un Lugo empeñado en salir tocando desde atrás -es su estilo-, sin la tentación de acortar los procedimientos con patadones al campo contrario para evitar riesgos. Los de Yago Iglesias iban al límite en su intento de ir superando líneas frente a un rival que ocupaba su mitad de la cancha, tratando de recuperar cerca del área. Como mucho, el Lugo avanzaba hasta el círculo central. Sin más. Fútbol sin filo hasta ese momento, una invitación para el Tenerife, que había sabido leer la situación. Dani Martín no tuvo que tocar el balón con las manos hasta el minuto 40, cuando el Lugo, ya con el resultado en contra y con el equipo de Cervera esperando un poco más atrás, se estiró y encadenó tres remates.

En realidad, habían sido los blanquiazules los que más y mejor habían insistido en la búsqueda del triunfo. Antes del 1-0 habían rematado dos veces al larguero, la primera con un toque de cabeza en globo de Jesús de Miguel (5') y la otra con una maniobra similar protagonizada por José León (18').

Pero después de hacer lo más difícil, ponerse por delante en el resultado, el Tenerife empezó a descubrir el perfil ofensivo de un Lugo que pasó verdaderamente a la acción tras el gol de Gallego. Y lo hizo con la frustración de ver que el árbitro no sancionaba con penalti una caída de Iago López en el área, aparentemente empujado entre José León y David Rodríguez. Su FVS no tuvo el efecto deseado en el minuto 36, solo tres después de que el colegiado se hubiera acercado a la banda para otra moviola, en este caso, por un gol de Landázuri en fuera de juego. La repetición demostró que, efectivamente, el tanto no debía valer.

Pese a la decepción, el Lugo no se rindió y siguió apretando para tratar de apurar una primera parte que se extendió hasta el minuto 51 -cosas del videoarbitraje-. Tuvo tiempo para volver a inquietar a Dani. En concreto, con un golpeo de Neco Celorio al palo justo antes de que Godia Solé ordenara la retirada a los vestuarios. Los locales habían sido mejores y habían merecido anotar, pero la reacción del Lugo y la corta diferencia en el marcador dejaban el pulso abierto.

La segunda parte

El Tenerife, con las bajas de Aitor Sanz y Fabricio por lesión y sanción -Ulloa y Juanjo formaron la pareja de mediocentros-, y con Nacho Gil de vuelta al equipo y con Noel López y De Miguel también como novedades por Alassan y Gastón, no consiguió hacerse con el control en el inicio de la segunda parte. Sin que ocurriera nada relevante, daba la impresión de que el Lugo seguía conectado. Y Cervera decidió realizar los primeros cambios a la hora de juego. Quitó a Nacho y a De Miguel y puso al debutante Chapela y a Gastón Valles.

A renglón seguido, al fin un estímulo para el público tras un tramo plano del partido, un remate de cabeza de Enric, con todo a favor, a pase de Noel. El ariete no orientó bien el giro y cruzó demasiado.

Pero no hubo continuidad. El Tenerife no terminaba de cerrar la victoria y el Lugo tampoco generaba lo suficiente, una tendencia que se fue inclinando poco a poco del lado rojiblanco. Ya con Maikel en el campo -por Gallego en el 73’-, los visitantes avisaron un fugaz contragolpe activado tras una pérdida en el medio, y mejoraron su propuesta con un preciso disparo de Unzueta, pegado al palo, al que no pudo llegar Dani. Golpeo desde la frontal del área para el 1-1 con 13 minutos para llegar al 90. Lo de defender resultados cortos, no es –ahora– el punto fuerte del líder.

Después del 1-1

El problema pasó de repente a un Tenerife obligado a salir del letargo para evitar el tercer tropiezo seguido en el Rodríguez López. Empujado por los 12.000 espectadores asistentes al partido, asumió ese papel de manera decidida y respondió con su tercer remate al larguero de la tarde. De Miguel, León y ahora Gastón Valles. Por alto, de cabeza, contra la madera(82’). No hubo gol, pero esa ocasión sirvió para agitar una recta final que incluyó otra visita del árbitro al FVS. Solicitada por el Tenerife por un aparente derribo a Gastón. Agua. Sigan.

Cada vez con menos margen, Cervera reactivó el extremo derecho con Alassan por Noel López. Una señal para que el equipo se volcara. Pero el Lugo no había dicho la última palabra. Animado por el empate, nada casual, y a las puertas de una prolongación de siete minutos, el cuadro gallego combinó su actitud protectora con algún latigazo que casi hizo dar por bueno el punto. Por si acaso. Porque cuando no se puede ganar...

CD Tenerife - Lugo

CD Tenerife - Lugo / María Pisaca

CD Tenerife - Lugo

CD Tenerife - Lugo / María Pisaca

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