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¿Cuántas victorias serán suficientes para que el CD Tenerife ascienda como campeón?

Al Tenerife le podría bastar con ganar la mitad de los partidos que le quedan para asegurarse el regreso a Segunda División como campeón. O lo que es lo mismo, con no fallar en el Heliodoro. A falta de 14 jornadas, los blanquiazules han avanzado con un 70 por ciento de eficacia en la búsqueda de victorias.

Enric Gallego, celebrando uno de sus goles en el último triunfo del Tenerife, logrado ante el Guadalajara.

Enric Gallego, celebrando uno de sus goles en el último triunfo del Tenerife, logrado ante el Guadalajara. / Andrés Gutiérrez

Julio Ruiz

Julio Ruiz

Santa Cruz de Tenerife

¿Cuántos puntos le faltan al Tenerife para asegurarse el ascenso a Segunda División como campeón de grupo? Resulta imposible precisar por aquello de que sería adivinar el futuro. Pero los antecedentes de la Primera RFEF –una categoría existente desde la temporada 21/22– dan indicios más o menos fiables acerca de los márgenes en los que debería moverse el equipo blanquiazul. Un Tenerife que, por cierto, tiene su objetivo al alcance por todo lo que ha sumado (54) en 24 jornadas y el valioso margen que posee respecto al segundo de la tabla, el Celta B (+9).

Por partes. Para situar el listón de manera aproximada, más que tomar como referencia los puntos acumulados por los ocho campeones de las cuatro anteriores ediciones de Primera RFEF, habría que fijarse en los segundos, los que se quedaron a las puertas del premio principal y tuvieron que tomar el camino largo para intentar subir. No se trata de batir un récord, sino de superar justo al que viene por detrás, aunque sea por los pelos. Ahí, el rango de los antiguos subcampeones va desde los 64 puntos que recopiló el Murcia la temporada pasada –no pudo alcanzar los 67 del Ceuta– y los 77 a los que llegó el Córdoba en la 23/24, insuficientes frente a la alta producción del Castellón (82). Si el campeonato tuviera un listón tan bajo como el del Grupo IIde la campaña 24/25, al Tenerife le sobraría con conseguir cuatro victorias más en las 14 jornadas que le quedan. Pero si se encarece, como pasó en el Grupo II de la 23/24, tendría que exigirse más y agregar ocho victorias a las que ya tiene. O combinarlas con algunos empates.

Si se sitúa la medida en la media de puntuación obtenida por los ocho subcampeones, el límite se quedaría justo en 70 unidades, y eso significa que los blanquiazules ascenderían con seis partidos ganados en lo que queda de Liga, o con menos, cinco y una igualada.

Siete en casa y siete fuera

Son, por supuesto, cálculos que dejan abiertos finales de todo tipo, ya que una temporada no tiene por qué ser igual que las anteriores, pero sí son útiles para iluminar un poco el camino que falta por recorrer; en el caso del Tenerife, consistente en siete encuentros en el Heliodoro (Avilés, Lugo, Osasuna B, Cacereño, Arenas, Barakaldo y Pontevedra) y otros tantos a domicilio (Arenteiro, Celta Fortuna, Talavera de la Reina, Mérida, Ponferradina, Unionistas y Ourense).

Los números del equipo tinerfeño son su mejor aval. Y la proyección de esos dígitos en las semanas que hay por delante, una garantía. Con 54 puntos sumados de 72 posibles, va camino de terminar con 85, que serían casi inalcanzables para el resto, no por matemáticas sino por lógica futbolística –si es que existe–. El Celta tiene su techo en 87 puntos, pero para llegar tan lejos tendría que ganarlo todo, incluyendo el encuentro contra el Tenerife en Vigo.

Aplicando otra regla de tres, si los blanquiazules llevan 17 victorias en 24 jornadas, deberían celebrar nueve más de aquí al cierre (27 puntos). En definitiva, se mire por donde se mire, al equipo tinerfeño siempre le salen los cálculos.

Ser líder en la 24ª jornada

Eso sí, los antecedentes dan un aviso de que ser líder en la vigésima cuarta jornada no es un seguro de ascenso. De hecho, solo Racing (21/22), Castellón (23/24 )y Cultural Leonesa (24/25) lograron repetir ese lugar en la clasificación en esos dos momentos del curso. Son tres casos de un total de ocho, lo que de muestra que los tramos finales se prestan a reacciones, des plomes y cambios de posiciones.

Pero en ningún caso con el primero de la tabla desperdiciando una renta de nueve puntos, que es el tesoro que defiende el Tenerife.

De todos modos, hay ejemplos suficientes de líderes que parecían ascendidos en febrero y que al final tuvieron que conformarse con disputar la promoción. En la campaña 21/21, el Villarreal B le sacaba seis puntos a estas alturas del calendario a un Andorra que era tercero y que fue el que logró subir directamente;el Amorebieta le recortó siete al Eldense en la 22/23 partiendo de la quinta plaza;el Racing de Ferrol levantó un -6 con el Real Madrid Castilla en la 22/23 desde el cuarto lugar de la tabla...

Pero el caso más llamativo es el de la Ponferradina en la 24/25. Llamativo pero no con final feliz para ese equipo en cuestión. En la vigésima cuarta jornada tenía once puntos menos que el líder, la Cultural Leonesa, y fue capaz de llegar a la última fecha con opciones de quitarle el campeonato. Aquel fue un ascenso de 'foto finish', con los dos conjuntos empatados a 65 puntos. Se decidió por el golaverage:2-0 en León y 2-1 en Ponferrada. En la última jornada, a la Cultural le bastó con un empate en su campo ante el Andorra (1-1). Pero una derrota habría cambiado el desenlace de esa temporada, porque la Ponferradina cumplió con su parte: 0-2 en Sestao.

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