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Gastón Valles, protagonismo sin suerte ni puntería

El uruguayo firma su cuarto partido con minutos y el segundo seguido como titular

Gastón Valles intenta un remate.

Gastón Valles intenta un remate. / MARÍA PISACA

Manoj Daswani

Manoj Daswani

Santa Cruz de Tenerife

De los cuatro refuerzos que concretó el Tenerife en el ya cerrado mercado de invierno –si se contabiliza también al inscrito Agüero, aunque fichado desde el verano–, está siendo uno de ellos el que está acaparando la mayor cuota de protagonismo y el índice más grueso de minutos. Es el uruguayo Gastón Valles, favorecido en gran medida por la baja de Jesús de Miguel, que lleva dos ausencias consecutivas; y también por su estado de forma, pues ya venía de jugar y ser muy relevante en los esquemas de su anterior club, el Unionistas de Salamanca.

El charrúa ha disputado todos los compromisos para los que ha estado disponible. Tuvo minutos como suplente en sus dos primeras veces, y además en su estreno con el Tenerife anotó un gol, de penalti. Y si hace una semana en Lezama estrenaba titularidad por la baja de Demi, ayer repitió desde esta condición, avalado por las aún recientes palabras de Cervera, quien dice estar encantado con su trabajo, actitud y rendimiento.

Para Gastón, el aterrizaje en el club no ha podido ser más favorable. Distinto es el paisaje para los dos centrales que incorporó la dirección deportiva, aunque uno de ellos ya estaba en nómina. Tanto Antal como Agüero se han encontrado con un tándem prácticamente inquebrantable en el eje de la retaguardia, con José Léon y Anthony Landázuri en un estado de gracia inconmensurable. Así pues, habrán de esperar a que Cervera quiera darles descanso o a que aparezcan las indeseadas sanciones o lesiones. Por lo pronto, los siete minutos que tuvo el argentino ante el Guadalajara hacían pensar que el suramericano estaba por delante en las preferencias del míster; pero una semana después, fue el húngaro quien viajó a Bilbao mientras Facundo se quedaba en tierra.

Para ver al cuarto de los refuerzos habrá que esperar más tiempo todavía. Primero Manu Guill desde la dirección deportiva y luego el propio Cervera han pedido paciencia con Iván Chapela, cuyo fichaje ha trazado unas expectativas muy altas por la larga espera para incorporarle y por el gran esfuerzo que hizo el Tenerife para hacerse con sus servicios. Desde los despachos y el banquillo piden calma. No prevén que sea un nombre propio de rendimiento inmediato. Es más, le han diseñado una minipretemporada «de unos siete a diez días», apuntó el entrenador, para que así pueda hallarse al nivel de sus compañeros. Siguiendo esta diagnosis, da la sensación de que tampoco irá el próximo sábado al partido con el Arenteiro.

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