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Aitor Sanz revela el secreto para haber llegado a los 400 partidos con el CD Tenerife

Aitor Sanz atribuye su longeva carrera a disfrutar cada día del fútbol, valorando el esfuerzo y sacrificio como ingredientes clave para su éxito en el club

Aitor Sanz, en la puerta 16 del estadio.

Aitor Sanz, en la puerta 16 del estadio. / CD Tenerife

Julio Ruiz

Julio Ruiz

Santa Cruz de Tenerife

Desde el que jugó en Alcorcón el 18 de agosto de 2013, en Segunda, al reciente ante el Guadalajara, en Primera RFEF, el número de partidos en los que ha participado Aitor Sanz con el Tenerife es de 400: 356 dentro de la división de plata, ocho de la fase de ascenso a Primera, 20 de la actual categoría y 16 de Copa del Rey. A lo largo de este recorrido fue titular 366 veces y completó 252 actuaciones. Todo, con una temporada en medio, la 2018/19, que pasó en blanco por una lesión.

Con 41 años –cumple en septiembre– y en su decimotercera campaña en un club que considera de su vida, Aitor todavía tiene por delante el reto principal de vivir un regreso a Segunda. Y de paso, le queda margen suficiente para convertirse en el futbolista con más partidos jugados en la historia del Tenerife. El líder de esa clasificación es Alberto Molina, con 413.

Pero Sanz es partidario de centrarse en el presente. Ese es su secreto, si es que una trayectoria como la suya puede depender de un único factor. No se distrae imaginando metas futuras –o no habla de ellas en público– y tampoco en si está a pocas semanas de su retirada. «Lo que quiero es disfrutar del momento», afirmó cuando fue consultado por sus planes a partir del 30 de junio. «Lo que me está pasando es algo impensable y no quiero perder ni un minuto en no disfrutarlo», insistió refiriéndose a los constantes estímulos que está recibiendo justo después de una temporada tan negativa como la anterior. «Ya veremos luego qué pasa», apuntó sobre la hipotética renovación de su contrato. «Esta campaña está siendo muy bonita y espero que acabe con algo mucho mejor, y no quiero perder ni un minuto pensando en el futuro, solo en el presente», zanjó.

La puerta 16

Y ese presente lleva aparejada la cifra de sus 400 encuentros. Rebasó los 399 el pasado sábado en el Rodríguez López, un estadio cuya puerta número 16 –por el dorsal de Aitor– lució un aspecto diferente. «Se me saltaron las lágrimas», recordó cuando descubrió la dedicatoria:un panel con su fotografía, su nombre, los partidos que ha jugado y el lema de eterno capitán. «Es un orgullo que el club se haya tenido esta iniciativa porque el Tenerife se ha convertido en el club de mi vida», admitió Aitor.

Echando la vista atrás, sostiene que la clave para haber tenido una relación tan próspera con el equipo blanquiazul es el disfrute diario, con todo lo que eso representa, incluyendo ingredientes indispensables como el «esfuerzo y el sacrificio», porque «si a uno no le gusta lo que hace, es difícil que una carrera se prolongue en el tiempo». En su caso coinciden todos los ingrediente de la receta, dado que es un «apasionado del fútbol y de los entrenamientos». Por ello no se cansa de acudir casi cada mañana a la Ciudad Deportiva. «Me encanta entrenar, bromear con los compañeros, enfrentarme a los más rápidos y a los más fuertes cada día... Eso me hace mejorar y alargar lo que más me gusta hacer», repasó el mediocentro madrileño.

La influencia de Cervera

Y el destino ha querido que el entrenador que supervisó su debut en 2013, sea el mismo con el que podría conquistar, en unos meses, un ascenso a Segunda. Sanz reconoció que, «posiblemente», Álvaro Cervera es el técnico que más le ha marcado. «Pero he tenido la suerte de trabajar con grandísimos profesionales y todos, los mejores y los no tan buenos, me han enseñado algo. Pero es verdad que Álvaro ha sido importante en mi carrera, primero porque fue el que me trajo y luego porque cambió mi mentalidad para que disfrutara del día a día, del sacrificio y del esfuerzo. Él me lo inculcó», finalizó.

En el plano personal, Aitor aseguró que ha «cambiado muchísimo» desde que llegó a la Isla con 28 años procedente del Oviedo. "Para mí fue una aventura llegar a Tenerife para intentar probar suerte en un club histórico, y ahora soy padre de familia, estoy consolidado en un club como este... Han pasado muchas cosas y solo tengo palabras de agradecimiento, porque tanto la Isla como el Tenerife me han tratado de maravilla, y también el fútbol, y espero seguir disfrutando de todo ello", finalizó.

La clave para que el Tenerife sea tan fiable

Aitor Sanz expuso algunas de las claves del éxito del Tenerife en la presente temporada. "Si tengo que poner algo por encima del resto, es el ritmo y el sacrificio que tiene esta gente. Ves a los jugadores entrenar y es una pasada. Los datos físicos de cada partido son una barbaridad. Corren aprietan, muerden... Da igual que nos enfrentemos a un rival que está arriba o a otro de la parte de abajo. El equipo no para de correr y de correr, de hacer esfuerzos de alta intensidad. Y luego llegas a los entrenamientos y es igual. Eso se traduce en ser un equipo muy fiable y que comete pocos errores, y si estamos mínimamente acertados, solemos estar por encima de los rivales porque los llevamos al límite».

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