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Resistencia

Dos centrales de acero inoxidable en el CD Tenerife

El de hoy será el primer partido en mucho tiempo que el Tenerife afronte con más de dos centrales. Ya están inscritos Antal y Agüero, pero la pareja León-Landázuri no se discute. Son incombustibles.

José León, en la sesión de este miércoles en Geneto. | CDT

José León, en la sesión de este miércoles en Geneto. | CDT

Manoj Daswani

Manoj Daswani

Santa Cruz de Tenerife

Con la inscripción de Facundo Agüero –en nómina desde agosto del año pasado– y el fichaje a préstamo del húngaro Antal Yaakobishvili, el CD Tenerife cierra un largo periodo de la temporada en el que ha logrado resistir con apenas dos centrales natos. El comportamiento excelso de ambos futbolistas, su nivel casi sobresaliente y también una pizca de fortuna (para sortear lesiones y sanciones) ha permitido que Anthony Landázuri y José Léon se hayan convertido en un dueto crucial en este momento de bonanza deportiva para el representativo. Juntos, han jugado nada menos que 11 partidos consecutivos sin ser sustituidos. Desde la décima jornada a la vigésima, no ha habido un solo movimiento en el eje de la retaguardia. Ni siquiera un cambio a última hora para arañar segundos al reloj.

En el caso del ecuatoriano Landázuri, su condición de incombustible es todavía más notoria. Sus relucientes dígitos hablan por sí solos. No se ha perdido una sola secuencia de juego desde la jornada sexta, la siguiente a su ausencia –por su inminente paternidad– en el desplazamiento del Tenerife a Valdebebas. Desde entonces y hasta la fecha, lo ha jugado todo, primero con Álvaro González y luego con José León. El madrileño, mientras, ha sido capaz de revertir su difícil situación a base de trabajo, esfuerzo y actuaciones impecables, alguna de ellas sencillamente imperial. En Primera RFEF, su templanza y aplomo destacan todavía con más brillo.

El ex del Alcorcón no partía con la etiqueta de importante cuando arrancó la pretemporada. Bien es verdad que la dirección deportiva le había transmitido su plena confianza, pero León no comenzaba el verano como primer ni segundo central en los esquemas de Cervera. Es más, si llega a ser inscrito Agüero incluso podía haber caído en un ostracismo mayor. Es en el partido de Ferrol cuando su historia cambia. La suspensión por acumulación de tarjetas de Álvaro González le abrió las puertas de la titularidad. Y ahí se ha quedado hasta la fecha.

Entró León en las alineaciones en la décima jornada, y ya luego Cervera optó por no moverle incluso cuando los resultados colectivos fueron desfavorables. El míster había admitido alguna duda respecto al rendimiento en esta parcela cuando aún estaba en liza Álvaro, ya desvinculado. Pero con el tándem León-Landázuri no tiene ninguna queja. En este tiempo, ambos centrales han firmado 11 titularidades consecutivas. Si ya es un logro relevante para cualquier futbolista, más mérito y valor tiene cuando la resistencia de ambos ha sido compartida.

Sabedores de que no tenían recambio en el banquillo, el madrileño y el ecuatoriano han extremado las precauciones para evitar tarjetas innecesarias o situaciones de posible conflicto. Más bien al contrario, han sabido consolidarse y hacerse grandes en la defensa. Tanto es así que llegan al choque de esta semana tras concatenar cinco porterías a cero y otras tantas victorias consecutivas. En la mejor racha del curso han tenido mucho que ver.

Más posibilidades

Llegados a este punto, en el centro de la zaga ya la situación no es tan acuciante respecto al número de efectivos. Cervera podrá rotar si así lo estima conveniente. Y no habrá dramas si alguno de los hasta ahora imprescindibles de la doble L caen sancionados por tarjetas o sufren alguna molestia por la propia exigencia y ritmo de la competición. Agüero es una incógnita para los aficionados, no tanto para sus compañeros y entrenadores, que le han visto entrenar durante todo este curso con un comportamiento intachable. Ahora, falta por descubrir su rendimiento. Sobre Antal, dicen desde la dirección deportiva que ningún otro de los 40 equipos que componen la Primera RFEF habría podido opositar a una cesión de este calibre. Propiedad de un club de Primera División como el Girona, el internacional Sub 21 llega con el difícil reto de hallar un resquicio para colarse en la titularidad. Será posible solo si dejan hueco León o Landázuri. A día de hoy, incuestionables. Un seguro de vida que tampoco desdeña la competencia. «Bienvenida sea», ha dicho el ex del Alcorcón, quien considera «positivo» que haya más elementos para componer la ecuación. «Todo suma para conseguir el objetivo de todos, que es el ascenso», opina Landázuri. n

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