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Primera RFEF / 21ª jornada

El CD Tenerife, ante el Real Madrid Castilla, un rival con pedigrí para aumentar la ventaja a 12

El segundo equipo del Real Madrid pone a prueba la alta fiabilidad del equipo blanquiazul, instalado en su mejor racha

Aitor Sanz

Aitor Sanz / E. D.

Manoj Daswani

Manoj Daswani

Santa Cruz de Tenerife

La segunda vuelta del campeonato ha comenzado para el CD Tenerifecon un calendario aparentemente temible, pero que el representativo empezó a desganar con eficiencia en la accidentada visita del sábado pasado al Ruta de la Plata, que saldó con portería a cero y tres puntos más frente a un extramotivado Zamora. Atrás quedó el lío de las camisetas y en el club ya trabajan para que no se repita.

Ahora, otro gallito: el Madrid Castilla, cuarto clasificado y que partía en verano como aspirante al ascenso. La condición de favorito al premio grande ya parece reservada en exclusiva para el Tenerife, que además tiene la opción de elevar su ventaja todavía más. Lejos de achicarse por la presión o arredrarse por la altura de los rivales, creen en la caseta que ha venido bien empezar con oponentes fuertes esta segunda ronda liguera. Más que nada, para evitar la tentación de caer en los brazos de la relajación y en la siesta de la autocomplacencia.

Ávido de sumar nuevos triunfos y acelerar el momento del codiciado cambio de categoría, el representativo puede alargar su mejor racha. Van cinco partidos sin encajar y otros tantos con desenlace victorioso para Cervera, que no hará muchos cambios en su once tipo. Acaso sí pudiera existir alguna duda sobre la conveniencia de mantener la apuesta por tres centrocampistas que eligió para Zamora, pero para los partidos del Heliodoro casi siempre se ha impuesto la estructura clásica, con dos pivotes y otros tantos delanteros.

La visita del filial merengue evoca para el pichichi De Miguel a uno de sus partidos más brillantes, el de septiembre en Valdebebas, donde el Tenerife empezó a ganarse el respeto de su categoría y liquidó al Castilla en un par de fogonazos. El máximo artillero del representativo pasa por su mayor sequía, un tiempo sin gol en el que incluso pasó por la suplencia (en el último partido en casa) en favor de Maikel Mesa.

Es el de esta tarde el primer choque desde la llegada de nueva competencia –además, ya han salido Zoilo y Calavera– que aún tardará unos días en aparecer en las alineaciones, pero cuyos efectos ya pueden empezar a reflejarse con un mayor empuje de los presuntos titulares por revalidar la confianza del míster y, en algunos casos, confirmar su condición de imprescindibles. Llegó ayer el Castilla sin el promocionado Álvaro Arbeloa, ahora ya en otra galaxia, reemplazado en el B por López de Lerma, con mucho menos pedigrí pero el mismo patrón de juego. El caché del filial capitalino podría elevar la afluencia media de público al Heliodoro, al tiempo que el partido adquirirá doble notoriedad por su emisión en abierto (Televisión Canaria y hoy también Teledeporte) que convierte el duelo también en un mayúsculo escaparate. Más que lucir, lo quiere el Tenerife es ganar. Los rivales de la zona alta se le dan especialmente bien y ante ellos acostumbra a ofrecer su versión más aseada. Ganar sería casi eliminar al Castilla. Y sacarle 12 al segundo. Números de otra galaxia. n

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