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Ventaja, control y victoria del Tenerife en Avilés

El equipo blanquiazul se impone en su visita al estadio Román Suárez Puerta gracias a un solitario gol de Enric Gallego (0-1). Triunfo sin fisuras de un equipo que se sigue consolidando como líder del Grupo I de Primera RFEF.

Julio Ruiz

Julio Ruiz

Santa Cruz de Tenerife

El Tenerife es infalible cuando se pone con ventaja. O gana o, como le pasó en Lugo como excepción, empata. Pero no pierde. En Avilés, ante un rival de la zona de promoción, dio otro paso más hacia la meta del ascenso a Segunda División con una muestra de ese catálogo. Con autoridad y sin fisuras. Siendo práctico. Marcó el 0-1 en el minuto 18 con un remate de cabeza de Enric Gallego, manejó los tiempos casi sin sufrir y sumó su undécima victoria en 16 jornadas para afianzarse como líder destacado del Grupo I de Primera División.

La tarde se había animado en la previa con la publicación de la alineación. ¡Juega Maikel Mesa! Esa debió ser la frase más repetida en la afición una hora antes del comienzo del partido, cuando se dieron a conocer los nombres escritos sobre la pizarra. La presencia del lagunero fue la gran sorpresa. No por falta de condiciones, sino porque no había participado de entrada esta temporada –solo en Copa–. Cervera se decantó por él y deshizo la pareja de delanteros. El sacrificado fue De Miguel. Después de cuatro jornadas consecutivas con la misma formación, en el Suárez Puerta coincidieron dos novedades más, aparte de la ya citada. Juanjo sustituyó al sancionado Aitor y Balde entró por Alassan.

El gol de Gallego

Nombres aparte, el encuentro ya había adquirido interés porque iba a enfrentar al líder y al quinto, y por tener en su cartel a los equipos con más goles a favor dela categoría -29 los visitantes y 24 los locales–. Y fue el Tenerife el que sacó a relucir enseguida su pegada. En su segundo remate a puerta, el primero entre los tres palos, se puso con ventaja. El autor del 0-1 fue Enric Gallego con un limpio y colocado golpeo de cabeza cazando un centro de Nacho Gil en un preciso saque de esquina (18’). El tanto premió pronto a un Tenerife que había ido creciendo poco a poco, sin prisas pero sin pausa, adaptándose a un terreno aparentemente pesado –probablemente por el agua acumulada–, en el que el balón no corría con una fluidez natural y se ralentizaba. Difícil medir, tener precisión. Los locales habían demostrado su dominio de la escena en un arranque en el que se las arreglaron para llevar el control a base de anticipación y de toque, pero sin profundidad. Nada que comprometiera a los de Cervera, que fueron cogiéndole el pulso al partido con paciencia y constancia. Antes del cuarto de hora empezaron a jugar a lo que querían.

Sin el empuje mostrado en Getxo o Lugo –rivales diferentes, circunstancias distintas–, el Tenerife fue madurando su visita al Avilés hasta conseguir lo que pretendía, recuperar balones en el campo contrario para poder finalizar jugadas. Ya en el minuto 14, Maikel tuvo una ocasión clara, pero no logró entrar en contacto con el balón centrado por César desde la banda derecha. Aprovechando el momento, Nacho Gil activó otro ataque conectando con David, cuyo pase fue despejado por Babin a córner con apuros (16’). Dos avisos que confirmaron que el líder había encontrado el camino a seguir. Una senda que tuvo continuidad con un chut de Nacho que dio paso al saque de esquina que él mismo lanzó para que marcara Gallego.

En menos de 20 minutos, el líder había ejecutado la parte principal de su plan, anotar primero para poder manejar mejor el resto.

La respuesta del Avilés fue discreta. No se animó a intentar probar a Dani Martín hasta el minuto 27. Lo hizo Raúl Hernández con una volea lejana que ni siquiera obligó al portero a intervenir. Y sin pausa, la atención se volvió a situar en el área opuesta, esta vez por la petición de un penalti por una supuesta falta por manos de Babin. Los atacantes reclamaron la infracción sin dudar y Cervera pidió la revisión de la jugada. Figueiredo Comesaña se dirigió al monitor y se dio la vuelta moviendo los brazos en horizontal. Nada de nada.

Entre unas cosas y otras, la primera parte se fue apagando con poca emoción, solo con un remate cruzado de Raúl dentro del área, sorprendentemente solo, que no cogió portería y que descubrió un desajuste de la defensa tinerfeña.

Real Avilés - CD Tenerife

Real Avilés - CD Tenerife / Agencia LOF

La segunda parte

Después de lo ocurrido seis días antes en el Anxo Carro (de un 0-2 a un 2-2), quedaba la duda de saber si el equipo local iba a saber modificar la tendencia del encuentro. Pero no lo consiguió. Si bien trató de retomar el partido con una mayor decisión, solo obligó al Tenerife a defender más cerca de su área. La producción ofensiva de los asturianos fue baja, apenas un centro chut de Guzmán para agitar el comienzo del segundo tiempo. Por si acaso, Cervera decidió realizar los primeros cambios a la hora de juego. Quitó a Balde y Maikel y puso a Alassan y Noel para dinamizar el frente de ataque y volver a estirar el campo. El efecto provocó un contragolpe conducido por Nacho sin consecuencias, pero útil para sacar al Tenerife de una fase defensiva que podía ser peligrosa. Y al rato, otros dos relevos: Calavera y De Miguel por Fabricio y Gallego. Gestión para seguir durmiendo un partido que, en cualquier caso, no estaba cerrado.

Parada de Dani

Precisamente, ese resquicio que seguía abierto estuvo a punto de darle un disgusto al representativo. En el único desorden defensivo de la segunda mitad, Raúl Rubio se plantó solo delante de Dani Martín. Y el portero recordó que él también está para algo. Aunque tenga poco trabajo, sabe resolver el que le toca. Se lanzó al césped, estiró el brazo y cortó la trayectoria de un balón que se dirigía al fondo de la red.

Pasado ese sobresalto, el Tenerife apretó para no caer en la misma trampa. Ahí, Alassan y Noel pusieron mucho de su parte, sobre todo el gallego con un par de acciones individuales que acercaron a su equipo a un segundo gol que finalmente no cayó. Tampoco es que la frecuencia fuera muy alta:después del gol de Enric, el siguiente remate fue de Alassan, ya en el minuto 78. Pero el cronómetro corría a favor de los tinerfeños.

Echando el resto, el entrenador local, Dani Vidal, puso en el campo al exblanquiazul Natalio. Pero el Avilés no tenía ni continuidad ni energía. O eso parecía. Mérito de un equipo sólido atrás que llegó a batir de nuevo a Álvaro, pero en posición de fuera de juego de Jesús de Miguel. No hizo falta. El Tenerife terminó de amarrar el triunfo con autoridad de líder.

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