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CD Tenerife

El escándalo de los pasaportes y la débil defensa de Gabri Palmero: "Por lo que me han contado en familia, la abuela nació en Malasia"

El documento rubricado por el Tribunal de Apelación de la FIFA revela que el jugador palmero inició el proceso para jugar con la selección asiática cuatro días después de firmar por el CD Tenerife

Gabri Palmero y el documento del Tribunal de Apelación de la FIFA, al que ha tenido acceso EL DÍA.

Gabri Palmero y el documento del Tribunal de Apelación de la FIFA, al que ha tenido acceso EL DÍA. / El Día

Manoj Daswani

Manoj Daswani

Santa Cruz de Tenerife

El futbolista palmero Gabriel Felipe Arrocha, recientemente desvinculado de forma definitiva del CD Tenerife y del Unionistas de Salamanca -destino en el que estaba cedido por el representativo- alegó por videollamada ante el Tribunal de Apelación de la FIFA que desconocía los pormenores por los cuales pasó a ser seleccionable por Malasia, país con el que disputó varios partidos.

Una vez se abrió una investigación por la cual ha sido sancionado económica y deportivamente, el organismo con sede en Suiza destapó que Gabriel habría falsificado la partida de nacimiento de su abuela, haciéndola pasar por nacida en Malasia. De este modo, obtuvo beneficios como poder disputar partidos internacionales oficiales.

Ante el Tribunal de Apelación de la FIFA, “los jugadores (sancionados) explicaron que la Federación de Malasia les pidió que proporcionaran diversos documentos personales, incluidos sus propios pasaportes y certificados de nacimiento, así como los certificados de nacimiento de sus padres y abuelos. Los jugadores cumplieron presentando documentos originales a intermediarios—agentes o amigos—que estaban en contacto con la Federación. Estos intercambios fueron posteriormente notarizados”.

En el documento del Tribunal de Apelación de FIFA, al que ha tenido acceso EL DÍA, se recoge que Arrocha “entregó los documentos solicitados [por la Federación de Malasia], incluyendo el certificado de nacimiento de su abuela [María Belén Concepción] a su agente, Iván Cristovinho, durante una comida a la que acudió acompañado por su padre”. Siempre según esta versión, su representante estaba en contacto con la federación de aquel país y fue quien les entregó estos documentos, en teoría para que procedieran a seleccionar a Gabri.

Llama la atención la fecha en la que se produjo este almuerzo, el 7 de enero de 2025, porque fue solo cuatro días después de que la UD Las Palmas anunciara su cesión al CD Tenerife. Luego se supo que el equipo blanquiazul se había hecho con la propiedad del futbolista, que fue citado por la selección de Malasia. Al principio, se mantuvo aquello en secreto; luego sí, el representativo decidió publicitar su experiencia e incluso emitió unas declaraciones suyas sobre sus días con el combinado asiático.

En la apelación, que Gabri Palmero atendió por videollamada, el futbolista “inicialmente afirmó que su abuela había nacido en España, pero se corrigió, diciendo a continuación Malasia (Mi abuelo nació en Venezuela y mi abuela en España… quiero decir Malasia, lo siento)”, recoge la transcripción de su intervención.

Su apelación

Palmero admitió que estuvo presente cuando su padre entregó los documentos de su familia a su agente, pero no los revisó, declarando: “Ni siquiera me interesaba”. A renglón seguido, aregó: “Por lo que me han contado en familia, ella nació en Malasia”. Ante los jueces de la FIFA, el ya exfutbolista de Tenerife y Unionistas CF expresó “confusión sobre las discrepancias en los certificados de nacimiento, diciendo que dependía de su agente y de quienes lo rodeaban”.

Entonces, se le preguntó al jugador “si había consultado con su agente después de enterarse de los documentos falsificados y las sanciones relacionadas”. Respondió que no, expresando plena confianza en su agente -el mismo que se llevó a Teto a Malasia- y subrayó que “no sabía lo que había ocurrido”. Palmero intentó enfatizó “su desconocimiento del proceso y su falta de participación”, pero no bastó.

El Tribunal de Apelación de la FIFA mantiene intacta la suspensión y sanción económica, que ha venido acompañada de medidas disciplinarias por parte de Unionistas, que le apartó por completo de su rutina diaria; y a renglón seguido, su salida del CD Tenerife.

Sanción desproporcionada

En su defensa, Gabri y el resto de futbolistas implicados “afirman que no falsificaron ni utilizaron documentos falsificados”. Según dicen, “proporcionaron a la Federación los certificados de nacimiento originales de sus abuelos, los cuales supuestamente fueron alterados sin su conocimiento o participación”. También remarcan “que no estuvieron involucrados en la presentación de documentos a la FIFA en los controles de elegibilidad”. Antes de que Apelación ratificara la suspensión, que ahora pueden recurrir ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), dijeron sentirse víctima de una “desproporción” en las sanciones recibidas.

Argumentos y antecedentes

Los jugadores argumentan que el verdadero beneficiario de los documentos falsificados fue la Federación de Malasia, que buscaba mejorar el nivel de su equipo nacional. Sostienen que no buscaron activamente la elegibilidad y que simplemente respondían a la invitación e instrucciones del combinado asiático. Palmero participó de un amistoso ante Cabo Verde, así como en un choque oficial contra Vietnam, que fue el que desató este episodio tan controvertido como desagradable.

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