Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Moha Ramos rompe su silencio tras pasar por prisión: "Lo que pasó en Yaiza fue como una pesadilla, no se lo deseo ni a mi peor enemigo"

El guardameta del Tenerife B recuerda el momento en el que tocó fondo, pero también del que salió con una "mentalidad de hierro"

"Viví un calvario durante un mes, pero he acabado dando las gracias", afirma

Moha Ramos.

Moha Ramos. / C.D.T.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Luisfer Cabeza

Luisfer Cabeza

Santa Cruz de Tenerife

Moha Ramos es otro. Lo es desde que salió en libertad tras ser arrestado en Yaiza en el descanso de un partido de pretemporada del Tenerife B. Ese fue su peor momento, «un calvario», una «pesadilla», pero también el que ha marcado, asegura, un antes y un después en su vida. «He dado hasta las gracias, fíjate lo que te digo», ha reconocido Ramos. 

En una entrevista concedida a 'Relevo', el exguardameta del Real Madrid sitúa el inicio de su cuesta abajo en su etapa en el conjunto blanco, donde no supo gestionar el éxito de dar el salto al primer equipo con 16 años. «No supe llevar todo lo que estaba sucediendo a mi alrededor. Era un chico muy inocente. Como que no acabas de creértelo. Fue como vivir una película. No supe hacer realidad esa película y ocurrieron cosas por el camino que me marcaron. Haces cosas y te comportas de manera que no debes y la vida te enseña que las cosas no son así», lamenta. 

El tinerfeño, eso sí, no pone excusas y afirma convencido que es el «único responsable» de sus actos. «Me arrepiento de no haberme dado cuenta antes de todo. Se trata de asumir que no lo supe llevar con la naturalidad con la que llevo mi vida a día de hoy».

Su arresto en pretemporada

Lo que pasó en Yaiza lo puede explicar «de mil maneras». «Es algo que no se lo deseo a nadie, ni a mi peor enemigo. No te lo esperas porque uno ya ha encaminado su vida. Lo vivo como una pesadilla. Estoy en la pretemporada con mi equipo y en el descanso aparecen agentes y me dicen que los tengo que acompañar. En ese momento te quedas un poco en shock con la incertidumbre de qué ha pasado, 'si no he matado a nadie'. Y ahí empieza el calvario que vivo durante un mes y por el cual acabo dando hasta las gracias, fíjate lo que te digo», reflexiona. 

En ese momento, «los días tenían 72 horas». «¿Que si lloraba? Sí, bastante. Forma parte del proceso también sacar todo lo que tienes dentro, ¿no? Sacas cosas que a lo mejor tenías ahí guardadas de años atrás. Luego salgo con una mentalidad de hierro, de querer comérmelo todo, de aprovechar hasta el más mínimo segundo», apunta Moha.

«Yo no sé qué hubiese sido de mí si no me hubiesen pasado las cosas que me han pasado, quizás hubiese seguido la misma línea y estaríamos hablando de algo peor. ¿Peor como qué? Pues seguir siendo un ignorante de la vida. Hay que madurar y entender que la vida es otra cosa. Nada es regalado en este mundo. La vida corre y ya no tengo 20 años. Pero ahora estoy en casa y he vuelto a encontrarme, como persona y futbolista. La vida me ha puesto en el lugar idóneo en el momento correcto. Me siento superafortunado después de todo lo que me ha sucedido. Estaré eternamente agradecido al club, que ha sido la clave de todo», zanja Ramos.

Tracking Pixel Contents