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Pepe Mel convence en su puesta de largo: "La idea es ser valientes y salir siempre a ganar"

El técnico espera que, en su segunda etapa en el Tenerife, la "película se muy diferente"

Por su cabeza solo pasa el partido ante el Sporting, los "objetivos lejanos" no tienen sentido

Luisfer Cabeza

Luisfer Cabeza

Santa Cruz de Tenerife

"Vengo a una Isla y ciudad que conozco. Si bien el club ha cambiado, es el primero que me dio la oportunidad en el fútbol profesional", afirmó Pepe Mel en la primera de sus respuestas como técnico del CD Tenerife. "Aquí siempre se me ha recibido con mucho cariño, incluso cuando venía con Las Palmas", dijo después. De su equipo, el que tiene en la cabeza, reconoce que "el principal objetivo es ganar" porque es "lo principal, más allá del juego", pero matiza que el camino importa. "La idea es ser valientes y salir siempre a ganar. Vengo a un sitio donde estoy a gusto y la gente me trató muy bien, voy a buscar que la película acabe muy diferente a la otra vez para quedar lo más arriba posible. La idea es esa y dar oportunidades para buscar un cambio generacional y crear un equipo", vaticinó Mel.

Antes, en su aparición en la sala de prensa de la Ciudad Deportiva Javier Pérez, el madrileño hizo gala de lo que es, de lo que tiene. Carisma y experiencia. Domina la escena. Llegó trajeado, hecho un pincel: conjunto azul marino y camisa blanca (con topos de color azul). Dio la mano a todos los presentes e incluso bromeó con alguno. Sostuvo la camiseta que el club tenía preparada para la ocasión -eso de 'Pepe Mel 24/25'- y tomó asiento con naturalidad. Es difícil describir por qué, pero para ese entonces, y todavía sin apenas haber hablado, ya había convencido.

22 años y siete meses después

El que fuera preparador de la UD Las Palmas regresa a un club del que salió el 17 de febrero de 2002, cuando fue despedido. Han pasado, justamente, 22 años y siete meses y, en su caso, una larguísima trayectoria en el fútbol español. ¿Qué ha cambiado en él? "Yo también me he hecho la pregunta, la de en qué ha cambiado el Pepe Mel de 2001 con respecto al de ahora. Desde entonces han pasado 200 partidos en Primera División, muchos en Segunda, tres ascensos...", reflexionó el protagonista.

Seguidamente, y sin ser cuestionado al respecto, vino una de sus más destacadas intervenciones. "Sé que estas Islas tienen un gran potencial. Venía obsesionado con un jugador del que habíamos hablado y, por desgracia, está lesionado. Tengo muchas ganas de ver lo que hay en el filial y los equipos de la cantera". Estaba claro, se refería a Dylan Perera, aunque no lo dijera. La repregunta era obligada. "Sí, me refiero a Dylan. ¿Por qué? Porque es un futbolista fantástico [se apresuró rotundo y con sonrisa cómplice]. Tenemos que dar continuidad a los jugadores jóvenes que lo hacen bien. Conmigo debutaron en Primera Vitolo y Acorán cuando nos estábamos jugando la vida. Lo hago porque creo en ellos", insistió. Es un aviso a navegantes. Pepe siempre deja su sello. En su haber destaca, claro, la apuesta firme que hizo por Pedri González cuando lo vio entrenar por primera vez. Con el tiempo trascendió la ya famosa frase de: "Ese chico es millonario y no lo sabe". También que recomendó su fichaje al Real Madrid.

De su toma de contacto con la plantilla (justo antes había dirigido su primer entrenamiento), el nuevo inquilino del banquillo del Rodríguez López destacó que había percibido mucha atención de los futbolistas. Algo "normal" en el primer entrenamiento. "Habrá que ir viendo cómo se evoluciona en los próximos días, cuando iremos aumentando cargas e introduciendo conceptos".

Teto, nunca más de extremo

Tocaba repasar, también, alguno de los nombres propios del elenco con el que va a trabajar. Los jugadores son las herramientas de las que dispone un entrenador y las suyas, Mel las valora positivamente. De Teto aseguró que, con él, va a jugar "siempre por dentro", de Ángel adelantó que está lesionado, por lo que no tendrá que elegir entre él y Gallego -por ahora, claro-, y de Aitor Sanz que "es un jugador como la copa de un pino". "Sabe mucho y me va a poder ayudar. Está preocupado, pero es consciente que las cosas pueden cambiar rápido". También se le interpeló por Aragoneses Jr (curiosamente, Mel entrenó a su padre en su primera etapa en el representativo). "A Sergio solo le he visto hora y media, necesito tiempo. Su padre fue un gran portero y ahora tenerlo a él es especial, pero hay que verlo con el tiempo, recuérdamelo dentro de un mes", adujo.

Reconocido por la respuesta valiente y reconocible de sus equipos, el ex del Real Betis se encuentra ahora con un Tenerife que apenas cuenta con especialistas en el centro del campo: Sergio González, Teto, Diarra y Bodiger son las cuatro alternativas. También el juvenil Aarón Martín o el futbolista del segundo equipo Carlos Faya, que llegó este verano a la Isla. Existe, también, la posibilidad de acudir al mercado. Bien al de agentes libres o bien esperar al de enero, pero no es la primera opción. "Si he conseguido estar seis años en el Betis y cuatro en el Rayo o Las Palmas es porque soy un entrenador de club. Si los jugadores de la cantera no me dan lo que busco, pues lo buscaríamos fuera, pero ahora mismo habría que fichar jugadores libres y ahí es complicado encontrar algo".

Objetivos a corto plazo

Ahora, con la vista puesta en el presente más inmediato, solo se puede pensar en el duelo del domingo, la visita del Sporting de Gijón al Rodríguez López. Un rival, el asturiano, al que el recién llegado considera como "un equipo diferente" a todos a los que se han enfrentado los blanquiazules en la actual temporada. "El partido empieza cero a cero y tenemos que ser valientes e ir a sumar los tres puntos desde el primer momento", aseguró antes de especificar que, dada la situación deportiva actual, los "objetivos lejanos" no son una posibilidad. Solo cabe "pensar en el próximo partido". "Si miras la clasificación y hablas de 'playoff' se diría que es una locura, tampoco hablar de descenso. Solo del siguiente partido", insistió el preparador.

Finalmente, el experimentado compareciente se pronunció sobre la agitada -y convulsa- situación que atraviesa la entidad y que trasciende a lo deportivo. José Miguel Garrido pasa por su momento más delicado y el domingo hay convocada una manifestación en su contra en la previa del partido. Mel sonrió con ironía porque se las sabe todas. "Cuando llegué al Betis el club se moría. Había un quilombo mucho mayor que el que hay aquí. Mi idea es aislar al máximo a los jugadores de todo. Ya lo hice allí donde tuve que presentar yo a algunos jugadores o planificar viajes y al final conseguimos lograr el ascenso", sentenció.

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