Fichajes en todas las líneas para el Tenerife de Óscar Cano

Una vez cubierta la baja de Soriano con Salvi, el Tenerife seguirá reforzando otras zonas del campo, principalmente el frente de ataque, donde realizará la principal inversión

Mauro Pérez y Óscar Cano.

Mauro Pérez y Óscar Cano. / Arturo Jiménez

Julio Ruiz

Julio Ruiz

La plantilla de jugadores del Tenerife sigue en la fase de renovación habitual de estas fechas. La dirección deportiva del club trabaja para añadir retoques a la base existente con vistas a la temporada 24/25. Muchos continuarán, algunos se han ido y otros llegarán. Se buscan los tan demandados saltos de calidad, más competencia interna. En realidad, con lo que ya hay, daría para empezar a competir. Si la Liga comenzara ahora, el Óscar Cano contaría con, al menos, un futbolista por puesto. Pero sobra decir que eso no sería suficiente. De hecho, todas las líneas serán reforzadas, de la portería a la delantera. Eso no quiere decir que las altas se vayan a reducir a un número concreto. Todo dependerá de las vueltas que dé el propio mercado de verano. Pero si el Tenerife no se ve obligado a realizar movimientos inesperados, el total de novedades rondaría las siete.

Tomeu Nadal y Salvi Carrasco

Se supone que ya hay una demarcación ocupada, la de portero. Repite Tomeu Nadal y se une al equipo Salvi Carrasco, que tapará el hueco dejado por Juan Soriano –habrá que ver si con el mismo protagonismo o no–. El malagueño fue el primer fichaje anunciado por el Tenerife tras el final de la Liga 23/24. Cumplirá 24 años el 25 de junio, firmó por dos temporadas y se estrenará en Segunda División tras pasar por el Badajoz, San Roque de Lepe, Cultural Leonesa y Tarazona –Primera RFEF–.

Tomeu tiene un año más de contrato. A pesar de lo poco que jugó en la temporada regular recién finalizada, ha expresado su deseo de no cambiar de aires. «Soy feliz en la Isla y mi familia también. La idea es quedarme, siempre y cuando el club quiera», aclaró el mallorquín, que llegó a tener una oferta del Albacete en enero.

Novedades en los laterales

Pasando a la defensa, la nómina actual deja pocos huecos que cubrir. En el punto de partida hay cuatro centrales, Nikola Sipcic, José León, José Amo y Loïc Williams. Y también se podría añadir a Sergio González. Aún así, no se descarta que el Tenerife apuntale la zaga con un especialista más. De ser así, sobraría un jugador con contrato. Y en teoría, el que más cerca estaría de una salida a otro equipo, por sus números en el curso pasado, sería Sipcic. No pudo pasar de los mil minutos en Liga, su peor registro desde que debutó con el Tenerife en el curso 19/20.

En los laterales tampoco queda mucho trabajo pendiente. En el derecho, Óscar Cano podrá elegir entre Jérémy Mellot, toda una garantía desde que se incorporó al Tenerife en el verano de 2021, y el canterano David Rodríguez, cuyo regreso tras su productiva cesión al Antequera será refrendado con su inclusión en la plantilla profesional, tal como avanzó el pasado miércoles el director deportivo Mauro Pérez. Y en el otro costado, la pareja estará formada por Fernando Medrano –ya recuperado de la lesión de hombro que le impidió jugar la mayor parte de la segunda vuelta de la 23/24– y Daniel Esmorís Tasende. El fichaje del coruñés aún no es oficial, pero sí está amarrado. Todo indica que el Tenerife lo dará a conocer en estos días. Tasende será blanquiazul después de crecer en el Villarreal.

Un centro del campo poblado

En el medio pasa algo parecido a lo que ocurre en la defensa. Es más, incluso convendría reducir el número de jugadores sin la necesidad de realizar algún fichaje. La sala de máquinas tendrá como operarios a Aitor Sanz, Sergio González, Yann Bodiger y Alexandre Corredera. En ella también debería entrar Javi Alonso, pero en el club consideran que le vendría bien un cambio temporal para que compense la falta de minutos provocada por las graves lesiones de rodilla sufridas en las últimas pretemporadas, en concreto, en las de 2021 y 2023. Ytambién queda la duda del papel que tendrá Pablo Hernández. El canterano pasó a tener ficha profesional el pasado verano, pero apenas contó para Asier Garitano y se marchó cedido al Melilla en la ventana de enero.

Pase lo que pase, las previsiones indican que habrá una cara nueva, como mínimo, en esta zona del campo. Y el mediocentro que más cerca estaría de sumarse al grupo es el maliense Youssouf Diarra, un futbolista de 25 años que continúa compitiendo, dado que pertenece a uno de los equipos clasificados para la final por el ascenso a Segunda, el Córdoba –juega este domingo el partido de ida de la final contra el Barcelona Atlético–. En este supuesto sí podría producirse una sobrecarga en el medio. El problema estaría en dar salida a alguno de los jugadores con contrato. Y lo de como mínimo es por la posibilidad de que el proceso de tinerfeñización de la plantilla traiga de vuelta a la Isla al lagunero Maikel Mesa. Para ello, el centrocampista tendría que desvincularse del Real Zaragoza, con el que tiene contrato. El jugador desea seguir jugando de blanquiazul, pero no para ser local en La Romareda, sino en el Heliodoro. Tiene 33 años y unos registros al alcance de pocos: 41 partidos y once goles en la 23/24, y 37 y ocho en la anterior, con el Albacete.

La búsqueda del gol

Donde sí se esperan más movimientos es en el frente de ataque: un extremo para cada banda, un mediapunta, uno o dos delanteros... Por ahí irían los planes. De todos modos, arriba también existe una base con la que arrancar. El retorno de Luismi Cruz –esta vez en propiedad y no cedido por el Sevilla– es algo más que un secreto a voces. Las tres partes están de acuerdo y no debería surgir ningún inconveniente para que se selle el traspaso antes del comienzo de los entrenamientos. Además, continúan Teto Martín –avalado por su versatilidad–, Waldo Rubio, Ángel Rodríguez y Enric Gallego. También sigue Álvaro Romero, aunque no podrá estar disponible para Óscar Cano en el inicio de la temporada. El sevillano fue operado de la rodilla derecha a finales de abril y tendrá que pasar un periodo de recuperación de varios meses. En su primera temporada como blanquiazul apenas pudo participar en nueve partidos.

¿Habría espacio para Elady Zorrilla, Mo Dauda y Rubén Díez?Más para el primero que para los otros dos. El jienense demostró en la media Liga que pasó en el Huesca, con los cinco goles que aportó, que todavía tiene mucho que decir en Segunda División. Otra cosa es que vaya a permanecer en el Tenerife. Precisamente, sus registros de enero a junio le han abierto las puertas a otros destinos. Si alguno le seduce, el club blanquiazul no tendrá ningún inconveniente en facilitar su salida. En cambio, Dauda no terminó de aprovechar su cesión al Eldense. Lejos de revalorizarse, como sí hizo Elady, pasó desapercibido. Tampoco logró destacar en el Tenerife en el curso 22/23. Se dan todos los ingredientes para que las partes intenten pactar una ruptura. Y faltaría Rubén Díez. Se trata de un futbolista que vuelve después dos cesiones consecutivas, al Deportivo y al Ibiza. De tres campañas de relación laboral con el Tenerife, solo jugó la primera como blanquiazul.

La operación salida se solapa con la necesidad de acercar al equipo al gol –fue el sexto peor anotador de la Liga 23/24–. El poco tiempo que ha transcurrido de mercado de verano ha dejado algunos nombres de jugadores que encajarían en ese perfil y serían la competencia de Ángel y Enric. Por insistencia y por haberlo intentado en las anteriores ventanas de fichajes, ha ido cogiendo cuerpo el préstamo de Yanis Senhadji, procedente del Betis. Salvo giro inesperado, lo más probable es que la operación cristalizará. Sería una cesión con una opción de compra

Sobre la mesa está la alternativa de Jorge Pascual, uno de los jugadores descartados por el Villarreal tras el descenso de su filial a Primera RFEF. Por el delantero almeriense habría más competencia.

Lejos de ceñirse a un número determinado de altas, Mauro Pérez prefiere dejar esa cifra abierta porque «en un mercado de fichajes pueden pasar muchas cosas», pero sí ha confirmado que la «parcela ofensiva» será la más reforzada. «En las bandas necesitamos jugadores con un perfil profundo, de piernas, de hambre y de mucha energía», detalló el dirigente, convencido de que «la polivalencia va a ser importante» por la ventaja de que un mismo jugador sepa desenvolverse en varios puestos.

El precedente de 2023

La plantilla del Tenerife 23/24, diseñada como ahora por el consejero Juan Guerrero y el director deportivo Mauro Pérez, quedó reforzada con ocho fichajes en verano. Los elegidos fueron el portero Tomeu Nadal, los defensas Fernando Medrano y Loïc Williams, el mediocentro Yann Bodiger y los atacantes Roberto López –el club blanquiazul vuelve a pensar en él, aunque es un futbolista que pertenece a la Real Sociedad–, Álvaro Romero, Luismi Cruz y Ángel.

Los que continúan

No son tantas las bajas que se han producido en la nómina de futbolistas. Por finalización de contrato, se despidieron Juan Soriano, Nacho Martínez y Aitor Buñuel, más los cedidos Luismi Cruz –se espera que retorne en propiedad–, Roberto López –se intentará que repita–, Yanis Rahmani y Álvaro Jiménez –los dos fichajes de invierno–. En cambio, siguen Tomeu Tomeu, Mellot,Nikola Sipcic, Sergio González, José León, José Amo, Löic Williams, Fernando Medrano, Aitor Sanz, Alexandre Corredera, Javi Alonso, Yann Bodiger, Teto Martín, Waldo Rubio, Ángel Rodríguez y Enric Gallego. Todo esto sin contar a Javi Díaz –portero prestado al Fuenlabrada–, Pablo Hernández, Elady, Mo Dauda y Rubén Díez, los profesionales que estuvieron cedidos. No todos formarán parte del Tenerife 24/25. «A algunos intentaremos buscarles una solución para que encuentren un sitio más idóneo, y a otros les daremos la oportunidad de que convenzan al míster», ha advertido Mauro Pérez sin dar nombres ni catalogar a ningún jugador como intransferible, porque si surge una propuesta «interesante» por alguno, será estudiada. Otra cosa es que se acepte. «No es algo que tengamos en mente; estamos centrados en reforzar las posiciones que están más liberadas», apuntó.

Margen de maniobra

Cano dirigirá sus primeros entrenamientos como técnico del Tenerife en la segunda semana de julio, después de los reconocimientos médicos programados para los días 9 y 10. En la vuelta al trabajo habrá más de una cara nueva, pero quedarán algunas por llegar. Aunque se lo proponga, el club no tendrá en esas fechas la plantilla cerrada, algo normal en un mercado de verano que, en muchos casos, suele desbloquearse en la parte final. Puede que la principal pega esté en las salidas y no tanto en las llegadas. En ese tránsito, el equipo arrancará con la ayuda de nueve canteranos no profesionales.